Una serie de eventos ¿Desafortunados?

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September 11, 2011
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September 11, 2011

Una serie de eventos ¿Desafortunados?

OneShot inspirado en personajes del anime Card Captor Sakura de propiedad intelectual del grupo CLAMP.

Nick: Stefanny777.
Resumen: Sakura Kinomoto es una joven que no puede negarle ningún favor a su mejor amiga, Tomoyo, y debido a ello es que se meterá en una serie de eventos ¿desafortunados?. ¿Podrá librarse de ellos?
Género: Comedia.

-El mapa indica exactamente que el está justo aquí. No me pude haber perdido – dijo una Sakura Kinomoto, algo preocupada y cansada de tanto caminar, mirando el papel con garabatos que le había hecho su mejor amiga. Ya estaba empezando a oscurecer y el lugar a donde había ido a parar no le gustaba para nada.

 

La joven tenía un buen sentido de orientación y estas cosas nunca le habían pasado a lo largo de su corta vida. – Bueno, salvo la vez en que se extravió por perseguir un ave, cerca al faro de la playa a donde había ido con sus padres, pero vamos ¡tenía tan sólo 6 años! Y el pajarillo vaya que era muy lindo; además esa es otra historia.

 

El problema radicaba en que al parecer – sólo al parecer – se había extraviado, pero ¿cómo es que llegó a una situación como aquella? La respuesta es simple: TENÍA UN GRAVE COMPLEJO DEL USO DEL “NO”.  Y es que no podía negarse a hacerle favores a su mejor amiga, más aún cuando ésta ponía esa carita de cachorrito a medio morir. Ya conocía como era Tomoyo y porque sabía como era ella, se había propuesto no hacerle caso a todo lo que le proponía, sin embargo el método no estaba funcionando del todo bien.

 

Habiendo tantas agencias por correos, a Tomoyo no se le ocurrió mejor idea que mandarla a ella a entregar una caja sellada, con órdenes estrictas de no abrirla y con la indicaciones de que sólo se la diera – en sus manos – a un tal Shaoran Li. ¿Por qué no entregaba el paquete la propia Tomoyo? Sencillo: no podía, debía salir a una reunión de negocios de la empresa de su madre, Sonomi Daidouji.

 

Inicio del Flash Back.


-Recuérdalo bien, Sakura. Este paquete es muy importante, solamente lo puede abrir Shaoran Li y nadie más que él.- dijo la amatista con mucha seriedad.


-Sí lo sé, me lo llevas repitiendo como 30 veces, oye ¡no soy una niña! Y no estoy sorda – respondió la chica Kinomoto.


-Eso ya lo sé, pero eres demasiado despistada y no quiero que la caja no llegue a su dueño.- dijo sonriendo Daidouji.


-¡Yo NO soy despistada! Y ¿por qué, si esta caja es tan importante como dices, no la entregas personalmente tú?- protestó la ojiverde.


-¿Ah, no eres despistada? ¿Recuerdas la vez en que te quedaste dormida en el tren camino a Tokio y llegaste tarde a mi cumpleaños? ¿Y la vez que saliste apurada al trabajo y te olvidaste ponerte los zapatos? ¿Y que me dices de la vez en que olvidaste ir a…– preguntó Tomoyo, siendo interrumpida por su mejor amiga:


-Está bien, no sigas, ya entendí. Pero eso no quiere decir que sea despistada, lo que soy es algo distraída. Además no has respondido mi otra pregunta- dijo Sakura haciendo un puchero.
-Créeme, que si pudiera la entregaría yo, pero no puedo faltar a esa reunión. Ya sabes como es mi mamá y si no llegó, es capaz de no sólo desheredarme, sino también de estrangularme, cortarme en pedacitos y tirárselos a los tiburones.- le respondió la joven Daidouji.- Tú sabes, ella es muy apegada a las normas de “puntualidad y protocolo”.


A la castaña le salió una gotita en la nuca, estilo anime; definitivamente su amiga tenía una imaginación colosal y una excelente memoria, también.


Fin del Flash back.

 

El sólo acordarse de la conversación, hizo que le saliera una gotita en la nuca nuevamente. Esa Tomoyo era todo un caso.

 

El tiempo pasaba y el dichoso Li aún no llegaba. Ella se estaba impacientando, habían quedado a las 6:00 PM y ya iban a ser las 6:30 PM. Al parecer el amigo de Tomoyo era igual o peor de tardón que ella. Bueno, Sakura tenía que admitir que se demoró un poco duchándose y llegó a las 6:15 PM, pero vamos ¡fueron unos insignificantes 15 minutos! No era para matar a nadie por la espera, a menos que el tal Shaoran Li fuera un maniático de la puntualidad.

