Clase 11: La mirada de el

8. Gracias
December 5, 2012
Clase 12: Invitacion
December 6, 2012

Clase 11: La mirada de el

– “¿No eras tu la que decía que si estabas con una persona que realmente te gustara te comportarias distinto?”
Touche… Akane no pudo discutir eso.
Finalmente la cita verdadera había concluido como tal, y un milagro ocurrió, ningún incidente se había cruzado con ellos, o los había perseguido, o algo parecido en todo el día.
Se sentía bien pasar el tiempo así, sin problemas, sin padres intentando casarlos, sin deberle nada a Nabiki para cubrirlos, sin prometidas desquiciadas. Ojalá hubiera más días como este.
La cena como imaginaran estuvo deliciosa, y ellos simplemente disfrutaron de la paz de estar solos, sin interrupciones.

Clase 11 – La mirada de él

Lunes por la mañana, todo había vuelto a esa revoltosa normalidad. Se podía ver a los jóvenes de la casa discutiendo como siempre. Unos padres llorando por los rincones porque las escuelas no se iban a unir… Para el ojo despistado era una pelea de tantas, para quienes sabían la verdad, era un teatro muy bien montando envuelto de guiños.

Las primeras clases en la universidad se sucedieron sin problemas y la hora del almuerzo llegó más rápido de lo esperado.

Akane estaba sentada con sus amigas y yo estaba sentado en un lugar prudente, ni muy lejos para no verla ni muy cerca para molestarla, y por supuesto, que no se dieran cuenta de que la estaba mirando insistentemente.

Aun tenia en mi mente la pasada noche, se que solo dormimos juntos, pero ahora lo único que quiero es volver a repetirlo. Me siento un pervertido, pero ¡Solo quiero dormir!.

Solté un suspiro y mis compañeros me miraron con desconcierto, intenté concentrarme en la comida para intentar cambiar el tema y distraerme en otra cosa. No lo logré…

De pronto, llegó hasta a mi un sonido sumamente conocido, hacía tanto que no tenía el “placer” de escucharlo.. Una campanilla absolutamente insoportable que logró en un instante poner cada centímetro de mi en plena alerta y segundos después un asfixiante abrazo me quitó todo el aire de mis pulmones. Podía sentir la fulminante y expectante mirada de mi adorada prometida clavada en mi nuca. Mientras mas intentaba zafarme de esos brazos que se aferraban a mi, mas se apretaban y era insoportable. Mis compañeros estaban aplaudiendo y silbando sobre mi “hermosa novia” mientras que la verdadera estaba envuelta en llamas a punto de lanzarme algo, la conocía lo suficiente como para saber que ya estaba buscando algún proyectil para estamparme en la cabeza, podía sentir su aura furiosa.

Ella después de soltarme me ofreció amablemente la comida, que se veía absolutamente deliciosa, pero tantos años de conocerla sabía que un inocente plato de ramen podía ser una trampa mortal.

Le agradecí amablemente lo que me ofrecía pero le dije que ya estaba satisfecho… obviamente que mi respuesta no le gustó e intentó ofrecerme las mil y una delicias, incluso intentó hacerme comer algo por la fuerza, así que no me quedó otra que huir de ahí, lejos de la comida amazona y lejos de la furia en la que se había convertido mi prometida.

Luego de un rato en que me persiguió, logré escabullirme, encima sonó el timbre que anunciaba el fin del receso, lo único que había podido hacer era comer algunas de las cosas que Kasumi siempre prepara para nosotros y correr todo el tiempo. Había desperdiciado completamente mi escaso tiempo libre, y encima no había podido hablar con Akane, aunque imagino que a esta altura es completamente inútil, ella pensará que lo hice a propósito, que no quise librarme de Shampoo cuando fue todo lo que intente, y malinterprará todo lo que yo le diga, así que es mejor dejar pasar el resto de las clases e intentar en el camino a casa explicarle que no todo era como ella lo veía.

Decidí entrar a clases antes de seguir sumándole problemas a mi día y tomé mi asiento en el lugar de siempre. De donde diablos había salido Shampoo de nuevo, con razón el ambiente estaba tan tranquilo, no me había dado cuenta que pasaba mucho tiempo con Akane. No era que me desagradara, simplemente no había caído en cuenta.

