Clase 6: Relaciones

Clase 5: Enemigos
January 30, 2010
Clase 7: Guerra de Egos
January 30, 2010

Clase 6: Relaciones

Clase-6

 – “¿Estas segura?” – Akane asintió débilmente y Ranma soltó su abrazo y se dirigió hacia la cocina en busca de lo que su prometida le había pedido. Una vez que lo obtuvo volvió al dojo, era raro que Akane hubiera reaccionado de esa manera, no había habido gritos, ni golpes, ni vuelos por la ciudad, ni siquiera ira o furia, realmente raro, era obvio que la muchacha aun no había entendido el total de la situación o algo se traía entre manos. Entro al dojo y roció agua caliente sobre el cerdo negro, Akane volteó esperando que se pusiera la ropa y luego había tres personas en el centro, había demasiadas cosas por discutir.

Clase 6: Relaciones

“Aquí tiene el libro que me prestó Dr. Tofu” – un hombre alto de pelo castaño agarrado a una pequeña cola por su espalda y lentes empañados abría la puerta del consultorio para encontrarse a una bella dama de unos 21 años de edad, pelo castaño, ojos del mismo color que su cabello y un libro en sus manos, él reconocería su voz incluso a kilómetros, no le costó reconocerla tras la puerta de su propia oficina – “Le traje esto en agradecimiento” – Kasumi Tendo le extendió al quiropráctico un plato con galletas.

“Mu…mu…muchas…. gra…gra…cias… gracias, Kasumi” – Cosas que nunca cambian… al menos al paso de un poco de tiempo el pobre doctor podía emitir algunas palabras sin caminar por las paredes, aunque siempre que estos encuentros ocurrían terminaba dando un paseo con su esqueleto por toda la ciudad. Ciertamente, cosas nunca cambian, pero al menos un poco mejoran.

“Creo que ambos tienen muchas cosas que explicarme” – Akane estaba conteniendo a duras penas una furia de niveles catastróficos, las palabras las decía con aparente calma, nada mas contrario a lo que sentía en ese momento.

“Akane-san, discúlpame por favor”

“¿Por qué lo hiciste?” – la voz se la notaba fría, helada, cortante…

“yo… yo… pensé…yo… no… sabía… como… como… decirte…” – el nerviosismo del chico perdido era notorio, su mirada clavada en el piso incapaz de levantarla.

“No lo hizo con malas intenciones, solo se sucedieron así las cosas” – intervino Ranma

“¿No era mas fácil decirme la verdad en un principio?” – la ira de Akane ya se estaba notando en su tono de voz

“Yo intente, pero… no podía, di mi palabra de honor” – Ranma también bajo la mirada y se sintió avergonzado, iban tan bien las cosas, no podía durar tanto, Kodachi y ahora esto…

“¡¡Podías habérmelo dicho Ranma!!”

“¡¡Lo intenté!! ¡Te dije un montón de indirectas y tu ni te enterabas!” – Akane quedó en seco, finalmente entendió porque Ranma hace un tiempo había entrado a la habitación en busca de Ryoga, y ella estaba durmiendo con el cerdito, las veces que Ranma había llamado P-Chan a Ryoga y ella se pensaba que era solo una manera de molestarlo, los celos de Ranma la vez que beso a P-Chan en el morro, ahora entendía todo, verdaderamente su prometido había querido decirle sin faltar a su palabra con Ryoga.

“Akane-san, lamento esto”

“Ryoga, solo necesito tiempo, no me es fácil, solo… dame tiempo”

“Yo… yo… me iré a un largo viaje de entrenamiento” – Ryoga se puso de pie – “espero que alguna vez volvamos a vernos, cuídate Akane-san” – lentamente fue camino hacia la puerta del Dojo y se volteó por ultima vez – “en serio, discúlpame. Ranma, cuídala” –

Ryoga abandonó el dojo, lágrimas de angustia brotaban por sus ojos, hubiera esperado un golpe, salir volando como hacia Ranma cada vez que ella se enfadaba, pero no esta actitud calmada, comenzó a correr sin tener rumbo hasta que la señora que siempre moja la vereda lo dejó empapado junto con sus ropas y su mochila, en el medio de Nerima.

