Clase 12: Invitacion

– «Akane, perdóname, no quería ofenderte»- ella me golpeó suavemente en las costillas
– «No estoy llorando de tristeza, estoy llorando de felicidad» – y no pude mas que abrazarla con fuerza… cuando note que se había calmado, tenia mi hombro empapado, pero eso no importaba, la separe un poco de mi y la bese, despacio, como si fuera una muñeca de frágil cristal.
Ella era todo para mi, y debía saberlo. Que feliz me hace estar a su lado.

Clase 12 – Invitación

– «Akane, Ranma» – Kasumi llamaba a los más jóvenes de la casa, momentos más tarde ellos aparecieron – «llego esto para ustedes, supongo»
– «¿Supongo?» – Ranma tomó el sobre entre sus manos y leyó el remitente – «A los profesores del Dojo Tendo»
– «Anda Ranma, ábrelo» – Akane incitaba a leer el contenido del dichoso sobre mientras tomaban asiento en el comedor, Kasumi volvía con una bandeja con té y galletas recién horneadas.
– «El motivo de la presente carta es para invitarlos a ustedes y a los alumnos que crean convenientes a participar en el Torneo Regional de Artes Marciales que organizan la Asociación de Dojos de Tokyo» – Ranma leyó el contenido con una sonrisa en su rostro
– «¡Nos han invitado a participar!» –
– «Shh.. déjame continuar» – un puchero de parte de Akane fue todo lo que el necesitaba para proseguir con la lectura – «el día 7 de junio del corriente año a las 13hs se llevará a cabo en el Dojo Tokyo la competición, por favor confirmen su presencia y la cantidad de participantes. Las modalidades para competir son: Katas, Armas y Combate. Todos los profesores que concurran podrán realizar una demostración con el fin de mostrar las escuelas que participarán.» – el muchacho tomó aire, miró para todos lados y visto que además de ellos estaba solo Kasumi, tomó a su prometida en brazos y la hizo girar – «¿Escuchaste? ¡Nos tomaron en cuenta!»
– «Hace años que eso no ocurría» – él la depositó en el piso y ella fue directo a abrazar a su hermana. Estaban realmente felices con la noticia.
– «¿Qué ocurre hija?» – Soun había entrado al comedor, seguido por Genma, ambos escucharon los gritos y decidieron ver qué ocurría.
– «Papa, nos invitaron a participar en una competición»
– «ohh que buena noticia» – las lágrimas ya asomaban por los ojos del patriarca Tendo
– «Por fin las escuelas estarán unidas Tendo»
– «Pronto tendremos boda Saotome»
– «Oigan, ¿que tiene que ver la competencia con un casamiento?» – La alegría de Ranma se había esfumado cuando los viejos salieron de nuevo con la misma idea de siempre
– «Hijo, ahora que ya imparten clases juntos, es hora del próximo paso, deben casarse para que la unión sea oficial y se presenten a la competencia con una escuela sólida y unida»
– «Ustedes dijeron que mientras demos las clases, no habría casamiento, ¡por eso empezamos con las clases!» – Akane poco a poco iba levantando el tono de voz haciendo retroceder a Soun y a Genma.
– «Nos hicimos cargo de todo, dimos las clases, tenemos buenos alumnos, incluso nos acaban de invitar a una competencia oficial y ¿ustedes siguen con sus ridículas ideas?» – Ranma tomó aire antes de proseguir con su discurso y seguir amedrentando a los viejos – «No me pienso casar con ella» – señalando de manera despectiva a Akane, aunque su mirada suplicaba por que ella no se tomara en serio eso
– «Están locos si piensan que por dar clases y hacer bien nuestros trabajos vamos a casarnos porque a ustedes simplemente les plazca, nosotros cumplimos con nuestra parte, no estorben si saben lo que les conviene»
Toda ese gran teatro ocasionó que tanto Soun como Genma terminaran llorando a lágrima viva abrazados, gritando que así las escuelas nunca se iban a unir.
– «Creo que se les paso un poco la mano chicos» – Kasumi miraba a ambos padres con un poco de compasión – «Al menos le hubieran dicho que, por ahora no había boda.. pero que en algún momento habría»
Ranma y Akane rieron, pero a ellos no les dio tanta lástima, le dieron su merecido y al menos no molestarían en un par de semanas más.
Por fortuna de la vida, los llorosos padres nunca escucharon el comentario de Kasumi.
Ahora tenían que prepararse para el torneo, era en pocas semanas y tenían que estar listos. Con la demostración que hizo Akane en la universidad, varios estudiantes se sumaron al Dojo, ellos no estaban tan preparados para participar, pero los que estaban desde un principio si tenían el nivel necesario. También había que preparar una demostración para hacer, practicarla y perfeccionarla. Hay mucho por hacer.
Sin perder más tiempo aprovecharon el día libre que tenían en la facultad..
– «Oye, ¿cuando aprendiste a hacer el Dragón Volador?»
– «¿Te molesto que lo haya usado tu técnica?»
– «No.. al contrario, me asombraste»
– «El otro día, cuando me enseñaste a liberar mi energía, entendí como manipularla, como habías hecho para el frío y el calor, nunca lo había intentado en si, pero Shampoo estaba tan enojada que aproveche la oportunidad para practicar, menos mal que me salió bien o tendría que haber pensado algo más para vencerla, en la lucha cuerpo a cuerpo ella es perfecta»
– «Increíble, parece que te estas contagiando de la Escuela Saotome»
– «Ni lo sueñes, es un nuevo estilo de la Escuela Tendo»
– «Pensá que dentro de poco, va a ser oficialmente Saotome-Tendo»
– «Lo se, no me desagrada, mientras no sea papá y el tío Genma los que nos manden a la iglesia»
– «En algún momento habría que decirles que no todo esta perdido como ellos piensan»
– «Ni lo sueñes, nos van a casar y después van a pedir un heredero, ¿no los conoces aun?» – Ranma quedó dubitativo ante eso…
– «¿A-chan?»
– «¿Que pasa Ranma?» – El abrió la boca un par de veces pero no emitió sonido alguno, caminó hasta estar sentado en el centro del Dojo y le hizo señas a Akane para que haga lo mismo, y así lo hizo, ambos estaban sentados frente a frente. – «Ranma, sino me cuentas no puedo hacer nada por ti»
– «Es.. es.. es que..»
– «¿Qué es lo que te preocupa tanto? ¿Es por lo que dijo papa y el tío?»
– «Un poco…»
– «Ranma, dime, ¿qué es lo que te preocupa?» – él levantó la mirada y tenía una expresión de cachorrito asustado, a ella le causó ternura y tomó su mano para darle valor
– «Esta bien..» – el se sintió derrotado, igual, tarde o temprano tendrían que hablarlo, mejor temprano que tarde – «me preocupa.. lo de las escuelas… unirlas»
– «¿No quieres unirlas?»
– «No.. no… noo.. no es eso» – el hacía ademanes con la mano para darle enfasís a sus palabras, intentando que ella no tomara las cosas por mal camino – «Es que.. aun.. no..»
– «Ya.. se que aun no estamos listos..»
– «No, no es eso…» – un sonoro suspiro salió de sus labios, se sentía derrotado – «es.. que.. aun..»
– «Si si, eso ya lo dijiste» – Akane ya estaba impaciente
– «¡Déjame terminar!»
– «Esta bien.. pero dilo de una vez»
– «Aun no… ¡te lo he pedido!» – Akane no se esperaba eso, para ella el compromiso era algo ya hecho, no imaginaba una formalidad así por parte de Ranma, él tenía la cabeza agachada y estaba colorado hasta las orejas – «Es.. que.. se que estamos prometidos, pero eso es por nuestros padres, pero nosotros.. aun.. no… formalmente.. no..» – tomó aire intentando darse valor para seguir mientras su prometida lo miraba atenta y atónita – «Cua..ndo.. te dije lo.. que.. sentía.. por ti.. no.. nunca… yo.. te.. propuse.. ser..» – ya su voz era un tímido murmullo – «mi.. novia» – Akane no podía creerlo, el se preocupaba por esas cosas