Las cosas habían avanzado tanto entre nosotros que no parecían reales, incluso, no parecíamos nosotros mismos, pero lo eramos. Ya era hora de dejar a los inmaduros adolescentes atrás, aunque para nuestros padres sigamos mostrando esa faceta, solo que hoy en día solo es una fachada, momentos de juego y picardía entre nosotros. No le diría una ofensa real porque ni yo mismo me la creería, es la mujer perfecta para mi, y sentirme correspondido es el cielo.

Tantos años pensando que ella se iría con alguien mejor, alguien que no fuera un fenómeno y ella estaba ahí para demostrarme una y otra vez que mi maldición le importaba nada, y a mi me hacia sentir el hombre mas feliz sobre la faz de la tierra con solo ver su sonrisa sincera y que era dedicada a mi.

El profesor estaba hablando de algo, pero yo no tenia ganas de prestarle atención y preferí quedarme sumido en mis pensamientos, hasta que la pared se empezó a deformar de forma antinatural y nuevamente esa silueta se hacía presente en mi día. No quería seguir enfadando a Akane y ser abrazado por Shampoo frente a toda la clase no estaba entre mis actividades favoritas, diablos, ya había dejado la secundaria, se suponía que ahora no debían pasar estas cosas.. pero al parecer soy un imán para las desgracias, o para las locas. Contrario a lo que siempre hago en estas situaciones de salir a enfrentar los problemas, esta ocasión y por una vez, quería probar algo distinto, ver si las cosas resultaban de otra manera, así que haciendo oídos sordos a todos mis instintos, me oculté bajo el pupitre y me concentré, pronto había desaparecido mi presencia por completo.

Vi a Shampoo buscarme por todo el salón, incluso increpando a Akane y ahí fue donde todo se salió de control. Vi a Shampoo retar a Akane, aprovechando que yo supuestamente no me encontraba en el lugar. Ambas salieron rumbo al patio central de la institución y ahí dejé de esconderme para seguirlas y ver el dichoso encuentro. Había estado entrenando a Akane lo suficiente para que enfrente incluso a Shampoo pero no quitaba que si algo se salia de control yo iba a interceder y frenar esta locura. Si detenía a Akane antes de que peleara, seguramente su mal humor iba a durar semanas completas, además, confiaba en sus habilidades.

Las vi ponerse en guardia, Akane tenía su aura controlada y Shampoo había sacado sus típicas armas.

– “La que gana quedarse con airen” – Ahí estaba nuevamente hablando de mi como si fuera su objeto más preciado

– “No quiero eso como premio, el no es un juguete del que puedas disponer”

– “¿Que querer chica violenta? Si yo ganar quiero airen, tu, ¿que querer?”

– “Que no vuelvas” – tomó aire e intentó pensar cada una de sus palabras, estaba nerviosa aunque no quería demostrarlo, podía sentirme cerca, pero no me vía y si delataba mi posición seguro Shampoo no lucharía por miedo a que yo tome represalias – “Te iras a China, y no vas a volver”

– “chica violenta graciosa, eso ser quedarse con airen”

– “Estas equivocada, el hacer lo que quiera, yo lo único que quiero es que te vayas de aquí, tu y tus tontas leyes”

– “ser igual, yo ganar y quedarme con airen”

– “Basta de charla, en guardia”

Ahí estaba ella, la que no me trataba como un títere para sus asuntos, la que cuidaba de mi en todo momento, la que luchaba por mi. Y del otro lado, la que me usaba para sus propósitos y solo me quería para que sus descendientes fueran fuertes y elevar su status en su aldea casándose con un esposo fuerte.

Shampoo hizo el primer movimiento que Akane por poco no logró evitar, rodó por el suelo y yo ya quería saltar a protegerla, pero una vez más me sorprendió y en el esquive le dió una patada que dejó a Shampoo contra uno de los árboles que había alrededor de la improvisada área de batalla. Akane se levantó y desempolvó sus ropas mientras que su contrincante estallaba en furia.

Se avalanzó sobre ella nuevamente e intentó conectar varios golpes de puños y patadas que fueron esquivados uno a uno sin mucho esfuerzo, Shampoo obviamente notó que su ataque no estaba teniendo el efecto esperado y saltó a recoger sus armas, intentó una nueva serie de ataques con ellas, con más fuerza e ímpetu que el anterior. Akane seguía rápida y podía leer con aparente facilidad los movimientos de su oponente. Una patada en el momento exacto y la ridícula arma de Shampoo cayó sobre su propia cabeza.