“Akane…” – Ranma vio a su amigo/enemigo irse y aun quedaba su prometida, ella realmente estaba dolida para haberle contestado así a Ryoga – “Akane, ¿estas bien?” – Ella solo lo miró con los ojos llenos de lágrimas y se lanzó a sus brazos llorando fuertemente, pobre chico quedo pasmado ante esta reacción pero entendió que ella debería querer desahogarse y la estrechó en sus brazos consolándola hasta que se calmase.

Ya pasada la cena, Akane aun estaba un poco mas callada que lo habitual y Ranma se limitaba a no molestarla como solía hacerlo para mantener las apariencias, hoy no estaba dispuesto a jugar. Nabiki observó la actitud sospechosa a su entorno y terminó juntando las piezas del rompecabezas, sumado a un Ryoga llorando, un balde de agua caído en el dojo, todo pareció unirse hábilmente en la mente de la maquinadora oficial de Nerima. La menor de las hermanas, aun con su tazón de arroz intacto se levantó excusándose de la mesa y se dirigió a su habitación, todos los presentes alrededor de la mesa la siguieron con la mirada y cuando ella se perdió de la vista de todos…

“Ranma, ¿Qué le has hecho a mi pequeña?” – Soun fue el primero en hablar

“¿Otra vez estuvieron peleando, hijo?” – Nodoka también aportó

“Tendrías que subir y disculparte con ella Ranma, seguro que esta vez se te fue la mano con los insultos” – La vena de Ranma iba en aumento, una vez en su vida, el no tenia la culpa de nada, o al menos no toda.

“Yo no tengo la culpa de nada, está vez no fui yo” – dijo con aire triunfal y un poco de dolor en la voz que paso desapercibido para la mayoría de los ocupantes de la mesa, quienes miraban al único hijo de Genma Saotome con caras de sorpresa – “Fue Ryoga, Akane vio que era P-Chan” – Ranma se levantó de la mesa dirigiéndose al cuarto de su prometida dejando a la familia Tendo y a su propia familia con las bocas cerradas y sin ganas de molestar por un buen rato. Una de estas personas solo confirmó sus sospechas y esperó para realizar lo que había acordado en la tarde.

“¿Puedo pasar?” – Ranma después de haber tocado la puerta donde un simpático patito colgaba con el nombre de Akane había preguntado con un leve tono de preocupación

“Pasa” – fue la única respuesta que recibió del interior de la habitación, él entro y luego cerró la puerta a sus espaldas, Akane estaba sentada en su escritorio con la mirada perdida. – “En unos momentos tendría que subir Nabiki” – la cara de Ranma se congeló – “ella… ella tenia una foto de nosotros…” – los ojos de Ranma empezaron a perder perspectiva – “el otro día, cuando estábamos en el tejado” – Ranma comenzó a contar cuantos ahorros tenía en su inexistente cuenta bancaria – “la misma que tenía Kodachi, Nabiki me prometió sacarla de circulación y no decir nada” – Ranma ya estaba pensando en hipotecar los pocos bienes materiales que tenia – “si le explicábamos todo”

“¿Explicar?” – Ranma por un momento dejo de hacer cuentas mentales de negocios rentables

“Dijo que prefería eso a ponerle precio”

“¿Tu hermana prefiere explicaciones en vez de sacarnos nuestros ahorros de por vida?” – Ranma no daba crédito a lo que escuchaba

“Si” – Akane seguía con la mirada perdida, hoy no había sido un buen día para ella y todo podía seguir empeorando, aun faltaban un par de horas para que el día acabara. En eso alguien golpea la habitación y seguidamente entra con total confianza, Nabiki.

