Clase 9: Aliadas

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Clase 9: Aliadas

Disclaimer: Ni los personajes, ni la historia de Ranma 1/2 me pertenecen, son de Rumiko Takahashi.

– “Te agradezco la ayuda, cuñada, pero el equipo se queda conmigo” – Ranma por primera vez tenía algo que le interesaba a la reina de los chantajes y las estafas – “no mas espionaje con nosotros” – Sin dar mas explicaciones se retiran de la habitación de la mediana de las Tendo. Ambas tenían que charlar con sus respectivas madre y hermana.

Nabiki sonrió complacida por el atrevimiento de su futuro cuñado al confrontar así con ella. Las cosas se estaban poniendo interesantes para ella también.

Capitulo 9 – Aliadas

Una pequeña sonrisa de satisfacción se dibujó en su rostro, había ganado una mini batalla a Nabiki. Eso era mucho. Estaba sumamente agradecido con ella, pero no quitaba sus metodos para hacer las cosas fueran un tanto molestos. Akane miraba la cara de felicidad que en esos momentos traía la pequeña pelirroja, ella también estaba feliz, ahora debía ir a hablar con su hermana para agradecerle las molestias que se había tomado con ella y su prometido.

La castaña estaba haciendo los pedidos a la velocidad acostumbrada, su deprimido asistente iba de aquí para allá, ahora mucho mas entrenado en el arte de servir y menos perdido gracias a la cartelería que su anfitriona había preparado exclusivamente para el. Le había parecido en algún momento excesiva, después de varios días en los cuales aun se perdía le terminó dando la razón, nada era demasiado cuando se trataba de que él no se perdiera, pero finalmente lo había logrado. Se podía mover por el negocio y la casa adjunta sin perderse, entregando los pedidos en tiempo y forma, sin confundirlos. Todo un logro personal para el. Ella estaba feliz con su nuevo asistente, se llevaban bien y ahora que no se perdía, ella aprovechaba mejor el tiempo, no tenia que salir a buscarlo cada dos por tres y tenían a la clientela feliz. Ryoga seguía con su semblante de tristeza, aun no se recuperaba, no había visto a Akane desde que su llegada al U-Chan’s. Ukyo intentaba distraerlo, pero el vagaba entre los pedidos con su cabeza baja. Sabia que a pesar de todo era lo mejor para el y para Akane. El tiempo todo lo cura. Ranma ya había elegido a su prometida, y ellos ahora eran felices, era hora de que Ryoga y Ukyo también encuentren la felicidad.

– “Perdoname, tendría que habértelo dicho”

– “Esta bien Akane” – una sonrisa maternal apareció en el rostro de Kasumi – “Yo estaba esperando que te sientas segura y tranquila. Que vengas a contarme era una consecuencia de eso, tal cual lo estamos haciendo ahora”

– “Gracias, por ayudarme y apoyarme en todo” – sin esperar mas Akane la abrazó. La sonrisa de Kasumi se hizo mas tierna si es que era posible y acarició a su pequeña hermana como una madre lo hubiera hecho.

– “Y dime Akane, ¿Como van las cosas con Ranma?”

Akane bajo la mirada, estaba colorada como un tomate… Kasumi solo sonrió ante el pudor de su hermana menor.

– “Tranquila, no tienes que decirme nada si no quieres, ya sabes que cuando necesites algo, aquí voy a estar”

Akane solo la volvió a abrazar, Kasumi siempre había sido comprensiva con ella.

– “Las cosas van bien, he mejorado en mi técnica, Ranma me esta entrenando” – Akane frenó para ver la sonrisa de su hermana

– “¿Y con el?”

– “ehh… también” – Akane, ya estaba morada – “bien, bien” – Al parecer eso era todo lo que iba a salir de los labios de la chica ese día y para Kasumi, era mas que suficiente. Que ella se encuentre bien era lo mas importante.

– “Me alegro tanto por ustedes” – Las palabras fueron sinceras y con un cariño infinito – “Me pone feliz que todo saliera bien”

– “¿Desde cuando lo sabes?”