 

-Será mejor que llame a Tomoyo, parece que Li no vendrá. – dijo la castaña sacando su teléfono celular. – ¡Rayos! ¡Me quedé sin batería! – exclamó la ojiverde. Buscó con la mirada un teléfono público y ¡BINGO! Éste estaba al frente suyo. Sólo debía cruzar la calle y por fin se libraría del problemilla en el que se había metido.

 

-Bien, no hay ningún automóvil. Libertad ¡Allá voy! –dijo mirando a ambos lados de la calle. Puso un pie en el pavimento y justo cuando se disponía a ir a la otra acera: -¡Ahhhhhhhh! – gritó Sakura cuando un carro pasó rozándole el vestido y haciéndole botar el paquete que tenía en las manos debido al susto. Inmediatamente buscó con la vista la caja y dijo: -¡Genial! Esta intacta, o al menos eso creo. Espero que Tomoyo no haya puesto nada delicado o me asesinará si he roto algo.

 

Se paró de la pista, puesto que había caído de espaldas, y caminó hasta el paquete que estaba al otro lado de la calle. Buscó en su bolso unas cuantas monedas y las colocó en la rendija del teléfono. Miró su reloj de pulsera.- ¡Las 7:00 PM!- Su mejor amiga tenía que devolverle el favor y con creces.- Contesta, por favor.- dijo la castaña mirando las estrellas en el cielo ya oscurecido.

 

-Hola, soy Tomoyo Daidouji. Si estas escuchando este mensaje es por que no me encuentro disponible. Deja tu recado después de la señal y yo te devolveré la llamada en cuanto pueda.- se escuchó en la bocina antes del pitido.

 

-Aló, Tomoyo; soy Sakura. Si llamo es para decirte que me perdí, estoy cerca en la calle Hokkaido, por favor en cuanto escuches el mensaje ven a recogerme o juro que… ¡te mataré!, Hablo en serio, con muchísimo cariño: tu mejor amiga.- dijo la chica Kinomoto de forma irónica.

 

Bien, ahora sólo le quedaba esperar. Se sentó, en una banca cercana a la cabina de teléfono, con el paquete sobre sus piernas. Lo más seguro era que Tomoyo vendría a recogerla en cualquier momento; claro, si es que escuchaba el mensaje y si antes no le pasaba nada… malo. Miró a ambos lados de la calle de forma algo paranoica a ver si no venía nadie. El punto era que, cuando por fin entregue el dichoso encargo que le dio su mejor amiga, regresaría al departamento que había rentado y no volvería a salir de allí hasta el fin de sus días o cuando el agua y la comida de la despensa se terminen. De eso estaba segura; era obvio que estaba exagerando, pero no era para menos: estaba perdida, cansada y con un paquete que ni siquiera era de ella.

 

-¡Hey! ¡Quítate esas ideas de la mente, Sakura! NO te va a suceder nada.- se dijo a sí misma pero aún así dudando de sus palabras. En un lugar como aquel, cualquier cosa podía pasar.

 

En eso se escucharon varios pasos: eran unos hombres de una muy mala pinta, que no le daban buena espina para nada y que se estaban acercando poco a poco a ella. Sakura buscó apresuradamente en su bolso su roceador de pimienta; cuando lo encontró, lo cogió entre sus dedos – aún dentro de la cartera – y en caso de que los tipos se acercaran a ella de forma peligrosa, se los echaría y saldría corriendo lo más rápido posible.

 

-¿Estás perdida, lindura?- preguntó, con una sonrisita algo socarrona, uno de los desconocidos a la joven de ojos verdes.

 

Sakura se hizo como que no escuchó nada y miró a otro lado un poco nerviosa. Tenía el atomizador en su mano y al parecer si lo terminaría usando.

 

-¿Acaso estás sorda, muchacha?- preguntó nuevamente el sujeto con un brusco tono de voz. Se acercó de forma peligrosa a la joven y ésta le roció la pimienta en el rostro, saliendo apresuradamente.- ¡Mis ojos! ¡Me dejó ciego! ¡Atrápala!, ¡rápido antes de que se escape!

 

-¿A dónde crees que vas, preciosa?- dijo el otro hombre cogiendo, con mucha fuerza, a la joven de la cintura.

 

-¡Suélteme, o juro que no respondo!- exclamó la castaña con una mirada decidida. Y ahora ¿cómo iba a salir de este embrollo? ¿Por qué estas cosas sólo le pasaban a ella?, al parecer era un imán para los problemas y uno enorme. La culpa de todo la tenía ese Shaoran Li; si éste aparecía, juraba que le propinaba un puñete en el rostro y con muchísimo gusto.

 

OoºoOoºoO

 

Caminaba muy apurado calle abajo. No entendía como es que se había quedado dormido, aún sabiendo que tenía que ir a recoger el paquete que su amiga le iba a entregar. Él siempre era muy puntual en sus compromisos y citas, pero justo hoy se le ocurrió hacerse tarde. Sólo esperaba que la amiga que había mandado Tomoyo – ella misma le dijo por teléfono que no podía asistir – no se haya cansado de esperarlo o sino se metería en graves problemas.