“Bueno, cuñadito” – mira a Ranma en forma realmente maliciosa –“Veo que por fin te decides”

Ranma como pocas veces en su vida estaba callado y sin ánimos de emitir una sola palabra, había sido un día complicado para ellos dos, y Nabiki exigiendo explicaciones no era para animar absolutamente nada.

– “Bien… pondré fuera de circulación la hermosa escena” – su sonrisa se extendió – “obviamente que el porcentaje del Dojo se va a incrementar hasta que quieran seguir jugando” – miro a su hermana y a su futuro cuñado, dejando de lado la palabra negocios – “y tu Ranma” – el aludido dio un respingo – “mejor que te comportes y sepas como tratar a una Tendo” – sin mas metió la mano en su bolsillo y le entrego dos papeles a Ranma, Akane miraba, al igual que su prometido, tampoco entendía nada – “muestra de mi silencio, luego arreglaremos los porcentajes, no necesito explicaciones, las imágenes valen mas que mil palabras” – sin mas que una sonrisa en su rostro, se dio media vuelta y salió de la habitación de su hermana dejando a dos jóvenes perplejos. Ranma recuperando un poco su cordura mira los papeles que le dejo Nabiki.

“Son dos entradas de cine para mañana Akane”- le indica Ranma luego de leer el contenido de los papelitos

“¿Por qué nos habrá dado esto?”

“No lo se”- ‘Aunque supongo que es para animarte a ti, después de lo de hoy a la tarde…’ Pensó Ranma en ese momento – “mañana iremos, deberíamos agradecerle, tu querías ver esta película, ¿cierto?”

Akane olvidándose un poco el mal trago de la tarde, esboza una pequeña sonrisa –“Si”

El plan de Nabiki por animarla funciono, le debo una’ Ranma a pesar de no comprender el porque de las acciones de su futura cuñada, sabia que había hecho algo muy importante para animar a Akane luego de la horrenda tarde que habían pasado. Sabia que le había afectado mucho saber que su mascota no era otro que Ryoga y no haberse desahogado de ninguna manera era peligroso, aunque no aseguraba la vida de Ryoga la próxima vez que se encuentren.

Y hablando de Roma, un cerdito negro daba vueltas por Nerima, obviamente no tenia ni idea donde estaba parado, solo quería alejarse lo mas posible de la ciudad que ahora, tanto mal le hacia. Una hermosa joven de largo pelo castaño estaba limpiando la entrada de un local y lo ve. Tan perdido y confundido se veía el pequeñín. Lo llamó, pero el cerdito ni se entero, se acerco cautelosamente al animalito y suavemente lo tomo. ‘Me parece haberlo visto antes’ Lo acurrucó en su pecho y el cerdito pareció despertar

–“Tranquilo”- dice ella con una suave voz – “No te haré daño, ¿eres la mascota de Akane, no?” – el cerdito frenó todo su ímpetu por querer escapar y bajo su pequeña cabeza – “Mas tarde te llevaré con ella, no puedo dejar el local ahora, así que se buen chico y te quedas aquí un rato” – el cerdito quiso volver a escapar, pero la puerta del local estaba cerrada, y ya habían pasado detrás del mostrador donde Ukyo lo depositó en el piso para que pudiera andar – “¿Tienes hambre?” – el cerdito se limitó a quedarse sentado, esperando la oportunidad para irse muy muy lejos de ahí.