– “mm.. déjame pensar” – Kasumi se tomo unos instantes para contestar – “Desde que Ranma y Tío Genma llegaron a la casa, sabia que tenían que estar juntos” – Akane casi se atraganta, no había querido preguntar eso.

– “ehh.. cof.. cof.. eh.. ¿desde cuando sabes que estamos juntos?”

– “Pues desde que ambos salieron bien vestidos, creo que esa fue su primera cita” – Vaya que a Kasumi no se le escapaba una..

– “¿Nodoka también lo supo desde ese momento?”

– “Si, y no tuvo ninguna objeción, para ella vos sos la única prometida”

– “Gra.. gracias”

– “Eso deberías decírselo a ella, cuando te sientas segura”

– “Si, pero también gracias a vos por ayudarme a que ni papa ni el tío nos casen, no queremos que nos presionen”

– “Lo se Akane, lo se… a veces papa no tiene los mejores métodos para hacer las cosas, por eso cuando nos dimos cuenta, intentamos que puedan tener una relación sin presiones y que si se quieren casar o no, lo hagan porque quieren, no porque alguien los obliga”

La sonrisa de Akane era de eterno agradecimiento por esas palabras, realmente se sentía así y estar apoyada por sus hermanas y su futura suegra ayudaba mucho, realmente mucho.

– “Nabiki también los ha ayudado, aunque a su manera” – Una pequeña gotita de sudor apareció en la siempre tranquila hermana mayor

– “Si, lo se, ella fue quien nos dijo que ustedes sabían” – Akane se tomó unos segundos antes de continuar – “Ranma también le quito los micrófonos y las cámaras, aunque no los rompió”

– “Akane, ella también se tomo muchas molestias por ustedes” – Kasumi intentaba ser conciliadora, tal vez los métodos de Nabiki no eran los mejores, pero se esforzaba por su hermana

– “Y ella esta recibiendo su paga por ello, nada es gratis con Nabiki” – Akane le guiñó un ojo haciéndole saber que estaba bien que fuera así, conocía a su hermana y ya era mucho para ella que la ayudara, mas allá de los métodos que utilice. – “¿Kasumi?”

– “¿Si?”

– “¿Me seguirán enseñando a cocinar?”

Una sonrisa maternal se formó en los labios de la hermana mayor – “¡Claro que si!” – Kasumi se acercó a su hermana y la volvió a abrazar – “Quiero que seas feliz” – los ojos de Akane se humedecieron, no podía ser mas feliz.

– “Vamos Ryoga, cambiá esa cara, no me gusta verte tan deprimido, desde que llegaste estas con ese semblante, animate un poco” – Ryoga solo la miró, y volvió a bajar la mirada, tomo el pedido y lo entregó en una mesa cercana y regresó cerca de Ukyo, ella ya no sabia como animar al chico, las ideas se le estaban agotando…

– “Así que finalmente te decidiste, hijo” – Decía una muy calmada Nodoka. Ranma por su parte estaba sentada de piernas cruzadas jugueteando nerviosamente con sus dedos frente a su madre – “Me parece muy bien que lo hayas hecho, y que te hayas decidido por Akane” – la pequeña pelirroja solo levanto la mirada, sonrió nerviosamente y siguió jugando con sus dedos como si fuera lo mas entretenido del mundo. Nodoka no quería poner mas nervioso a su hijo, ella estaba feliz con la decisión de su hijo y con eso alcanzaba. Se levantó del comedor y salió hacia la cocina cuando a medio camino escucha la femenina voz de su único hijo.

– “¿Mamá?”

– “¿Que pasa Ranma?”

