4. Pesadilla

Finalizó el Concurso "Solo un Momento"
September 2, 2012
Solo un momento, fic de Ranma
September 4, 2012

4. Pesadilla

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Me desperté con esa inconfundible voz que tanto me gusta, solo que con un grito desgarrador. No tenia idea que le había pasado como para que grite asi. Me removí un poco en mi cama intentando encontrar una posición para volver a dormir. Seguro algun gato lo había asustado, no me iba a preocupar por eso… me dispuse a dormir de nuevo. Segundos más tarde escuché sus pasos… aunque estuviera entre un millón de personas yo podía reconocerlos. Bajo sin querer hacer ruido, conociendolo iría en busca de un vaso de leche, eso siempre lograba calmarlo, aunque sea un poco. Volví a acomodarme en mi cama, cuando escuche que volvía en sus pasos. Me tense al escuchar el picaporte de mi puerta girarse y me quede quieta, muy quieta.
El a veces hacía eso, revisaba que yo estuviera bien y no en manos de algún loco secuestrador, pero siempre me ponía nerviosa.
Normalmente me veía y se iba, pero no escuche la puerta cerrarse sino sus pasos acercándose, intenté casi ni respirar para que no se diera cuenta que estaba despierta, sin embargo su susurro me desarmó por completo…
– “Akane…” – si, muy despacito había dicho mi nombre, yo me removí un poco para que creyera que estaba realmente dormida, no se como se atrevió a venir a mi habitación a semejantes horas – “Akane.. ¿estas bien?”

– ¿Que si estaba bien? Lo iba a matar… pero si hacía demasiado ruido iba a despertar a medio mundo y sería peor.. la ultima vez se pensaron cualquier cosa..
El acarició mi mejilla y yo no pude resistir mas – “¿Ranma? ¿Que haces a esta hora aquí?”
Ni siquiera se tomo el tiempo de responderme, me abrazó como si su vida dependiera de eso, acariciaba suavemente mi pelo y escondió su rostro es mi cuello. Yo entendía cada vez menos pero simplemente me deje hacer, disfrutaba mucho de estos momento que aunque fueran a cuenta gotas, eran intensos.
Se separó lentamente, y me miró a los ojos – “Soñe que morias.. que no lograba salvarte en Jusenkyo”
Finalmente comprendí su angustia y su necesidad.
– “Estoy bien, nada malo me pasará, ve a descansar”
– “Gracias, y disculpame, pero necesitaba verte”
El salió de mi cuarto, seguro se durmió ni bien apoyó la cabeza en la almohada, estaba mucho más tranquilo que cuando ingresó a la habitación. Ahora la que tenía insomnio era yo.
Aunque había valido la pena.

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