Realmente estaba destrozado – “¿te sientes mal? Estas todo mojado, déjame que te bañe” – Otra vez el cerdo intentando escapar, corriendo para todos lados sin ir a ningún lado, era obvio, estaba perdido. Así que su salvadora se dispuso a preparar un recipiente con agua caliente y algo de jabón para poder bañar al cerdito, ‘¿Qué diría Akane si se lo doy todo mojado?’, teniendo todo ya preparado se dispuso a tomar al actor principal de esta acción que seguía corriendo sin rumbo. Lo tomó del pañuelo en su cuello y lo depositó en la improvisada bañera. Por suerte había vapor cubriendo el lugar…

Akane aun con la mirada perdida no se decidía a salir de su ensueño, recordaba todos los momentos que había pasado con su mascota y que ahora le parecían tan solo una mentira, un engaño… Ranma que aun seguía con las entradas de cine en la mano no estaba seguro que hacer por su prometida, nunca supo bien como enfrentar este tipo de cosas y realmente lo ponían nervioso, y conociéndose, terminaría diciendo algo que hiera aun mas a la pobre Akane, su gran bocota metiendo la pata nuevamente no iba a ser de gran ayuda en un momento como este. Ella, lentamente, desde su posición en el escritorio, gira su mirada, triste, sin el brillo de siempre…

“¿Por qué no dijiste nada?”

“Se lo prometí” – Su voz expresaba un profundo dolor por haberle mentido a ella – “es mi culpa que haya caído a los estanques de Jusenkyo, nunca tuvo malas intenciones contigo”

“Me mintieron… me mintieron” – lágrimas amargas recorrían sus mejillas – “¿Cómo puedo confiar en ti si me mientes de esta manera?”

El corazón de Ranma se partió al ver a su prometida totalmente destruida, realmente hubiera preferido salir volando por toda Nerima a ver su rostro bañado en lágrimas…

“Déjame sola”

“No” – Ranma se puso de pie y se acerco hasta donde ella estaba, ella lentamente levantó la vista, sus siempre brillantes ojos marrones estaban apagados por completo

“Por favor” – palabras sin animo ni expresión alguna salían de sus labios, él abrió los ojos desmesuradamente, realmente no entendía, su cabeza perdió su peso y cayó, derrotado, lentamente se dirigió a la puerta, tomó el pomo, y lentamente lo giró…

“Si necesitas algo, sabes donde encontrarme, sabes que siempre estoy para ti” – Sin mas salió de la habitación, Nabiki que estaba atenta a los sonidos de la habitación de su hermana, abrió una pequeña porción de la puerta y observó como su futuro cuñado salía con la cabeza gacha de la habitación de su hermana apuntando a su propio dormitorio. Pronto un llanto contenido e intentando contenerse salía de la habitación de la menor de las hermanas, probablemente totalmente deshecha.

Yo lo entiendo… no lo culpo… pero… pero… porque… porque no me di cuenta antes… todos se estaban riendo a mis espaldas… mi padre… seguramente lo sabia… mis hermanas… el tío Genma… Nodoka… porque tuvieron que pasar las cosas de esta manera… Ranma… porque me ocultaste una cosa así… Ryoga… yo te considere siempre mi amigo, pensé que ayudabas a Ranma para poder curar su maldición y sin embargo siempre intentaste curar la tuya, te aprovechaste y la usaste, no se si voy a poder perdonarlos, mi propio prometido y alguien a quien consideraba mi amigo, me mintieron en mi cara’

El sonido ceso algunas horas después, cayó dormida en su cama, aun vestida y con los ojos colorados, tal vez, ni cuenta se había dado que era tarde y el cansancio la vencióya no había lágrimas por derramar…

Una semana después…

“¡¡Familia!! A desayunar”