– «Ranma» – ella tomó su mano y lo miró a los ojos – «¿Querés decirme algo mas?»
– «eh.. sabes.. no.. aun.. no» – bajó la cabeza, no era que no quería decírselo, es que aun no podía, el brillo de los ojos de ella se esfumó ante la respuesta negativa – «No.. por lo que tu estas pensando.. no.. ahora..» – ella lo miró intentando buscar otra respuesta – «¿me esperaras?»
– «Hasta que estés listo» – sonrió de esa forma angelical que a el tanto le gusta – «¿Te parece si entrenamos para la competencia?» – le tendió la mano para que se pusiera de pie, y en cuanto lo hizo la abrazó
– «Gracias A-chan» – ella se dejó llevar, él había tenido muchos avances y le había dejado claro que era la única, le daría el tiempo que fuera necesario. – «Dale, vamos a entrenar»
– «¡Claro!»
Con renovadas energías ambos chicos se pusieron a entrenar para la demostración que los profesores deberían dar.
Rato mas tarde los alumnos fueron llegando y las prácticas comenzando…
– «Fórmense todos» – Ranma había tomado el control – «hemos sido invitados a participar en un torneo que organiza el Dojo Tokyo» – aplausos se escucharon por todo el recinto – «el torneo es el 7 de junio y las modalidades son: Katas, Armas y Combate» – un asombro generalizado se vió entre los alumnos – «Los que quieran participar, podrán hacerlo y lo que haremos es entrenar en las modalidades que decidan participar por grupos para perfeccionar sus técnicas»
– «Por favor, a medida que nombre las modalidades sepárense en grupos» – Akane intervino y ayudó un poco a Ranma con la organización – «aquellos que quieran participar en mas de una modalidad, fórmense en el grupo que ustedes crean que tienen menos confianza, que después practicaremos el resto»
Y así lo hicieron, la mayor cantidad estaba en Katas, segundo armas y los menos eran los de combate.
Cuando Ranma empezó a practicar con las formas, Akane se dispuso con las armas.
– «Saotome» – Mousse entró por la puerta principal del Dojo
– «Ah Mousse, que bueno que vienes, sos experto en armas, ¿me ayudas?» – Akane tomó del brazo al chino – «Les presento a nuestro amigo Mousse, es experto en armas escondidas, ¿podrías hacer una demostración?»
Y así lo hizo, detrás de cada uno de sus dedos, sacó un arma como si fuera una navaja suiza.
– «¿Quieres pelear?»
– «¿Estas segura Tendo?»
– «Si, no hay problema, ¡en guardia!»
Los alumnos se corrieron para atrás y Ranma detuvo sus propias prácticas para darle lugar a la demostración.
Akane se puso en posición y Mousse la imitó, instantes después la batalla comenzó. El chino atacó primero lanzando unas cadenas, las cuales fueron esquivadas sin mayor esfuerzo, pero el chico no se dejó flaquear ante el primer ataque fallido y un ejecutó un nuevo ataque con dagas que se clavaron donde hasta hace segundos atrás estaba Akane. Sin perder tiempo sacó dos grandes cuchillas de sus antebrazos y empezó a atacar por ambos flancos a su escurridizo oponente. Cuando ella da un salto invertido hacia atrás, él junta sus manos y lanza las cuchillas. Akane terminó de saltar y sin perder tiempo esquivó el último ataque, tomando las cadenas que había lanzado primero y ahora soltándolas hacia su atacante, quien también las esquivó. Apenas soltó las cadenas, corrió en dirección a Mousse, sacó su enorme mazo y…
– «Fin del combate, Akane gana»
– «¿Porque no me dejaste rematarlo?»
Cabe aclarar que Akane estaba con un enorme mazo a centímetros de la cabeza de un paralizado Mousse que ya se estaba imaginando viajando por Aeorlineas Tendo por todo Nerima y se había salvado de su destino gracias a Ranma que frenó la pelea.
– «Por que ya es suficiente demostración y además ganaste. No es justo que lo envíes a volar, vaya a saber cuando va a tener oportunidad de volver y que Shampoo lo deje»
– «Esta bien» – y guardo el mazo vaya a saber donde
– «Bueno, es todo por hoy, mañana seguiremos con la práctica para la competición»
Un rato mas tarde estaban 3 chicos sentados charlando en la duela del Dojo
– «¿Por qué hiciste eso Tendo?»
– «Porque si Shampoo no se casa, no lo va a dejar nunca en paz»
– «Pero alcanzaría con que el estúpido de Saotome se decidiera»
– «Pato idiota no tientes tu suerte»
– «Ya, cálmense los dos, que la pelea no es entre ustedes» – los hombres calmaron sus ánimos – «¿Estás preparado para ganarle a Shampoo?» – Mousse bajó la cabeza en clara señal de derrota – «¿Quieres entrenar con nosotros?»
– «¡¿TE VOLVISTE LOCA?»
– «No, ¿tenés alguna mejor idea?» – Ranma no dijo más nada y miró furioso al chico pato que no entendía porque Akane actuaba así…
– «¿Porque se toman estas molestias por mi?»
– «Yo no estoy haciendo nada por vos…»
– «Ranma, callate. Mousse, vos también hiciste mucho por Shampoo y se que la querés en serio, sin hechizos, y de manera justa. Me pareció bien que tengas una oportunidad para poder lograrlo y no que por un tecnicismo vos no tengas oportunidad»
– «¿Un tecnicismo?»
– «Si Ranma… la pelea que Shampoo le ganó cuando tenían 3 años..»
– «Lo que pasa que la vieja momia no quiere que yo esté con ella»
– «Lo único que pretende Colgone es que se case con alguien fuerte, tu además de ser fuerte la quieres y tenés que demostrarlo»
– «Gracias Tendo, muchas gracias, ¿como voy a poder devolverte el favor?»
– «Que deje a Ranma elegir a quien quiera, es suficiente. Ustedes si se rigen por esas reglas, con lo cual, seria justo, pero el» – señalando a su prometido – «No tiene las mismas leyes y es injusto»
– «Pueden contar conmigo para lo que deseen entonces»
– «Bien, porque vas a ayudarnos a entrenar a los alumnos en Armas, y mientras tanto vamos a practicar para tu encuentro con Shampoo, le escribirás una carta retándola en una semana»
– «¿Y si se niega?»
– «Pues no podrá, o Akane le dará otra paliza, jajajaja» – Mousse también rió con la ocurrencia de Ranma ante su pregunta. Akane solo sonrió dándole confianza de que pasara lo que pasara, no habría problema.
Se dispusieron a planear que tipo de entrenamiento debería llevar Mousse, empezando por pensar una forma de que no se le caigan las gafas y que pueda mantenerlas durante todo el combate, con eso creían que estaría asegurado gran parte del problema.
– «Sabes, me sorprendiste pidiendo el premio para Mousse, ¿por que lo hiciste?»
– «Porque en cierta forma creo que se parece a mi»
– «¿A ti?»
– «Piénsalo un poco»
Ranma se recostó sobre el tejado… Mousse se había ido hace un rato y ahora estaban sentados admirando el firmamento nocturno…
– «No se A-chan… dime…»
Ella se recostó a su lado y usó el brazo de él como almohada, el chico la atrajo hasta dejar que su cabeza descansara en su pecho.
– «Él nunca se intentó aprovechar de ella…»
– «¿mmm… ?»
– «Recuerdas… en China… pudo haberla tenido de esclava, y sin embargo la liberó, a pesar de lo que eso implicó para el»
– «Pero tu si te aprovechaste de mi»
– «¿QUE QUE?» – intentó levantarse pero él no la dejó y la abrazó nuevamente
– «Calmate… no se si aprovechar es la palabra, creo que iría mejor hechizar»
– «Yo no te puse ningún hechizo ni trampa, ni nada» – Ella estaba ofuscada…
– «Tu sonrisa, ese es tu hechizo» – ella se ocultó un poco más en su pecho para evitar que vea su sonrojo
– «A veces no pareces el mismo chico inmaduro que llego a mi casa hace un par de años atrás»
– «¿Tengo que tomar eso como un cumplido?»
– «Tal vez» – ella jugueteaba con sus dedos con los botones de la camisa china de su prometido. El se dejó acariciar y se quedaron ahí hasta que la luna llego al punto más alto del cielo…

