Clase 5: Enemigos

Clase 4: Y la vida sigue…
January 30, 2010
Clase 6: Relaciones
January 30, 2010

Clase 5: Enemigos

Clase-5

Mientras tanto en otro lugar…

“¿¡QUE HAS VISTO QUE!?” – grito una joven desesperada

“Mire señorita, acá están las pruebas” – el pequeño hombre le acerco a la dama unas fotos, se podía ver una joven pareja abrazada, él, un chico alto, apuesto, atlético, su pelo estaba arreglado en una simple trenza y ella, una mujer con el pelo sobre los hombros del color azul como la noche.

“¡¡NO PUEDE SER!!”

Clase 5: Enemigos

Una mujer de largos cabellos negros atados en una cola al costado miraba furiosa la foto que su sirviente le había traído hace instantes. Primero paso por su cabeza que estaba trucada, pero Sasuke nunca hubiera hecho una cosa por el estilo.

“Ranma-sama pronto te voy a rescatar de las garras de esa plebeya” – dijo despectivamente – “Akane Tendo, ya veras” – y una risa macabra y estruendosa se escucho por toda la mansión Tatewaki.

Mientras tanto… en algún lugar de Japón…

“Oh… Akane-san, pronto estaré de regreso y podré confesarte todo lo que siento por ti” – Ryoga Hibiki suspiraba – “¿Disculpe?” – Se dirigió a un aldeano que había recolectando algunas frutas y hortalizas de una granja – “¿para que dirección puedo encontrar Tokyo?” – el anciano miró con cansancio al viajero y le mostró la dirección con su dedo, Ryoga, haciendo una reverencia, toma el lado opuesto al que el aldeano le había encaminado. Parece que hay cosas que nunca van a cambiar.

Ranma-chan caminaba bajo la intensa lluvia que se había desatado regresando al Dojo luego de las aburridas y pesadas clases de la universidad. Akane se había quedado con sus amigas terminando unos apuntes, él había preferido ir directamente a casa y descansar un poco, su prometida no se tardaría mucho mas, al fin y al cabo por la tarde tendrían que dar clases. La lluvia poco a poco dejo de caer sobre la ciudad de Nerima, y un fuerte viento despejó algunas nubes que cubrían el cielo, parecía estar por componer. Unos leves rayos de sol ahora iluminaban a una linda pelirroja que caminaba distraída en su vuelta a casa ‘Pero que tiempo más extraño, hace unos minutos llovía como si no fuera a parar nunca y ahora sale el sol… bah… Tiempo loco’ De pronto escucha un ruido que proviene de sus espaldas y se gira distraídamente.

“¡¡LA CHICA DEL CABELLO DE FUEGO!!” – Kuno que había estado corriendo por alcanzarla, cuando logro verla se tiró a abrazar a la pelirroja que había sido tomada desprevenida.

“Con este tipo de situaciones no extraño para nada la preparatoria” – susurró bajo la pelirroja mientras Kuno estaba restregándose en ella – “¡¡YA DEJAME!!” – y como era normal lo mandó a volar por el cielo ahora ya bastante claro de una propicia patada.

“¡¡¡¡PERO YO TE AMOOO!!!!”- y se perdió de vista…

“Linda manera de salir de clases y tener que encontrarme con este tonto” – gruñía la pelirroja sacándose el mal trago de hace un momento. Llegó al Dojo y se dispuso a entrenar un rato, hace tiempo que no entrenaba solo, últimamente se la pasaba entrenando a Akane, así que aprovecho el día y comenzó.

Akane luego de terminar con sus amigas estaba volviendo a su casa, no faltaba mucho tiempo para que los alumnos llegasen y ella debía apresurarse para llegar a tiempo. De pronto, una voz muy aguda y estridente empieza a escucharse y una lluvia de pétalos negros se hizo presente frente a la muchacha de pelo corto. Ella solo se frenó y espero, conocía esa entrada de memoria, después de años de padecerla ya era hasta familiar. Frente a la muchacha apareció alguien mas o menos de la misma edad, que llevaba un listón de gimnasia enroscándolo como de una víbora se tratase, y un ajustado leotardo verde agua con ribetes negros en la parte superior.