– “Gracias” – Nodoka mira sorprendida a su hijo – “por.. por… ayu.. ayudarme.. con… A.. Aka… Akane” – una comprensiva mirada aparece en el semblante de la señora

– “De nada hijo, solo te pido una cosa” – Nodoka hizo una pausa mientras Ranma-chan la miraba expectante – “Se feliz, y no te arrepientas de nada”

– “Lo haré mamá, gracias”

Vio a su madre perderse por el pasillo que daba para la cocina y salió al patio, la noche estaba algo avanzada, ni Soun, ni Genma habían aparecido, parece que aun temían por la cocina de Akane, y eso que era hora de la cena.

De pronto escucha la escalera, gira y ve a su prometida con los ojos algo rojos y un dejo de preocupación empieza a nacer en el. Ella lo ve y se sienta con la pequeña pelirroja en el comedor.

– “Akane-chan” – susurra despacito – “¿esta todo bien?”

Ella le sonríe, radiante – “Mejor que eso” – y se acerca a querer besarlo

– “¿¡QUE ESTAS HACIENDO!?”

– “Pues darte un beso, ¿Que mas?”

– “¿¡ESTAS CIEGA!?”

– “No”

– “¿No te das cuenta que estoy como mujer?”

– “¿Y? Seguís siendo tu, sea el cuerpo que sea” – Ranma no daba crédito a lo que escuchaba, ella realmente lo decía como la cosa mas normal del mundo, al fin y al cabo, así era, lo había conocido de esa manera y sin importar su cuerpo, seguía siendo el, la persona que mas amaba.

– “¡¡Te has vuelto loca!!” – y sin mediar mas palabras salió del comedor, Akane se quedó, ahí, sentada, sin entender el porque del exabrupto de su prometido, así que decidió dejarlo solo, tal vez se le pasara y fue a observar a Nodoka mientras cocinaba la ya tardía cena.

– “¿Paso algo Akane?” – Pregunto Nodoka cuando vio ingresar la chica de cabello azul por la puerta de la cocina

– “No tía, nada importante” – suspiro y una no muy convencida Nodoka siguió con sus tareas – “¿La ayudo?”

– “No querida, seguro que ya baja Kasumi, en un rato va a estar todo listo, si querés, podes aprovechar, seguro que tu padre y mi marido no vuelven hasta mañana” – Le regalo una sonrisa dándole a entender que todo estaba bien y siguió con su tarea, Akane con la vía libre salió en busca de su prometido que seguro aun se encontraba quejándose.

Ahí estaba el, o en este caso, ella, en el medio del Dojo, sentada con las piernas cruzadas, intentando meditar, su aura se notaba tormentosa, distintas gamas de colores rojos la rodeaban, realmente estaba ofuscada. Ella se acerca despacio y se sienta delante suyo e intenta poner su aura al descubierto. Ella nota a su prometida y abre los ojos. Se encuentra con la sonrisa mas hermosa que haya visto en mucho tiempo y eso lo desconcertó un poco, de pronto olvido porque estaba tan enojado.

– “¿Te molesta que me guste también tu forma femenina?” – Como si un baldazo de realidad lo golpeara, ella había sido muy directa y eso lo terminó de descolocar, estaba hecho un lio. Viendo lo que causó en el, prefirió levantarse y salió como había entrado. Pobre Ranma, cada vez entendía menos, como a Akane se le ocurría querer besarlo en su forma femenina, era una completa locura, antes de terminar siquiera de ordenar un poco sus ideas vuelve a entrar Akane con una tetera en mano, la vierte sobre la cabeza de la pelirroja y mientras el cambio se produce y ella toma asiento en la misma posición que antes. – “¿Ahora estas mas contento?”