Continuará…

Notas de la autora: Me acorde de actualizarrrrrrrrrr ! Aplausos para mi ! Por los comentarios veo que les está gustando, ya tengo el final a medio escribir, así que pienso terminar si o si está historia!
Tengo también avanzada otro tipo de historia, pronto verá la luz, estén atentas!
Nos veremos en el próximo capitulo, saludos, Nodoka!

Clase 11: La mirada de el

– «¿No eras tu la que decía que si estabas con una persona que realmente te gustara te comportarias distinto?»
Touche… Akane no pudo discutir eso.
Finalmente la cita verdadera había concluido como tal, y un milagro ocurrió, ningún incidente se había cruzado con ellos, o los había perseguido, o algo parecido en todo el día.
Se sentía bien pasar el tiempo así, sin problemas, sin padres intentando casarlos, sin deberle nada a Nabiki para cubrirlos, sin prometidas desquiciadas. Ojalá hubiera más días como este.
La cena como imaginaran estuvo deliciosa, y ellos simplemente disfrutaron de la paz de estar solos, sin interrupciones.

Clase 11 – La mirada de él

Lunes por la mañana, todo había vuelto a esa revoltosa normalidad. Se podía ver a los jóvenes de la casa discutiendo como siempre. Unos padres llorando por los rincones porque las escuelas no se iban a unir… Para el ojo despistado era una pelea de tantas, para quienes sabían la verdad, era un teatro muy bien montando envuelto de guiños.

Las primeras clases en la universidad se sucedieron sin problemas y la hora del almuerzo llegó más rápido de lo esperado.

Akane estaba sentada con sus amigas y yo estaba sentado en un lugar prudente, ni muy lejos para no verla ni muy cerca para molestarla, y por supuesto, que no se dieran cuenta de que la estaba mirando insistentemente.

Aun tenia en mi mente la pasada noche, se que solo dormimos juntos, pero ahora lo único que quiero es volver a repetirlo. Me siento un pervertido, pero ¡Solo quiero dormir!.

Solté un suspiro y mis compañeros me miraron con desconcierto, intenté concentrarme en la comida para intentar cambiar el tema y distraerme en otra cosa. No lo logré…

De pronto, llegó hasta a mi un sonido sumamente conocido, hacía tanto que no tenía el «placer» de escucharlo.. Una campanilla absolutamente insoportable que logró en un instante poner cada centímetro de mi en plena alerta y segundos después un asfixiante abrazo me quitó todo el aire de mis pulmones. Podía sentir la fulminante y expectante mirada de mi adorada prometida clavada en mi nuca. Mientras mas intentaba zafarme de esos brazos que se aferraban a mi, mas se apretaban y era insoportable. Mis compañeros estaban aplaudiendo y silbando sobre mi «hermosa novia» mientras que la verdadera estaba envuelta en llamas a punto de lanzarme algo, la conocía lo suficiente como para saber que ya estaba buscando algún proyectil para estamparme en la cabeza, podía sentir su aura furiosa.

Ella después de soltarme me ofreció amablemente la comida, que se veía absolutamente deliciosa, pero tantos años de conocerla sabía que un inocente plato de ramen podía ser una trampa mortal.

Le agradecí amablemente lo que me ofrecía pero le dije que ya estaba satisfecho… obviamente que mi respuesta no le gustó e intentó ofrecerme las mil y una delicias, incluso intentó hacerme comer algo por la fuerza, así que no me quedó otra que huir de ahí, lejos de la comida amazona y lejos de la furia en la que se había convertido mi prometida.