 

-Son casi las 7:00 PM, de seguro ni siquiera ha llegado. Bien dicen: “Las mujeres siempre tardan mucho en asistir a compromisos y citas; con todo lo que se tienen que arreglar”.- dijo mirando su reloj. Y es que Shaoran era testigo de ello, sólo bastaba ver a su prima Meiling para afirmar lo dicho. Cómo mínimo, ésta se demoraba alrededor de una hora sólo bañándose y otra, arreglándose. Por eso no le gustaba salir con ella, ya sabía lo que le esperaba.

 

Siguió avanzando lo más deprisa que pudo y ya casi visualizaba el sitio: -¡Ayúdenme! ¡Auxilio!- se escuchó muy cerca de donde estaba. Corrió a donde se escuchaban los gritos y lo que vio lo dejó perplejo…

 

-Pero, ¡qué rayos!- exclamó el joven Li al ver la escena. Había dos hombres con pinta de ladrones y una muchachita allí, la cuál estaba ¡¿luchando con uno de los delincuentes?! Mientras el otro yacía desmayado sobre la banca. Caminó hacia la chica, la cogió de los hombros:-Oye, ¡detente! O lo vas a asesinar de tanto golpe.- le dijo el joven Li a Sakura, antes de que sea tirado al suelo por la misma.- ¡Alto, alto, alto!, yo note voy a hacer nada.- dijo extendiendo sus manos en símbolo de paz

 

La castaña se detuvo al escuchar lo dicho y le dijo muy furiosa: -¡No me vuelvas a poner un dedo encima!

 

-¡Auch! Lo siento, yo sólo quería ayudar. Te vi cuando forcejeabas con uno de los tipos y te iba a defender.- le respondió el chico de ojos ámbares levantándose del suelo.

 

-Soy cinturón negro en karate y no necesito que nadie me defienda.- dijo la ojiverde recogiendo su bolso y el paquete sellado de la acera, y disponiéndose a irse de allí.

 

Shaoran notó la caja que tenía la muchacha y le preguntó: -¡Hey! Espera. Oye, ¿tú eres la amiga de Tomoyo?

 

Sakura al inicio no le hizo caso y siguió caminando, pero cuando escuchó el nombre de su mejor amiga, volteó y le preguntó al aún desconocido: -¿Li, Shaoran?, ¿Es usted Li?

 

-Sí, mucho gust…- respondió apenas el ambarino, extendiendo la mano, antes de recibir el pequeño puño de la joven en su cara.- ¡Oye, por qué me golpea!- protestó el muchacho.

 

-Se lo tiene bien merecido. Llega una hora tarde de lo acordado; casi me atropella un coche, estuvieron a punto de hacerme no sé que cosas por esperarte. Estoy cansada, sucia; y tú sólo atinas a decir: “Mucho gusto”.- dijo la chica Kinomoto, con llamas en los ojos, al estilo de los dibujos animados.- Aquí está tu bendita caja, yo me largo de aquí.- respondió, tirándole el paquete al joven. La caja casi le da en el rostro; si no fuera porque la cogió a tiempo, ya se hubiera quedado sin ojo.

 

¡Vaya que la chica estaba muy molesta! Y tenía un puño de acero. Quien pensaría que con esa manita podría llegar a dislocarle la mandíbula a cualquiera. Él era fiel testigo de ello.

 

Caminó, con el paquete en los brazos, de regreso a casa. Al parecer la muchachita no mentía cuando dijo que se iba largar de allí, no había ni rastro de ella. Rogaba al cielo que no apareciera, porque si lo hacía, de seguro era para darle otro golpe. Bien dicen: “Una mujer furiosaza miedo”.

 

-Creo que me he perdido, ¿me puede ayudar a regresar al lugar donde vivo?- se escuchó que preguntó una voz melodiosa.

 

Shaoran volteó, pensando que tal vez era una chica linda que estaba necesitando ayuda, pero cuando giró no creía lo que estaba viendo. Si era una bella joven de ojos verdes que necesitaba de su ayuda; el problema era que, hace un rato, ésta casi le vuela la quijada de un golpe.

 

-¡¿Tú?!- exclamó el ambarino con una cara de pánico. Definitivamente le había agarrado fobia a la muchacha.

 

-Oye, lo siento. No quise pegarle tan duro, pero es que me agarró en mis 5 minutos de furia.- dijo la castaña extendiéndole la mano.- Y me llamo Sakura Kinomoto, por cierto.