Ranma vio a su prometida, aun seguía con esa sonrisa que la hacia ver como un ángel, Akane, sin esperar respuesta le da el beso que no había podido antes – “Sabes tontito, me da igual como te veas, seguís siendo vos, pero si te molesta, lo entiendo, solo que estaba contenta y quería compartirlo con vos”

– “¿En serio no te molesta mi maldición?” – Akane miro incrédula, era algo que a el realmente le preocupaba

– “No Ranma, no me molesta, te conocí así, y para mi sos vos, veas como te veas” – Akane tomó aire y prosiguió – “Se que te causa un poco de inseguridad el hecho de no ser hombre todo el día, pero para mi seguís siendo vos, y estoy enamorada sin importar el cuerpo que tengas, y no me pasa con cada mujer que veo, solo es contigo y es porque se que eres tu, te amo con o sin maldición”

Ranma estaba perplejo, ambos habían aclarado sus sentimientos hace algún tiempo, sin embargo allí estaba ella, sentada frente a el con su gran sonrisa, haciendo su mundo perfecto. Lo amaba, si, eso ya lo sabia, pero lo amaba a pesar de todo. Realmente no le entraba en palabras lo que sentía por la mujer que estaba viendo, esos ojos color café podían curar cada herida de su corazón con solo desearlo. Sin pensarlo ni un instante mas, la toma y la sienta sobre el y la besa, primero pausadamente para después ir depositando pequeños besos en la comisura de sus labios, y su rostro de manera juguetona intercalandolos con “Gracias”, realmente lo había convertido en el hombre mas feliz sobre la faz de la tierra.

– “Se ven lindos” – había sido el comentario al observar la escena.. no es común que un comentario así pudiera venir de ella, pero tal vez su hermana y su cuñado la estaban ablandando.. al fin y al cabo, Ranma inspeccionó la casa, pero no el Dojo, así que desde la cómoda posición y privacidad que su habitación le brindaba la mediana de las Tendo tenia un asiento en primera fila de un Ranma romántico.

En la mañana siguiente todos los integrantes de la familia estaban nuevamente en la casa. Al parecer los padres regresaron en la noche y viendo que no había peligro de morir intoxicados por la pequeña Tendo se quedaron. Estaban todos desayunando cuando la pareja mas despareja de Nerima sale hacia la universidad entre algunos insultos para no perder la costumbre. Nabiki solo miro acostumbrada a la escena, y tanto Nodoka como Kasumi se limitaron a hacer sus tareas. Los que se lo tomaron realmente en serio eran los padres de ambos chicos que SI creían en las parodias que ellos aun hacían para mantener las apariencias, justamente con las personas que acababan de caer en ellas, por consiguiente, ambos estaban llorando desconsoladamente.

– “Saotome, tenemos que hacer algo por los muchachos”

– “Tienes razón Tendo” – Ambos se pusieron pensativos

– “Ellos están cumpliendo con lo de las clases, pero su relación no ha mejorado en nada”

– “Tenemos que encontrar una manera de casarlos y pronto”

Ambos padres juntaron sus brazos en señal de unión… un nuevo plan para juntarlos seria puesto en marcha.

Ukyo y Ryoga estaban en el mercado haciendo las compras para el negocio. El no podía salir solo porque sino se perdería, así que era una de las pocas oportunidades que salia a pasear. Estaban eligiendo frutas y verduras cuando de pronto ven pasar a un chico y una chica, ambos caminando sobre la reja charlando entre sonrisas mientras avanzan camino a la universidad, que felices se los veía juntos, ya no irradiaban furia y enojo como tantas otras veces, sino calma, camaradería y por sobre todo, amor. Tanto Ryoga como Ukyo bajaron sus miradas, entendiendo que ellos habían podido sobrepasar los obstáculos, ahora era su turno. Ambos siguieron comprando con un nuevo objetivo en sus mentes: seguir adelante.

El día en la universidad transcurrió sin prisa y sin pausa. En el receso, en vez de almorzar cada uno con su grupo de amigos esta vez desaparecieron y estaban degustando las delicias que Kasumi les había preparado en la azotea. De vez en cuando les gustaba tomarse esos pequeños momentos sin interrupciones y peligros para disfrutar como la pareja que eran. De a poco la relación se tornaba mas firme, sin tantas inseguridades de ambos, mas abierta y mas sincera, sin miedos, sin perjuicios.