Luego de un rato en que me persiguió, logré escabullirme, encima sonó el timbre que anunciaba el fin del receso, lo único que había podido hacer era comer algunas de las cosas que Kasumi siempre prepara para nosotros y correr todo el tiempo. Había desperdiciado completamente mi escaso tiempo libre, y encima no había podido hablar con Akane, aunque imagino que a esta altura es completamente inútil, ella pensará que lo hice a propósito, que no quise librarme de Shampoo cuando fue todo lo que intente, y malinterprará todo lo que yo le diga, así que es mejor dejar pasar el resto de las clases e intentar en el camino a casa explicarle que no todo era como ella lo veía.

Decidí entrar a clases antes de seguir sumándole problemas a mi día y tomé mi asiento en el lugar de siempre. De donde diablos había salido Shampoo de nuevo, con razón el ambiente estaba tan tranquilo, no me había dado cuenta que pasaba mucho tiempo con Akane. No era que me desagradara, simplemente no había caído en cuenta.

Las cosas habían avanzado tanto entre nosotros que no parecían reales, incluso, no parecíamos nosotros mismos, pero lo eramos. Ya era hora de dejar a los inmaduros adolescentes atrás, aunque para nuestros padres sigamos mostrando esa faceta, solo que hoy en día solo es una fachada, momentos de juego y picardía entre nosotros. No le diría una ofensa real porque ni yo mismo me la creería, es la mujer perfecta para mi, y sentirme correspondido es el cielo.

Tantos años pensando que ella se iría con alguien mejor, alguien que no fuera un fenómeno y ella estaba ahí para demostrarme una y otra vez que mi maldición le importaba nada, y a mi me hacia sentir el hombre mas feliz sobre la faz de la tierra con solo ver su sonrisa sincera y que era dedicada a mi.

El profesor estaba hablando de algo, pero yo no tenia ganas de prestarle atención y preferí quedarme sumido en mis pensamientos, hasta que la pared se empezó a deformar de forma antinatural y nuevamente esa silueta se hacía presente en mi día. No quería seguir enfadando a Akane y ser abrazado por Shampoo frente a toda la clase no estaba entre mis actividades favoritas, diablos, ya había dejado la secundaria, se suponía que ahora no debían pasar estas cosas.. pero al parecer soy un imán para las desgracias, o para las locas. Contrario a lo que siempre hago en estas situaciones de salir a enfrentar los problemas, esta ocasión y por una vez, quería probar algo distinto, ver si las cosas resultaban de otra manera, así que haciendo oídos sordos a todos mis instintos, me oculté bajo el pupitre y me concentré, pronto había desaparecido mi presencia por completo.

Vi a Shampoo buscarme por todo el salón, incluso increpando a Akane y ahí fue donde todo se salió de control. Vi a Shampoo retar a Akane, aprovechando que yo supuestamente no me encontraba en el lugar. Ambas salieron rumbo al patio central de la institución y ahí dejé de esconderme para seguirlas y ver el dichoso encuentro. Había estado entrenando a Akane lo suficiente para que enfrente incluso a Shampoo pero no quitaba que si algo se salia de control yo iba a interceder y frenar esta locura. Si detenía a Akane antes de que peleara, seguramente su mal humor iba a durar semanas completas, además, confiaba en sus habilidades.

Las vi ponerse en guardia, Akane tenía su aura controlada y Shampoo había sacado sus típicas armas.

– «La que gana quedarse con airen» – Ahí estaba nuevamente hablando de mi como si fuera su objeto más preciado

– «No quiero eso como premio, el no es un juguete del que puedas disponer»

– «¿Que querer chica violenta? Si yo ganar quiero airen, tu, ¿que querer?»

– «Que no vuelvas» – tomó aire e intentó pensar cada una de sus palabras, estaba nerviosa aunque no quería demostrarlo, podía sentirme cerca, pero no me vía y si delataba mi posición seguro Shampoo no lucharía por miedo a que yo tome represalias – «Te iras a China, y no vas a volver»

– «chica violenta graciosa, eso ser quedarse con airen»

– «Estas equivocada, el hacer lo que quiera, yo lo único que quiero es que te vayas de aquí, tu y tus tontas leyes»

– «ser igual, yo ganar y quedarme con airen»

– «Basta de charla, en guardia»

Ahí estaba ella, la que no me trataba como un títere para sus asuntos, la que cuidaba de mi en todo momento, la que luchaba por mi. Y del otro lado, la que me usaba para sus propósitos y solo me quería para que sus descendientes fueran fuertes y elevar su status en su aldea casándose con un esposo fuerte.

Shampoo hizo el primer movimiento que Akane por poco no logró evitar, rodó por el suelo y yo ya quería saltar a protegerla, pero una vez más me sorprendió y en el esquive le dió una patada que dejó a Shampoo contra uno de los árboles que había alrededor de la improvisada área de batalla. Akane se levantó y desempolvó sus ropas mientras que su contrincante estallaba en furia.

Se avalanzó sobre ella nuevamente e intentó conectar varios golpes de puños y patadas que fueron esquivados uno a uno sin mucho esfuerzo, Shampoo obviamente notó que su ataque no estaba teniendo el efecto esperado y saltó a recoger sus armas, intentó una nueva serie de ataques con ellas, con más fuerza e ímpetu que el anterior. Akane seguía rápida y podía leer con aparente facilidad los movimientos de su oponente. Una patada en el momento exacto y la ridícula arma de Shampoo cayó sobre su propia cabeza.

No pude evitar reirme sin mucho tapujo ante esto y todos los espectadores que se habían reunido hicieron lo mismo logrando que la amazona se pusiera más roja que un tomate de puro coraje y vergüenza ante el espectáculo que estaba dando.

Akane disimuló su risa y se puso nuevamente en guardia, no se había desconcentrado bajo ningún punto de vista y eso estaba consiguiendo su victoria ante Shampoo que estaba claramente enojada.

Cuando iba a atacar nuevamente en dirección a Akane…

– «¡Shampoo!» – el estúpido de Mousse estaba abrazando a Akane como si fuera Shampoo, y ahí no resistí más, tomé impulso y… eh? ¿Que diablos estaba haciendo Akane? Con el mazo salido de donde solo ella sabia dejó a Mousse inconsciente de un solo golpe. Una sonrisa que no supe interpretar se formó en su rostro.

– «Shampoo… si queres, te cambio el premio si gano»

– «Ya no haber reembolso con aireen, es mío» – contestó la amazona, de nuevo utilizandome..

– «No tiene nada que ver con él, si yo gano, tenés que desafiar a Mousse en un encuentro justo, donde si el gana, será tu esposo»

– «Yo no conformarme con pato tonto» – la miró despectivamente cruzándose de brazos e intentando poner compostura a su maltrecha pose

– «Si vos ganas, no habría problemas, y no tendrías que irte lejos de tu airen, y además estarías libre..»

En qué diablos estaba pensando a Akane en proponerle semejante cosa a Shampoo, si por una remota casualidad o trampa, la amazona llegaba a ganarle e incluso a Mousse, me perseguiría hasta el fin de la tierra sin que nadie pudiera impedírselo un poco.