“Akane Tendo, ¿como has osado atrapar en tus garras a mi querido Ranma?”

Akane parpadeó confundida ‘¿Cómo esta bruja se enteró lo de Ranma? Seguro son sus locuras’ Pensó para si, pero no estaba tranquila, de algún modo los había visto, sino, no habría explicación alguna a esta sorpresa de parte de la Rosa Negra. Una nueva risa retumbó en el lugar…

“jojojojo, no te preocupes mi querido Ranma” – hablaba para si – “yo voy a destrozar a los estorbos para luego mostrarte todo mi amor, jojojo, Ranma querido”

“Basta ya Kodachi, no se que estás diciendo”

“jojojojo, como si no supieras, seguro le has hecho algo a Ranma, yo se que solo me quiere a mi y no puede estar con alguien como tu” – aseveró despectivamente mientras la furia de Akane iba en aumento.

“¡Ja! Como si me interesara ese fenómeno” – Akane intento seguir su camino y Kodachi solo atinó a sacar una foto de su leotardo y tirarla hacia Akane que la recibió de mala gana y miró

“¿Cómo te atreviste a embrujar a mi Ranma?” – Akane ya teniendo pruebas de que no podía engañarla se decidió tomar el toro por las astas..

“Yo no engaño a nadie, y aparte es MI Ranma” – le dijo mostrándole la foto, consiguiendo que la furia de Kodachi aumente notoriamente, se puso en posición de defensa y esquivó uno de los ataques de listones que estaba propinándole Kodachi. Akane después de tanto entrenamiento estaba dispuesta a hacerle frente a quien fuera, mas si se trataba de defender su nueva relación con su antiguo y único prometido, y si, como bonus especial esto implicaba deshacerse de las odiosas prometidas de el, bueno, que mejor.

Kodachi solo reía estruendosamente mientras atacaba una y otra vez a la muchacha de cabello corto, la cual se defendía hábilmente, aun no la había atacado. Le lanzó su aro que lo combinó con una barrida de la soga, las cuales Akane evadió con evidente facilidad, mientras tanto la otra tomó sus bolos e intentó propinárselos, pero la de cabellos cortos había tomado la soga y la envió en dirección de Kodachi, haciendo que los bolos cayeran indefensos en medio de ellas dos. Akane tomó nuevamente su posición de defensa con una sonrisa y Kodachi, del otro lado de la calle estaba con evidente cansancio después de todo el ataque que había hecho y obviamente no había surtido ningún efecto. Ninguna se percató que alguien las observaba ‘Vaya, no está nada mal, y aun no ha atacado’

“¿Qué ocurre Kodachi? ¿Te rindes? Finalmente vas a dejar a Ranma tranquilo” – Ante semejante acusación Kodachi respiró profundo y nuevamente los intentos de ataque comenzaron, esta vez con mas énfasis que la anterior, no deseaba perder frente a esta chiquilla que le había arrebatado al único amor de su vida.

“Akane Tendo te has vuelto muy fuerte” – declaró en tono altanero y en una breve pausa que se había tomado – “Pero no podrás arrebatarme a mi querido Ranma”

“Me parece que te percataste tarde, él es MIO, y no pienso dejarlo a tu merced” – Akane estaba defendiendo su amor con uñas y dientes y disfrutar un poco de paso no estaba nada mal, al fin y al cabo había entrenado muy duro, quería ver la mejoría, la cual, a su propio parecer y al de la persona que estaba mirando la pelea, era una excelente mejoría, realmente notable.