No pude evitar reirme sin mucho tapujo ante esto y todos los espectadores que se habían reunido hicieron lo mismo logrando que la amazona se pusiera más roja que un tomate de puro coraje y vergüenza ante el espectáculo que estaba dando.

Akane disimuló su risa y se puso nuevamente en guardia, no se había desconcentrado bajo ningún punto de vista y eso estaba consiguiendo su victoria ante Shampoo que estaba claramente enojada.

Cuando iba a atacar nuevamente en dirección a Akane…

– “¡Shampoo!” – el estúpido de Mousse estaba abrazando a Akane como si fuera Shampoo, y ahí no resistí más, tomé impulso y… eh? ¿Que diablos estaba haciendo Akane? Con el mazo salido de donde solo ella sabia dejó a Mousse inconsciente de un solo golpe. Una sonrisa que no supe interpretar se formó en su rostro.

– “Shampoo… si queres, te cambio el premio si gano”

– “Ya no haber reembolso con aireen, es mío” – contestó la amazona, de nuevo utilizandome..

– “No tiene nada que ver con él, si yo gano, tenés que desafiar a Mousse en un encuentro justo, donde si el gana, será tu esposo”

– “Yo no conformarme con pato tonto” – la miró despectivamente cruzándose de brazos e intentando poner compostura a su maltrecha pose

– “Si vos ganas, no habría problemas, y no tendrías que irte lejos de tu airen, y además estarías libre..”

En qué diablos estaba pensando a Akane en proponerle semejante cosa a Shampoo, si por una remota casualidad o trampa, la amazona llegaba a ganarle e incluso a Mousse, me perseguiría hasta el fin de la tierra sin que nadie pudiera impedírselo un poco.

– “chica violenta, no saber que tu pensar en mi, ser considerado de tu parte entregarme airen en bandeja de plata y sacar a tonto pato del camino”

– “Eso me da a entender que te parece un trato justo, continuemos entonces”

– “en guardia chica violenta”

Y ahí estaban de nuevo enredadas bailando una danza mortal de golpes y patadas. Shampoo parecía francamente agotada y Akane no se daba por vencida, estaba luchando con todas sus fuerzas. Es en ese instante vi lo que mi prometida estaba haciendo y no podía creerlo, lo había aprendido sola… Yo solo le mostré las herramientas y ahora ella misma me demostraba de lo que era realmente capaz.

Sin que Shampoo lo notara estaba llevándola a través de una inmensa espiral, mientras esquivaba los golpes dejando nuevamente en ridículo a la amazona. Estaba casi en el centro cuando Shampoo imprimió más fuerza en el golpe y casi la golpea, cosa que hizo enfuerecer mas, si aun era posible, a la China, un paso más y… vamos Akane, tu puedes… un intenso viento empezó a subir desde el centro, donde estaba ella y su puño en alto, la amazona se vió envuelta en un intenso tornado. ¡Lo consiguió! ¡Esa era mi prometida! Aunque no podía gritarlo a los 4 vientos en medio del patio de la universidad, estaba con el pecho hinchado de orgullo por ella.

Akane esperó a que el efecto del Dragón Volador terminara.. haber vencido a Shampoo y con una de sus técnicas debía suponer un golpe muy duro para el orgullo de la china. Del tornado salió volando esa chica de curvas peligrosas y cabello púrpura que tanto me había fastidiado el día para estrellarse contra un muro de la universidad.

Mi prometida se acercó a ella y le dijo algo, se dió media vuelta y dejó a una enfurecida china mirando y midiendo cada paso de su enemiga. En un impulso que no pude preveer se levantó hacia ella, la retuvo del brazo y la giró fuertemente, empecé a correr en dirección a ellas, esto no podía ser nada bueno y menos viniendo de Shampoo, entonces lo vi.. la china acercó su rostro a Akane y la besó en la mejilla. “El beso de la muerte”. Como estaba mas cerca esta vez si puedo escuchar la furiosa pero aun melodiosa voz de mi prometida.