– “Akane-chan”

– “mmm…” – se removió la aludida desde su cómoda posición

– “Akane-chan” – dijo aun mas suavecito, cerca del oído de su prometida, logrando que se estremezca y un escalofrío la recorriera desde la punta de los pies hasta la cabeza

– “mmm…… mmmmm…” – Akane no quería emitir palabra, le gustaba cuando le hablaba de esa manera tan dulce, una manera que solo ella tenia el gusto y dicha de conocer

– “Sabes.. mañana es Sábado… podríamos ir al cine”

– “una… ¿cita?”

– “mmmm… podría ser, si” – El hace una pequeña pausa para contemplar la carita de asombro y felicidad que en ese momento tenia ella – “La ultima vez estábamos algo peleados” – Recordó cuando Nabiki les había regalado las entradas para animar a su hermana después de enterarse de lo de Ryoga – “Ademas este fin de semana dan una película que se que te encantará” – Sabia que las historias de terror eran las favoritas de Akane y si estaba junto a ella para abrazarla y protegerla no había ningún problema en que la fueran a ver

– “mmmm….” – Ahí estaba ella de nuevo haciendo sonidos para aprobar lo que su prometido decía. Estaba muy cómoda recostada sobre las piernas de el y no tenia ninguna intención de moverse de ahí

– “Y luego…” – corrió uno de los mechones azulados del rostro de Akane – “podríamos ir a tomar un helado” – una sonrisa se empezó a dibujar en el rostro de la chica – “ese que tanto te gusta” – Ella abrió los ojos como interrogando si lo que le estaban diciendo era verdad o solo era producto de su imaginación – “y te voy a acompañar como chico”

– “¿En serio Ranma? ¿Harías eso por mi?” – El solo sonrió y volvió a acariciar el suave y sedoso cabello de ella.

– “Ya lo hice una vez, ¿recuerdas? no me molesta hacerlo de nuevo”

Así se quedaron un rato mas, disfrutando simplemente de la compañía, del sol, de sus caricias hasta que el timbre que indicaba el fin del receso. Sin ganas y como si le hubieran sacado un dulce a un niño, ambos se dirigieron hacia el salón de clase.

En el camino de vuelta, Ranma esperaba que Akane se despidiera de las alborotadas chicas, cada día era lo mismo, explicarles que nada tenia que ver con ese insensible y que solo volvían juntos porque tenían que dar clases juntos. A veces le divertía y disfrutaba de las bromas de sus amigas, pero otras simplemente tenia ganas de gritar a los 4 vientos que era su prometido. Haciendo gala de su paciencia, se despidió de ellas y empezaron a caminar rumbo a casa.

– “Tendo, ¿No le parece demasiado?”

– “Su hijo sabrá que hacer”

– “¿Y si no sabe?”

– “…..”

La partida de shogi continuó en silencio. No querían ser descubiertos.

Las clases en el Dojo transcurrieron sin problemas. Los alumnos iban mejorando, ya no había tantos como al principio pero los nuevos eran gente que practicaban las artes y veían en el Dojo Tendo una nueva forma de enseñanza. Pronto estarían listos para competir con otras escuelas de la ciudad. Tanto Ranma como Akane estaban orgullosos de los logros que sus alumnos consiguieron en este tiempo. Akane ya se había acostumbrado a dar las clases y Ranma ademas de supervisar también la ayudaba con algunas cosas. Eran muy respetados entre los alumnos ya que sus dos sensei eran realmente fuertes. De vez en cuando también tenían una pelirroja de profesora, pero hasta ella era ágil y fuerte.

Esa noche, en el tejado, a la luz de la luna se encontraban dos jóvenes profesores de artes marciales disfrutando de su compañía y pensando solamente en el día de mañana.

Tendrían una cita con todas las letras.


Notas de la autora: Me llevo 2 años ponerme de nuevo con esto. Tengo ganas de no demorarme pero no voy a prometer nada, simplemente pondré mi mejor esfuerzo. Abandonarla jamas. Espero que les guste el nuevo capitulo. Saludos, Nodoka.

Fin de capitulo: 3 de Agosto del 2011

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