“Kodachi, ¡¡Prepárate!!” – Akane adoptó otro tipo de defensa, sus puños se cerraron con mayor fuerza, sus nudillos se tornaron blancos y miró a Kodachi como nunca, una furia parecía aparecer tras esos ojos café, ya no era la mirada tierna y apacible que ella siempre tenia, ahora estaba dispuesta a todo con tal de ganar, era su turno de atacar. Kodachi mientras tanto solo agitaba su listón y concluía la pausa que ella misma había dado comienzo.

Nuevamente la chica del leotardo se lanzó al ataque al mismo tiempo que Akane, la gimnasta atacó con el listón y la muchacha de pelo cortó lo esquivo propinándole una tremenda patada en el estomago. Kodachi se doblo en dos y cayó agachada, tosiendo notoriamente, le habían sacado el aire.

“No te saldrás con la tuya, Akane Tendo” – comenzó a levantarse con dificultad pero poniendo su tenacidad a prueba

“Me parece que es suficiente, ya estas vencida, acéptalo Kodachi, nunca entiendes en que momento debes retirarte”

“¡¡TU!!” – Kodachi miró furiosa a la persona que le había dicho esas palabras – “¿Cómo te atreves a decirme una cosa así? Aunque tengas el mismo nombre de mi amado no te lo perdonaré”

“Basta ya Kodachi” – Akane interrumpe la conversación entre la pelirroja y la gimnasta – “Es suficiente, admite tu derrota y deja a Ranma en paz”

“¡¡JAMAS!!” – Kodachi estaba fuera de si

“Si te enfrentas nuevamente a alguna de nosotras perderás” – dijo la pelirroja segura – “Además, Ranma no quiere saber nada de ti”

“¡¡¿Y tu que sabes?!!”

“¿Acaso tu misma no viste la foto? Él eligió y no fuiste tu” – Akane se sonrojó ante las palabras de su prometido, ahora en forma de una preciosa y pequeña pelirroja.

Kodachi mas que decir, estaba llena de furia, lágrimas comenzaron a recorrer sus ojos.

“Vamos Kodachi, yo creo que puedes encontrar alguien que te pueda amar, y corresponderte, solo ten paciencia” – Akane intentaba ser razonable y ayudar a la desdichada chica, ella misma se había sentido no correspondida tantas veces, no le deseaba eso a nadie. Akane le tiende la mano a Kodachi para ayudarla a levantar – “Te fe” – Kodachi miro a su reciente rival con los ojos llenos de lágrimas, acepto la mano, se levantó y de un salto estaba sobre la cerca, riendo con su estruendosa voz de siempre.

“jojojo, claro, soy la Rosa Negra del Liceo Femenino San Hebereke, ningún hombre se resiste a mi, jojojo, si Ranma tiene mal gusto, un hombre mejor para mi estará esperando, jojojo, adiós Akane Tendo”

Akane aun con los nervios crispados por el supuesto mal gusto de su prometido encaminó su dirección al dojo, ya era bastante tarde para las clases.

“Akane, Akane espérame” – gritó la pelirroja que se había quedado mirando por donde se fue Kodachi

“¿Qué quieres?”

“Hey hey hey, yo no te hice nada, no me trates así”

“Es tarde, apúrate”

“Oh, genial, no hago nada y sin embargo la ligo” – resopló fastidiada la pelirroja – “ya se le pasará”

Los alumnos estaban bastante aburridos, algunos haciendo un entrenamiento leve, otros simplemente charlando cuando las dos responsables de las clases arribaron al dojo, una con cara de ‘que culpa tengo yo’ y la otra con cara de matar a quien se pusiera en su camino. Akane se decidió a iniciar lo que quedaba de clase excusándose de su llegada tarde y comenzó con el calentamiento. Ranma miraba cuando decidió que ella iba a dar la clase en el día de la fecha, Akane tenia los nervios demasiado crispados como para poder encarar la clase como debería, ella no lo iba a aceptar, pero la pelirroja lo sabía.