Una dormida Nabiki bajó las escaleras, era sábado, no había mucho por lo que preocuparse, no había universidad y tenia todo listo. Pronto Genma y Soun estaban también sentados alrededor de la mesa mientras Nodoka y Kasumi servían el desayuno como era de costumbre. Ranma bajaba las escaleras lentamente, pareciera que se moviera con hilos como si fuera una marioneta, era un completo autómata. Minutos mas tarde una muy seria Akane bajaba las escaleras, las heridas tan profundas tardan tiempo en cicatrizar, desde aquel fatidico día no había emitido palabra y solo realizaba las funciones necesarias de su vida, no hablaba con la familia, solo se limitaba a estudiar e impartir las clases en el dojo, su entrenamiento se había estancado desde entonces, ya no se balanceaba en la cerca camino a la universidad y si podía evitaba todo contacto con las personas a su alrededor, lo hacia. Así ya había pasado una semana… Terminó sus alimentos y sin mas expresión en su rostro se levantó y se dirigió a su habitación, cuando se perdió de vista, todos respiraron aliviados, cada vez que ella se encontraba cerca el ambiente podía cortarse con un cuchillo, y nadie se atrevía a decir nada, estaba en su derecho de estar así, Ranma siguió con la mirada perdida donde había estado Akane, realmente no soportaba mas la situación y pensar que casi había arreglado todo cuando se volvió a desmoronar…

>>> Flashback >>>

El día después de que la verdad sobre Ryoga fuera descubierta por la menor de las Tendo…

Dos jóvenes estaban en la puerta del cine con sus entradas en la mano. Película: El hilo rojo del destino. Él llevaba del hombro a la muchacha, había comprado un paquete de pochoclos y disfrutaron de la película, hasta ese momento todo iba relativamente bien, no había mucho dialogo pero al menos estaban haciendo algo juntos, ambos suponían que de esta manera la cicatriz se sanaría mas pronto, pero… al salir del cine decidieron pasar a saludar a Ukyo, y porque no… también cenar algo, fue en ese preciso momento en que las cosas se vinieron abajo estrepitosamente. Al abrir las puertas del local se encontraron con Ukyo preparando los exquisitos okonomiyaki y… Ryoga sirviendo en una de las mesas.

Akane se frenó en seco, después del día ayer lo que menos quería era ver a Ryoga y mucho menos así tan tranquilo y sin mucho signo de arrepentimiento. Ranma se quedó inmóvil contemplando la escena y poco se percató que Akane salía corriendo del lugar huyendo despavorida en dirección a algún lado lejos de ahí, y él sin poder reaccionar a tiempo.

“¿Qué haces acá, Ryoga?”

“Yo le dije que se quedara… no tenía a donde ir y estaba…”

“No te pregunté a vos U-chan, quiero que me conteste el cerdo, dijo que se iría lejos, Akane no necesitaba verlo y mucho menos encontrarte tan tranquilo aquí” – Ryoga estaba a punto de contestar pero Ukyo lo interrumpió

“Yo le dije que se quedara” – la chica de las espátulas estaba firme frente a su antiguo prometido y amigo de la infancia – “Yo también me enteré de cómo sucedieron las cosas ayer, se que no fue agradable, pero no lo podía dejar ir en el estado que se encontraba” – Ryoga intento decir algo pero un gesto de la chica de pelo castaño lo detuvo..

“Se que no estuvo bien que engañara a Akane de esa manera, yo no lo perdonaría” – el eterno chico perdido bajó la mirada, dolido con lo que Ukyo estaba diciendo – “pero ambos son mis amigos” – El rostro de la chica se dulcificó un poco – “Creo que Akane necesita tiempo para entender y perdonar, y él…” – miro asesinamente al chico de la bandana – “necesita recapacitar todo el daño que hizo, así que se quedará aquí hasta que entienda, es fácil huir de los problemas, esta vez se va a quedar cerca para enfrentarlos”

“U-chan, te entiendo, tienes razón” – Ranma hizo una mirada cómplice con su amiga de la infancia comprendiendo a lo que se refería, si Ryoga vagaba como solía hacer lo único que lograría sería olvidarse del problema y no recapacitar realmente como tenia que hacer – “Voy en busca de Akane, tu encárgate del cerdo” – Una mirada helada se dirigió a Ryoga y dio media vuelta para salir en busca de su prometida. 

Saltó por cada tejado de la ciudad gritando su nombre sin resultado alguno, realmente Akane parecía que se la había tragado la tierra, cansado y vencido decidió ver si había vuelto al dojo.