– «chica violenta, no saber que tu pensar en mi, ser considerado de tu parte entregarme airen en bandeja de plata y sacar a tonto pato del camino»

– «Eso me da a entender que te parece un trato justo, continuemos entonces»

– «en guardia chica violenta»

Y ahí estaban de nuevo enredadas bailando una danza mortal de golpes y patadas. Shampoo parecía francamente agotada y Akane no se daba por vencida, estaba luchando con todas sus fuerzas. Es en ese instante vi lo que mi prometida estaba haciendo y no podía creerlo, lo había aprendido sola… Yo solo le mostré las herramientas y ahora ella misma me demostraba de lo que era realmente capaz.

Sin que Shampoo lo notara estaba llevándola a través de una inmensa espiral, mientras esquivaba los golpes dejando nuevamente en ridículo a la amazona. Estaba casi en el centro cuando Shampoo imprimió más fuerza en el golpe y casi la golpea, cosa que hizo enfuerecer mas, si aun era posible, a la China, un paso más y… vamos Akane, tu puedes… un intenso viento empezó a subir desde el centro, donde estaba ella y su puño en alto, la amazona se vió envuelta en un intenso tornado. ¡Lo consiguió! ¡Esa era mi prometida! Aunque no podía gritarlo a los 4 vientos en medio del patio de la universidad, estaba con el pecho hinchado de orgullo por ella.

Akane esperó a que el efecto del Dragón Volador terminara.. haber vencido a Shampoo y con una de sus técnicas debía suponer un golpe muy duro para el orgullo de la china. Del tornado salió volando esa chica de curvas peligrosas y cabello púrpura que tanto me había fastidiado el día para estrellarse contra un muro de la universidad.

Mi prometida se acercó a ella y le dijo algo, se dió media vuelta y dejó a una enfurecida china mirando y midiendo cada paso de su enemiga. En un impulso que no pude preveer se levantó hacia ella, la retuvo del brazo y la giró fuertemente, empecé a correr en dirección a ellas, esto no podía ser nada bueno y menos viniendo de Shampoo, entonces lo vi.. la china acercó su rostro a Akane y la besó en la mejilla. «El beso de la muerte». Como estaba mas cerca esta vez si puedo escuchar la furiosa pero aun melodiosa voz de mi prometida.

– «Ya te vencí una vez, lo haré cuantas veces sea necesario hasta que entiendas, él no es un objeto»

Y salió de allí, con la cabeza en alto y bajo el aplauso de media facultad. De pronto se frenó…

– «Los que quieran aprender Artes Marciales, el Dojo Tendo recibe estudiantes»

Y sin más se fue hacia los pasillos entre caras de asombro.

Mousse recién recuperaba la conciencia, se calzó los lentes y vió como Shampoo quedaba petrificada ante lo que acababa de pasar, lo tomé de la solapa y lo arrastré conmigo. Intentó pegarme pero lo detuve..

– «Tienes derecho a una batalla con Shampoo, si le ganas, se casa contigo»

– «Maldito seas Saotome, estas mintiendo, seguro que es alguno de tus sucios planes para quedarte con ella»

– «Yo no tengo nada que ver, Akane ganó ese derecho para ti»

– «¿Tendo?» – Mousse se quedó pensativo – «¿Por qué?»

– «Aun no lo se… pero en alguna de tus entregas pasa por el Dojo, te voy a ayudar a derrotar a Shampoo»

– «Saotome… tu también ¿por que?»

– «Porque sos el único que puede estar con ella…» – hice una pausa pensando como decirle lo que tenía en mente – «Ella en el fondo te quiere, solo esta encaprichada conmigo y es hora que se de cuenta»

No lo deje responderme, salí en dirección donde sabía que se había ido Akane.

Cuando finalmente la alcance estaba sola en la azotea mirando como los estudiantes se dispersaban del improvisado campo de batalla.

El viento mecía con suavidad los pequeños mechones que habían quedado fuera de su peinado y el sol inundaba con su luz el terso rostro de ella, parecía un ángel, y yo un idiota enamorado mirándola. Mire en la misma dirección que ella un instante antes de tomarla por la cintura y ceñirla a mi torso suavemente, ahí estaba Shampoo levantándose pesadamente, juntando sus armas y saltando lejos del lugar. Estaba humillada, tenia los ojos empañados y como la conocía muy bien, sabia que buscaría venganza. Luego de que la perdí de vista me quede abrazando a la ganadora de la pelea. Ella simplemente se dejó llevar y por unos minutos ninguno dijo nada.

Yo sabia que era hora de entrar a clase, pero me parecía mas importante estar ahí para ella, agradecerle de manera silenciosa lo que hizo por mi y demostrarle cuan orgulloso estaba de como había peleado. Solo que todo eso no salia de mi boca.. ni un solo sonido salió de ella, aunque de alguna manera debía demostrárselo, así que suavemente la gire y me quede embobado viendo sus ojos chocolate que estaban emocionados y felices. Cuando mi cabeza volvió a conectar alguna idea, me limite a sonreirle, intentando transmitirle todo lo que sentía a través de mi expresión, ella me correspondió y me acerque, despacio, nuestras frentes hicieron contacto y las narices se chocaron suavemente, así, me quede observandola en silencio, extasiado de su cercanía, disfrutando de su calor, llenándome de su presencia.

– «Estoy orgulloso de ti» – esas palabras me costaron una eternidad, pero era importante que ella lo supiera, sus ojos se abrieron y me miró con sorpresa, no se imaginaba algo así – «Gracias por todo» – y vi como poco a poco con esas simples palabras, sus ojos se empañaron. ¡Oh no! La había hecho llorar como un idiota, ¿y ahora qué diablos hice?

– «Akane, perdóname, no quería ofenderte»- ella me golpeó suavemente en las costillas

– «No estoy llorando de tristeza, estoy llorando de felicidad» – y no pude mas que abrazarla con fuerza… cuando note que se había calmado, tenia mi hombro empapado, pero eso no importaba, la separe un poco de mi y la bese, despacio, como si fuera una muñeca de frágil cristal.

Ella era todo para mi, y debía saberlo. Que feliz me hace estar a su lado.

.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.

Notas de autora: Fue un capítulo escrito desde la mirada de Ranma, incluso creo que un Ranma casi de espectador, narrando lo que sucede como si fuera ajeno a todo eso. Me pareció interesante hacerlo de esta manera, que se entendiera que siente el de una vez por todas con toda esta nueva situación y con la pelea de sus prometidas, ojala les haya gustado.