– “Ya te vencí una vez, lo haré cuantas veces sea necesario hasta que entiendas, él no es un objeto”

Y salió de allí, con la cabeza en alto y bajo el aplauso de media facultad. De pronto se frenó…

– “Los que quieran aprender Artes Marciales, el Dojo Tendo recibe estudiantes”

Y sin más se fue hacia los pasillos entre caras de asombro.

Mousse recién recuperaba la conciencia, se calzó los lentes y vió como Shampoo quedaba petrificada ante lo que acababa de pasar, lo tomé de la solapa y lo arrastré conmigo. Intentó pegarme pero lo detuve..

– “Tienes derecho a una batalla con Shampoo, si le ganas, se casa contigo”

– “Maldito seas Saotome, estas mintiendo, seguro que es alguno de tus sucios planes para quedarte con ella”

– “Yo no tengo nada que ver, Akane ganó ese derecho para ti”

– “¿Tendo?” – Mousse se quedó pensativo – “¿Por qué?”

– “Aun no lo se… pero en alguna de tus entregas pasa por el Dojo, te voy a ayudar a derrotar a Shampoo”

– “Saotome… tu también ¿por que?”

– “Porque sos el único que puede estar con ella…” – hice una pausa pensando como decirle lo que tenía en mente – “Ella en el fondo te quiere, solo esta encaprichada conmigo y es hora que se de cuenta”

No lo deje responderme, salí en dirección donde sabía que se había ido Akane.

Cuando finalmente la alcance estaba sola en la azotea mirando como los estudiantes se dispersaban del improvisado campo de batalla.

El viento mecía con suavidad los pequeños mechones que habían quedado fuera de su peinado y el sol inundaba con su luz el terso rostro de ella, parecía un ángel, y yo un idiota enamorado mirándola. Mire en la misma dirección que ella un instante antes de tomarla por la cintura y ceñirla a mi torso suavemente, ahí estaba Shampoo levantándose pesadamente, juntando sus armas y saltando lejos del lugar. Estaba humillada, tenia los ojos empañados y como la conocía muy bien, sabia que buscaría venganza. Luego de que la perdí de vista me quede abrazando a la ganadora de la pelea. Ella simplemente se dejó llevar y por unos minutos ninguno dijo nada.

Yo sabia que era hora de entrar a clase, pero me parecía mas importante estar ahí para ella, agradecerle de manera silenciosa lo que hizo por mi y demostrarle cuan orgulloso estaba de como había peleado. Solo que todo eso no salia de mi boca.. ni un solo sonido salió de ella, aunque de alguna manera debía demostrárselo, así que suavemente la gire y me quede embobado viendo sus ojos chocolate que estaban emocionados y felices. Cuando mi cabeza volvió a conectar alguna idea, me limite a sonreirle, intentando transmitirle todo lo que sentía a través de mi expresión, ella me correspondió y me acerque, despacio, nuestras frentes hicieron contacto y las narices se chocaron suavemente, así, me quede observandola en silencio, extasiado de su cercanía, disfrutando de su calor, llenándome de su presencia.

– “Estoy orgulloso de ti” – esas palabras me costaron una eternidad, pero era importante que ella lo supiera, sus ojos se abrieron y me miró con sorpresa, no se imaginaba algo así – “Gracias por todo” – y vi como poco a poco con esas simples palabras, sus ojos se empañaron. ¡Oh no! La había hecho llorar como un idiota, ¿y ahora qué diablos hice?

– “Akane, perdóname, no quería ofenderte”- ella me golpeó suavemente en las costillas

– “No estoy llorando de tristeza, estoy llorando de felicidad” – y no pude mas que abrazarla con fuerza… cuando note que se había calmado, tenia mi hombro empapado, pero eso no importaba, la separe un poco de mi y la bese, despacio, como si fuera una muñeca de frágil cristal.

Ella era todo para mi, y debía saberlo. Que feliz me hace estar a su lado.

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Notas de autora: Fue un capítulo escrito desde la mirada de Ranma, incluso creo que un Ranma casi de espectador, narrando lo que sucede como si fuera ajeno a todo eso. Me pareció interesante hacerlo de esta manera, que se entendiera que siente el de una vez por todas con toda esta nueva situación y con la pelea de sus prometidas, ojala les haya gustado.

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