 

Él era conocido en China, su tierra natal, por ser muy valiente y excelente en el kung fu; claro, siempre y cuando no sea con mujeres. Es que de donde venía eran muy tradicionalistas – eso incluía a su madre -, además desde pequeño le habían enseñado que: “A una mujer no se le toca ni con el pétalo de una rosa”. Sólo que estaba empezando a dejar de considerar esa frase, puesto que habían mujeres que pegaban y muy duro. Extendió también su mano y saludo a la joven aún con desconfianza.

 

-No le pienso golpear de nuevo, si eso es lo que cree.- dijo la chica Kinomoto con una sonrisita graciosa.- Generalmente no suelo comportarme de esta manera con nadie, pero es que esos tipos me sacaron de quicio. Los pobres pensaban que no sabía defenderme, y es que con mi aspecto cualquiera dudaría.

 

-Y tienen toda la razón.- pensó el joven Li mirando a la muchacha incrédulamente. Con esa delgada figura, como de lady inglesa, cualquiera dudaría que supiera pelear al mismo estilo de Bruce Lee o Jackie Chan. Como diría su abuelita, que en paz descanse: “Cuídate de las aguas mansas, que de las bravas me cuido yo”.

 

-¡Hola!, ¿está aquí?, ¡despierte!- exclamó la ojiverde sacudiendo sus manos delante del rostro del muchacho.

 

-¿Eh?, ¿dijiste algo?- preguntó el ambarino despertando de sus cavilaciones. Miró nuevamente a la amiga de Tomoyo, no sé había dado cuenta de que era TAN linda y eso lo ponía nervioso.

 

-Usted es extraño.- respondió la chica Kinomoto observándolo de reojo. El no estaba NADA feo, hasta tenía bonito rostro, quitándole el moretón que su puño le había dejado. Se sonrojó hasta las orejas; esta vez se le había pasado la mano con el pobre.

 

A él le causó mucha gracia cuando ella se puso rojísima. Y reflexionó un refrán muy conocido: “El león no es tan fiero como lo pintan”, ¡vaya que tenía mucha razón!

 

-Tengo hambre, ¿conoce algún restaurante bueno por aquí?- preguntó la menuda joven.

 

Al inicio pensó que lo había dicho de broma, pero al ver que la chica hablaba en serio sólo atinó a decir: -Sí, hay uno a la vuelta de la esquina y déjeme decirle que la pasta que hacen allí es exquisita. Pero yo invito; en compensación por haberla dejado esperando tanto rato.

 

-Está bien, pero con la condición de que a la próxima yo pago.- dijo sonriendo dulcemente Sakura.

 

Shaoran se sorprendió, acaso ¿habría un nuevo encuentro?, miró nuevamente a la muchacha y dijo: -Por favor, trátame de tú. El “Usted” me hace sentir viejo y mire que tengo sólo 24 años.

 

-Bueno, pero te pido lo mismo. Dime sólo Sakura.- respondió la ojiverde.- Oye, por cierto, ¿Qué contenía la caja? Tomoyo no me quiso decir y la verdad ni sé porque. El joven se acercó lentamente a su oído y muy bajito le dijo: -La caja contenía…

 

FIN

20 Comments

  1. Juliet Capuleto says:

    Que habia en la caja ? Rayos! tengo curiosidad , hay segunda parte?!

  2. Cecy says:

    Creo que todas y si hay chicos tambien todos estan de acuerdo en que se deberia sacar una seunda parte, ya que por dios ¿que contenía la caja?, es una duda que no deja dormir; por cierto muy buen fic, y ni se diga de la escritura… sigue asi, escribe muy bien

  3. Emi_ says:

    ahhhhhhhhh!!!!!!! no puede ser, ok ok APUESTO QUE LA AUTORA SE A DE ESTAR RIENDO POR AHÍ PENSANDO EN DEJARNOS CON LA EXPECTATIVA DE QUE CONTENÍA LA CAJA!!!!
    Bueno tienen razón debe haber una segunda parte para que también el fic fue bueno…

  4. shara says:

    como ke ??? tenia la caja ??
    se ke es algo tarde pero kiero leer ke tenia la kaja….

  5. Laurix says:

    ¿Que tenia la cajjiittttaaaa????????????? Todos queremos 2a parte!!!!! QUE TENIA????. . . O.O El suspenso me inuna! Me encanto el fic

  6. Maria says:

    Me encanto este fic me hizo reir!!! pero yo tambien quiero saber que tenia la caja!! no hay una segunda parate para saber q tiene la caja y si sakura y shaoran se ponen de novios?? jajaja

  7. juana says:

    dime que tenia la cajita si aun escribes no sean malitos por que nunca los terminan

  8. juana says:

    andenle diganme que tenia la cajita siiiiiiii

  9. Faby says:

    muy lindo!!! aunque no me gustan los finales abiertos, demasiada expectativa en mi vida como para también tenerla en la lectura!! Pero fuera de eso muy bien!!

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