Clase 11: La mirada de el

– «¿No eras tu la que decía que si estabas con una persona que realmente te gustara te comportarias distinto?»
Touche… Akane no pudo discutir eso.
Finalmente la cita verdadera había concluido como tal, y un milagro ocurrió, ningún incidente se había cruzado con ellos, o los había perseguido, o algo parecido en todo el día.
Se sentía bien pasar el tiempo así, sin problemas, sin padres intentando casarlos, sin deberle nada a Nabiki para cubrirlos, sin prometidas desquiciadas. Ojalá hubiera más días como este.
La cena como imaginaran estuvo deliciosa, y ellos simplemente disfrutaron de la paz de estar solos, sin interrupciones.

Clase 11 – La mirada de él

Lunes por la mañana, todo había vuelto a esa revoltosa normalidad. Se podía ver a los jóvenes de la casa discutiendo como siempre. Unos padres llorando por los rincones porque las escuelas no se iban a unir… Para el ojo despistado era una pelea de tantas, para quienes sabían la verdad, era un teatro muy bien montando envuelto de guiños.

Las primeras clases en la universidad se sucedieron sin problemas y la hora del almuerzo llegó más rápido de lo esperado.

Akane estaba sentada con sus amigas y yo estaba sentado en un lugar prudente, ni muy lejos para no verla ni muy cerca para molestarla, y por supuesto, que no se dieran cuenta de que la estaba mirando insistentemente.

Aun tenia en mi mente la pasada noche, se que solo dormimos juntos, pero ahora lo único que quiero es volver a repetirlo. Me siento un pervertido, pero ¡Solo quiero dormir!.

Solté un suspiro y mis compañeros me miraron con desconcierto, intenté concentrarme en la comida para intentar cambiar el tema y distraerme en otra cosa. No lo logré…

De pronto, llegó hasta a mi un sonido sumamente conocido, hacía tanto que no tenía el «placer» de escucharlo.. Una campanilla absolutamente insoportable que logró en un instante poner cada centímetro de mi en plena alerta y segundos después un asfixiante abrazo me quitó todo el aire de mis pulmones. Podía sentir la fulminante y expectante mirada de mi adorada prometida clavada en mi nuca. Mientras mas intentaba zafarme de esos brazos que se aferraban a mi, mas se apretaban y era insoportable. Mis compañeros estaban aplaudiendo y silbando sobre mi «hermosa novia» mientras que la verdadera estaba envuelta en llamas a punto de lanzarme algo, la conocía lo suficiente como para saber que ya estaba buscando algún proyectil para estamparme en la cabeza, podía sentir su aura furiosa.

Ella después de soltarme me ofreció amablemente la comida, que se veía absolutamente deliciosa, pero tantos años de conocerla sabía que un inocente plato de ramen podía ser una trampa mortal.

Le agradecí amablemente lo que me ofrecía pero le dije que ya estaba satisfecho… obviamente que mi respuesta no le gustó e intentó ofrecerme las mil y una delicias, incluso intentó hacerme comer algo por la fuerza, así que no me quedó otra que huir de ahí, lejos de la comida amazona y lejos de la furia en la que se había convertido mi prometida.

Luego de un rato en que me persiguió, logré escabullirme, encima sonó el timbre que anunciaba el fin del receso, lo único que había podido hacer era comer algunas de las cosas que Kasumi siempre prepara para nosotros y correr todo el tiempo. Había desperdiciado completamente mi escaso tiempo libre, y encima no había podido hablar con Akane, aunque imagino que a esta altura es completamente inútil, ella pensará que lo hice a propósito, que no quise librarme de Shampoo cuando fue todo lo que intente, y malinterprará todo lo que yo le diga, así que es mejor dejar pasar el resto de las clases e intentar en el camino a casa explicarle que no todo era como ella lo veía.

Decidí entrar a clases antes de seguir sumándole problemas a mi día y tomé mi asiento en el lugar de siempre. De donde diablos había salido Shampoo de nuevo, con razón el ambiente estaba tan tranquilo, no me había dado cuenta que pasaba mucho tiempo con Akane. No era que me desagradara, simplemente no había caído en cuenta.

Las cosas habían avanzado tanto entre nosotros que no parecían reales, incluso, no parecíamos nosotros mismos, pero lo eramos. Ya era hora de dejar a los inmaduros adolescentes atrás, aunque para nuestros padres sigamos mostrando esa faceta, solo que hoy en día solo es una fachada, momentos de juego y picardía entre nosotros. No le diría una ofensa real porque ni yo mismo me la creería, es la mujer perfecta para mi, y sentirme correspondido es el cielo.

Tantos años pensando que ella se iría con alguien mejor, alguien que no fuera un fenómeno y ella estaba ahí para demostrarme una y otra vez que mi maldición le importaba nada, y a mi me hacia sentir el hombre mas feliz sobre la faz de la tierra con solo ver su sonrisa sincera y que era dedicada a mi.

El profesor estaba hablando de algo, pero yo no tenia ganas de prestarle atención y preferí quedarme sumido en mis pensamientos, hasta que la pared se empezó a deformar de forma antinatural y nuevamente esa silueta se hacía presente en mi día. No quería seguir enfadando a Akane y ser abrazado por Shampoo frente a toda la clase no estaba entre mis actividades favoritas, diablos, ya había dejado la secundaria, se suponía que ahora no debían pasar estas cosas.. pero al parecer soy un imán para las desgracias, o para las locas. Contrario a lo que siempre hago en estas situaciones de salir a enfrentar los problemas, esta ocasión y por una vez, quería probar algo distinto, ver si las cosas resultaban de otra manera, así que haciendo oídos sordos a todos mis instintos, me oculté bajo el pupitre y me concentré, pronto había desaparecido mi presencia por completo.

Vi a Shampoo buscarme por todo el salón, incluso increpando a Akane y ahí fue donde todo se salió de control. Vi a Shampoo retar a Akane, aprovechando que yo supuestamente no me encontraba en el lugar. Ambas salieron rumbo al patio central de la institución y ahí dejé de esconderme para seguirlas y ver el dichoso encuentro. Había estado entrenando a Akane lo suficiente para que enfrente incluso a Shampoo pero no quitaba que si algo se salia de control yo iba a interceder y frenar esta locura. Si detenía a Akane antes de que peleara, seguramente su mal humor iba a durar semanas completas, además, confiaba en sus habilidades.

Las vi ponerse en guardia, Akane tenía su aura controlada y Shampoo había sacado sus típicas armas.

– «La que gana quedarse con airen» – Ahí estaba nuevamente hablando de mi como si fuera su objeto más preciado

– «No quiero eso como premio, el no es un juguete del que puedas disponer»

– «¿Que querer chica violenta? Si yo ganar quiero airen, tu, ¿que querer?»