“Ya llegue” – dijo con voz apagada y Kasumi salió a recibirlo

“Bienvenido, llegas un poco tarde, ¿Akane no estaba contigo?”

“¿No llegó aun?” – Una sensación de angustia se empezó a apoderar del chico

“Pensamos que estaban los dos en el cine”

“Hubo un pequeño incidente” – sin mas explicaciones salió para el patio, aun quedaba un lugar por revisar en la casa antes de volver a salir a buscar por la ciudad. En menos de un segundo estaba en el tejado y ahí la vio… sentada con las rodillas en el pecho y abrazando sus rodillas, con la cabeza en medio de sus piernas. Lentamente se fue acercando a su lado, toda la angustia se disipó al verla bien y que nada le había pasado. Ya se encontraba a solo un paso de ella…

“Vete” – fue la única palabra que salió de los labios de su prometida

“Quiero estar a tu lado, Akane”

“Vete” – volvió a repetir con la voz apagada

“No sabia que esto iba a ocurrir, realmente no tenia idea que él se encontraba ahí”

“Déjame sola, vete” – sin mas explicaciones se levanto rápidamente, abrió la ventana de su habitación y se metió, cerró el seguro de la ventana y luego corrió las cortinas, nada mas cambió en el dormitorio de la menor de las hermanas Tendo hasta la mañana siguiente donde Kasumi llamó a desayunar…

<<< Fin del Flashback <<<

Ya estaba ocultandose el sol en ese frío sábado, parecía que el clima acompañaba los sentimientos de la joven de cabellos azulados, el viento golpeaba en su cara y jugaba con su pelo. Los rayos anaranjados se colaban por todo el parque en donde ella se encontraba, después de estar todo el día estudiando había salido a caminar un rato, realmente necesitaba despejarse y sin querer había terminado en el parque. Caminando lentamente, como llevada por la brisa se sentó en uno de los columpios que había en el lugar, los pocos niños que quedaban ya se dirigían a sus casas, el anochecer estaba próximo. Comenzó a balancearse, quizás así se olvidaría de todos sus problemas.

El cielo aun estaba cubierto de aquellos rayos naranjas que anteceden al inminente anochecer cuando un muchacho de hermosos ojos azules y el pelo tomado en una trenza entra en el parque, perdido en sus propios pensamientos habia dejado que sus piernas dirigiesen la caminata, realmente estaba distraído pensando en los hechos de la ultima semana, él, el invencible Ranma Saotome estaba decaído y triste, quien lo hubiera pensado… era cierto, algo le faltaba a su vida desde la ultima semana y eso lo tenia totalmente deprimido… Sin saberlo y sin buscarlo terminó frente a los columpios donde una muchacha de pelo azul se balanceaba con sus ojos perdidos en el horizonte. Ella, levantó lentamente la vista y sus miradas se cruzaron, el se adelantó un par de pasos hasta estar frente a ella…

Akane solo lo siguió con la mirada y Ranma se acomodó hasta estar a la altura de su prometida…

Notas de la autora: >.> si me tarde en escribir, es que me enrede yo sola y no una sola vez, sino un par de veces…

Algunos se preguntaran porque Ryoga no esta en el hospital todo vendado, pienso que a esta altura la reacción podría ser otra, tanto Akane como Ranma los propongo un poco mas maduros de lo de la serie, sino, jamás podrían entablar las conversaciones de esa manera, creo que en algún momento tenían que crecer y su propia relación los ha ayudado mucho. No dejan de ser ellos mismos, solo que las cosas se las toman de otra manera. No descarto que en un futuro próximo tanto Ryoga como capaz Ranma terminen una temporada en el hospital, pero bue, hoy al menos quedó así. Nos vemos en el próximo capitulo!! Espero que el siguiente no me demore tanto… jejeje…

Terminado: 09/03/07 Hora: 1.15am

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