3. El moño

Ella estaba sumamente entretenida con su tarea, una y otra vez repetía el mismo movimiento, se veía feliz con su hazaña…
Yo la estaba mirando desde una distancia prudente para no invadir su ritual, ademas de poder admirar lo que ella tan orgullosamente hacia..
Una vez mas su mano se movía de arriba abajo mirando su tarea en el pequeño espejo con pie que tenia frente a ella.
Acomodaba de un lado, del otro, mas arriba, mas abajo, tal vez de costado… yo no puedo ser objetivo, me gusta de todas formas, pero no puedo andar diciendoselo.. no me creería
– “¿Lo prefieres asi?”
– “¿eh?”
– “Te preguntaba, ¿lo prefieres asi o como antes?”
– “¿Tu que prefieres?”
– “Yo pregunte primero”- “mmm….”
– “Vamos, di algo”
– “Asi esta bien”
Ella al parecer se quedó contenta con mi respuesta, porque tenía la mejor sonrisa de todas..

El Moño

Se que si me la quedo viendo, voy a poner esa cara de idiota enamorado que me aparece cada vez que sonríe solo para mi, asi que para volver a la normalidad…
– “Porque así puedo molestarte mejor”
Y tome su pequeño moño, tire de él, y se lo quite…
– “Ahora si esta realmente bien”
Y me escape de ahi, porque estaba seguro que mostrarle el moño amarillo como trofeo de guerra frente a sus narices, después de que había estado más de media hora peinandose no era de su agrado.. y yo quería conservar mi vida….
– “RANNNNNNNNNMMMMMMMMMMMMAAAAAAAAAAAAAA…………..”

2. Frio

– “¿Que diablos haces a esta hora acá?” – era su forma sutil de decirme “hola”
Ella salió del baño sólo ataviada con una toalla que llegaba a cubrir mínimamente su cuerpo en las partes necesarias. Yo simplemente estaba en los últimos peldaños de la escalera viendo como ella aprovecha estar sola en la casa para andar de esa forma.
– “Se supone que no volverias has..ta.. ta.. rde..”
– “¿Nerviosa?”
– “¿Contigo? ¡Jamas!”
– “¿Tienes frío?” – caminaba lentamente acercándome a ella, la estaba acorralando contra la puerta del baño, aun salia un fino vapor por la rendija
– “Nnnn…oo.. ¿por qué?”
– “Por tu tartamudeo” – finalmente apoye una de mis manos al lado de su cabeza y recargue mi peso en ella
– “Nnnoo.. es.. na.. da” – me acerque a su cara escudriñando su mirada
– “¿Estas segura?” – me acerque tanto que comencé a sentir su respiración en mi nariz, estaba en mi límite
– “Sss..ii..”
– “Que bueno, porque sino, tendría que llevarte a tu habitación y ponerte algo más abrigado” – la mire de arriba a abajo unos instantes, me di media vuelta y baje las escaleras silbando una canción que había escuchado por la tarde. Podría adivinar que un lindo sonrojo adornaba sus facciones.
Escuche un fuerte portazo, de seguro la habitación de Akane, y segundos después el cerrojo de la misma.. solo pude sonreir.

¿Bailamos?

De algún lugar no muy lejano se podía escuchar la música que suavemente llenaba todo el recinto.
Habían salido del bullicio principal para tomar un poco de aire, nadie se dio cuenta que de un momento a otro desaparecimos.
Sin saber como, esos pocos minutos de paz, terminaron en una improvisada discusión.. como siempre pasaba.
Luego de gritar airadamente, se miraron, midiéndose, ninguno daría el brazo a torcer. Y finalmente fue él quien rompió el silencio con un suave murmullo que ella no llegó a creer escuchar..
– “¿Que quieres QUE Ranma?” – ella no daba crédito a lo que escuchó..
– “Tampoco era para que te pongas asi…”
– “No tenes fiebre, alucinaciones, ¿comiste algo de Shampoo o Kodachi?”-
La mire muy feo.. ella se dio cuenta que había cometido un grave error preguntando eso…
– “No, nada”
– “Realmente no te entiendo” – la tome por la cintura y la atraje hacia mi
– “No te pedí nada extraño ¿o si?” – ella como toda respuesta abrió sus ojos mirándome como si yo fuera un maldito extraterrestre…
– “¿A ti te parece muy normal lo que me pedís?”
– “Solo te pedí que bailes algo conmigo”
Ella no daba crédito a lo que escuchaba.. el ya no la quería escuchar…
Como no podían hablar, se dedicaron a bailar…