– «Que no vuelvas» – tomó aire e intentó pensar cada una de sus palabras, estaba nerviosa aunque no quería demostrarlo, podía sentirme cerca, pero no me vía y si delataba mi posición seguro Shampoo no lucharía por miedo a que yo tome represalias – «Te iras a China, y no vas a volver»

– «chica violenta graciosa, eso ser quedarse con airen»

– «Estas equivocada, el hacer lo que quiera, yo lo único que quiero es que te vayas de aquí, tu y tus tontas leyes»

– «ser igual, yo ganar y quedarme con airen»

– «Basta de charla, en guardia»

Ahí estaba ella, la que no me trataba como un títere para sus asuntos, la que cuidaba de mi en todo momento, la que luchaba por mi. Y del otro lado, la que me usaba para sus propósitos y solo me quería para que sus descendientes fueran fuertes y elevar su status en su aldea casándose con un esposo fuerte.

Shampoo hizo el primer movimiento que Akane por poco no logró evitar, rodó por el suelo y yo ya quería saltar a protegerla, pero una vez más me sorprendió y en el esquive le dió una patada que dejó a Shampoo contra uno de los árboles que había alrededor de la improvisada área de batalla. Akane se levantó y desempolvó sus ropas mientras que su contrincante estallaba en furia.

Se avalanzó sobre ella nuevamente e intentó conectar varios golpes de puños y patadas que fueron esquivados uno a uno sin mucho esfuerzo, Shampoo obviamente notó que su ataque no estaba teniendo el efecto esperado y saltó a recoger sus armas, intentó una nueva serie de ataques con ellas, con más fuerza e ímpetu que el anterior. Akane seguía rápida y podía leer con aparente facilidad los movimientos de su oponente. Una patada en el momento exacto y la ridícula arma de Shampoo cayó sobre su propia cabeza.

No pude evitar reirme sin mucho tapujo ante esto y todos los espectadores que se habían reunido hicieron lo mismo logrando que la amazona se pusiera más roja que un tomate de puro coraje y vergüenza ante el espectáculo que estaba dando.

Akane disimuló su risa y se puso nuevamente en guardia, no se había desconcentrado bajo ningún punto de vista y eso estaba consiguiendo su victoria ante Shampoo que estaba claramente enojada.

Cuando iba a atacar nuevamente en dirección a Akane…

– «¡Shampoo!» – el estúpido de Mousse estaba abrazando a Akane como si fuera Shampoo, y ahí no resistí más, tomé impulso y… eh? ¿Que diablos estaba haciendo Akane? Con el mazo salido de donde solo ella sabia dejó a Mousse inconsciente de un solo golpe. Una sonrisa que no supe interpretar se formó en su rostro.

– «Shampoo… si queres, te cambio el premio si gano»

– «Ya no haber reembolso con aireen, es mío» – contestó la amazona, de nuevo utilizandome..

– «No tiene nada que ver con él, si yo gano, tenés que desafiar a Mousse en un encuentro justo, donde si el gana, será tu esposo»

– «Yo no conformarme con pato tonto» – la miró despectivamente cruzándose de brazos e intentando poner compostura a su maltrecha pose

– «Si vos ganas, no habría problemas, y no tendrías que irte lejos de tu airen, y además estarías libre..»

En qué diablos estaba pensando a Akane en proponerle semejante cosa a Shampoo, si por una remota casualidad o trampa, la amazona llegaba a ganarle e incluso a Mousse, me perseguiría hasta el fin de la tierra sin que nadie pudiera impedírselo un poco.

– «chica violenta, no saber que tu pensar en mi, ser considerado de tu parte entregarme airen en bandeja de plata y sacar a tonto pato del camino»

– «Eso me da a entender que te parece un trato justo, continuemos entonces»

– «en guardia chica violenta»

Y ahí estaban de nuevo enredadas bailando una danza mortal de golpes y patadas. Shampoo parecía francamente agotada y Akane no se daba por vencida, estaba luchando con todas sus fuerzas. Es en ese instante vi lo que mi prometida estaba haciendo y no podía creerlo, lo había aprendido sola… Yo solo le mostré las herramientas y ahora ella misma me demostraba de lo que era realmente capaz.

Sin que Shampoo lo notara estaba llevándola a través de una inmensa espiral, mientras esquivaba los golpes dejando nuevamente en ridículo a la amazona. Estaba casi en el centro cuando Shampoo imprimió más fuerza en el golpe y casi la golpea, cosa que hizo enfuerecer mas, si aun era posible, a la China, un paso más y… vamos Akane, tu puedes… un intenso viento empezó a subir desde el centro, donde estaba ella y su puño en alto, la amazona se vió envuelta en un intenso tornado. ¡Lo consiguió! ¡Esa era mi prometida! Aunque no podía gritarlo a los 4 vientos en medio del patio de la universidad, estaba con el pecho hinchado de orgullo por ella.

Akane esperó a que el efecto del Dragón Volador terminara.. haber vencido a Shampoo y con una de sus técnicas debía suponer un golpe muy duro para el orgullo de la china. Del tornado salió volando esa chica de curvas peligrosas y cabello púrpura que tanto me había fastidiado el día para estrellarse contra un muro de la universidad.

Mi prometida se acercó a ella y le dijo algo, se dió media vuelta y dejó a una enfurecida china mirando y midiendo cada paso de su enemiga. En un impulso que no pude preveer se levantó hacia ella, la retuvo del brazo y la giró fuertemente, empecé a correr en dirección a ellas, esto no podía ser nada bueno y menos viniendo de Shampoo, entonces lo vi.. la china acercó su rostro a Akane y la besó en la mejilla. «El beso de la muerte». Como estaba mas cerca esta vez si puedo escuchar la furiosa pero aun melodiosa voz de mi prometida.

– «Ya te vencí una vez, lo haré cuantas veces sea necesario hasta que entiendas, él no es un objeto»

Y salió de allí, con la cabeza en alto y bajo el aplauso de media facultad. De pronto se frenó…

– «Los que quieran aprender Artes Marciales, el Dojo Tendo recibe estudiantes»

Y sin más se fue hacia los pasillos entre caras de asombro.

Mousse recién recuperaba la conciencia, se calzó los lentes y vió como Shampoo quedaba petrificada ante lo que acababa de pasar, lo tomé de la solapa y lo arrastré conmigo. Intentó pegarme pero lo detuve..

– «Tienes derecho a una batalla con Shampoo, si le ganas, se casa contigo»

– «Maldito seas Saotome, estas mintiendo, seguro que es alguno de tus sucios planes para quedarte con ella»

– «Yo no tengo nada que ver, Akane ganó ese derecho para ti»

– «¿Tendo?» – Mousse se quedó pensativo – «¿Por qué?»

– «Aun no lo se… pero en alguna de tus entregas pasa por el Dojo, te voy a ayudar a derrotar a Shampoo»

– «Saotome… tu también ¿por que?»

– «Porque sos el único que puede estar con ella…» – hice una pausa pensando como decirle lo que tenía en mente – «Ella en el fondo te quiere, solo esta encaprichada conmigo y es hora que se de cuenta»

No lo deje responderme, salí en dirección donde sabía que se había ido Akane.

Cuando finalmente la alcance estaba sola en la azotea mirando como los estudiantes se dispersaban del improvisado campo de batalla.

El viento mecía con suavidad los pequeños mechones que habían quedado fuera de su peinado y el sol inundaba con su luz el terso rostro de ella, parecía un ángel, y yo un idiota enamorado mirándola. Mire en la misma dirección que ella un instante antes de tomarla por la cintura y ceñirla a mi torso suavemente, ahí estaba Shampoo levantándose pesadamente, juntando sus armas y saltando lejos del lugar. Estaba humillada, tenia los ojos empañados y como la conocía muy bien, sabia que buscaría venganza. Luego de que la perdí de vista me quede abrazando a la ganadora de la pelea. Ella simplemente se dejó llevar y por unos minutos ninguno dijo nada.

Yo sabia que era hora de entrar a clase, pero me parecía mas importante estar ahí para ella, agradecerle de manera silenciosa lo que hizo por mi y demostrarle cuan orgulloso estaba de como había peleado. Solo que todo eso no salia de mi boca.. ni un solo sonido salió de ella, aunque de alguna manera debía demostrárselo, así que suavemente la gire y me quede embobado viendo sus ojos chocolate que estaban emocionados y felices. Cuando mi cabeza volvió a conectar alguna idea, me limite a sonreirle, intentando transmitirle todo lo que sentía a través de mi expresión, ella me correspondió y me acerque, despacio, nuestras frentes hicieron contacto y las narices se chocaron suavemente, así, me quede observandola en silencio, extasiado de su cercanía, disfrutando de su calor, llenándome de su presencia.

– «Estoy orgulloso de ti» – esas palabras me costaron una eternidad, pero era importante que ella lo supiera, sus ojos se abrieron y me miró con sorpresa, no se imaginaba algo así – «Gracias por todo» – y vi como poco a poco con esas simples palabras, sus ojos se empañaron. ¡Oh no! La había hecho llorar como un idiota, ¿y ahora qué diablos hice?

– «Akane, perdóname, no quería ofenderte»- ella me golpeó suavemente en las costillas

– «No estoy llorando de tristeza, estoy llorando de felicidad» – y no pude mas que abrazarla con fuerza… cuando note que se había calmado, tenia mi hombro empapado, pero eso no importaba, la separe un poco de mi y la bese, despacio, como si fuera una muñeca de frágil cristal.

Ella era todo para mi, y debía saberlo. Que feliz me hace estar a su lado.

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Notas de autora: Fue un capítulo escrito desde la mirada de Ranma, incluso creo que un Ranma casi de espectador, narrando lo que sucede como si fuera ajeno a todo eso. Me pareció interesante hacerlo de esta manera, que se entendiera que siente el de una vez por todas con toda esta nueva situación y con la pelea de sus prometidas, ojala les haya gustado.

Clase 10: Omake – La Tormenta

Clase 10 – Omake: La Tormenta

Al terminar la cena, cada uno se dirigió a su habitación… No paso mucho rato cuando una fuerte tormenta se desató en Nerima. Truenos se escuchaban retumbar en toda la casa y la luz de los relámpagos iluminaba por instantes la residencia.

Un fogonazo que pareció haber caído muy cerca despertó instantaneamente al siempre dormilón chico de la trenza, mientras que segundos despues el trueno sobresaltó a una chica de pelo castaño oscuro con brillos azules.

Ambos se giraron intentando volver a conciliar el sueño, pero pronto notaron que no lo lograrian.

Como si estuvieran conectados, los dos se levantaron con el mismo pensamiento: “Tal vez un vaso de leche tibia me ayude a dormir”. Y asi lo hicieron..

Ella no se percató que detrás estaba el. El no la vió a ella porque estaba demasiado concentrado en no hacer ruido. Un relámpago los iluminó a los dos y el gritó se escucho en media ciudad.

– “¿Que diablos haces?, ¡Me asustaste!”

– “Y tu a mi, ¿que pretendes hacer?”

– “Leche, no me puedo dormir”

– “uhm, yo tampoco”

– “Vamos a prepararla”

Después del susto inicial bajaron a calentar la dichosa leche para volver a dormir.

Minutos mas tarde, estaban subiendo nuevamente las escaleras y otro trueno retumbo en la casa y Akane no pudo mas que aferrarse a Ranma con todas sus fuerzas.

– “No sabia que le tenias miedo a las tormentas”

– “A las muy fuertes siiiii….ii..i…” – otro trueno y ella volvió a estremecerse

– “¿Quieres otro vaso de leche?”

– “No creo que sirva de mucho..”

– “Ven, te llevo a tu habitación” – la tomo mas cómodamente en brazos y terminó de subir las escaleras. Suavemente la depositó en la cama y la arropó como si fuera una niña pequeña. Depositó un pequeño y suave beso en sus labios y se encaminó a la puerta. Otro trueno se hizo escuchar y ella se aferró a las colchas con inquietante nerviosismo.

– “Quédate”

– “¿QUE, QUE?”

– “No.. no.. no pienses mal Ranma” – otro trueno – “solo dormir, por favor”

Ranma estaba contra la puerta como si del otro lado de la habitación estuviera llena de gatos. Sin embargo, Akane simplemente le había dicho que se quedara con ella para poder dormir con esa tormenta.

– “Kasumi suele ayudarme a dormir, pero ella no esta” – otro trueno, las frazadas estaban sufriendo una tortura

– “Solo dormir…”

Caminando como un autómata se acercó y ella le hizo espacio en su cama, otro trueno sonó y ella se aferró nuevamente a su espalda.

– “¿Porque tienes tanto miedo a las tormentas? Nunca lo había notado”

– “Mama… mama murió un día como este… No me gusta andar contándolo, por eso Kasumi viene a velar por mi los días así, pero ella no esta” – otro trueno y ella volvió a estremecerse.

– “oh… disculpa, no sabia” – se relajó un poco al saber el motivo del nerviosismo de su prometida y se tomó con un poco mas de calma las cosas. La acurrucó entre sus brazos y la acomodó nuevamente entre las ya fruncidas frazadas. No podía creer lo bien que encastraba su cuerpo con el de ella. Se terminó de recostar y pasó su brazo por su cabeza haciendo de almohada mientras que ella se acostumbraba el tenerlo así, tan cerca, tan… intimos.

Sin importar los truenos, ambos se durmieron casi al instante.

Ese día sin duda seria inolvidable.

Fin del Omake

6 de Enero de 2012 a las 2:20am