“Formen filas por favor” – una furiosa mirada se dirigió a la pelirroja y el resto de las miradas fueron de sorpresa ante esta desconocida tomando las riendas de la clase que normalmente daba la sensei Akane – “Creo que se—“

“¿Qué te pasa? ¿Qué estas haciendo?” – Inquirió una furiosa Akane frenando de seco a la pelirroja – “Se suponía que la clase la daba yo, ¿no?”

“¿Usted también es nuestra sensei?”

“¡¡NO!!”

“¡¡SI!!”

Los alumnos miraron confundidos a las dos sensei que habían respondido al mismo tiempo, respuestas opuestas, la pelirroja afirmando, la de cabellos azulados, negando.

“Akane, no me parece momento para pelear” – la pelirroja dirigió su mirada a su prometida y luego al alumnado, como intentando que entienda a que se refería.

“Oh…” – A la muchacha de cabellos cortos se le ocurrió una brillante idea, y mataría varios pájaros de un tiro – “Está bien” – resopló terminando de armar los pensamientos en su mente – “Alumnos, la clase de hoy será de combate” – Akane miró a la pelirroja – “Nosotras comenzaremos”

A la chica de la trenza las rodillas se le hicieron gelatina ¿pelear con Akane?

“Ranma, en guardia” – los alumnos se corrieron hacia las paredes del dojo, dejando un gran hueco en el centro, Akane se había dispuesto en guardia y Ranma la miraba aterrado. Hasta ahora había podido entrenarla sin tener que golpearle, pero lo había acorralado ¡Y en frente de todo el alumnado! Ranma estaba literalmente perdido. No podía evadir el desafío, Akane ya estaba enojada como encima para dejarla en ridículo peleando con el aire.

“Está bien, solo entrenamiento, ¿cierto?”

“Punto pierde” – fue la única respuesta de la chica de cabello oscuro y corto

Los alumnos perdieron el aire cuando a una velocidad realmente asombrosa su sensei Akane había avanzado en dirección a una extraña pelirroja que ellos no conocían, se parecía a su sensei Ranma pero no estaban seguros, capaz era solo un pariente lejano de el, igual en ese momento no importaba, la pelea que se estaba desarrollando era mas interesante. Ranma logro evitar la primer arremetida de Akane que pronto se había esforzado por propinarle un puño que otra vez la escurridiza pelirroja evito triunfalmente, aunque por esto no se dio por vencida la muchacha de cabello corto, ambas estaban aun en el centro del dojo ante los asombrados ojos de los alumnos, el silencio y la tensión del ambiente era fácilmente cortante con algún elemento filoso.

Akane siguió buscando algún punto en la defensa de su prometido que lo hiciera flaquear o caer, tenia que encontrar un hueco para derribarlo, intentar hacerlo frontalmente atacando no había dado resultados, como ella esperaba.

Ranma por su lado solo se había limitado a esquivar, aun no había atacado, estaba esperando el momento propicio, un pequeño desliz de Akane para sin mucho esfuerzo y habilidad darle el pequeño golpe de gracia sin lastimarla, era todo el objetivo.

Akane observó y se concentro, había pasado bastante tiempo siendo entrenada por Ranma, ahora las cosas se las tomaba con mas calma, pronto, su aura estaba alrededor de ella, envolviéndola como una gran manta de seda, de color azulado, su prometido se percató y la miró sorprendido, no esperaba que Akane estuviera tomándose esta practica realmente en serio.

Una joven de hermosos ojos castaños y sedoso cabello largo se encaminaba por la ciudad con un libro en la mano, su rostro, adornado por una preciosa sonrisa, amable y llena de amor, pensando en el lugar donde tenía que acudir a regresar su libro prestado, era casi una manía para ella, una única y pequeña manía.

Cerca de donde esta preciosa señorita caminaba, el encuentro que dejamos hace unos instantes tiene que seguir curso, así que vamos a centrarnos en nuestros protagonistas nuevamente.

La menor hermana de las Tendo teniendo una practica con su prometido, ahora una hermosa pelirroja, un aura rodeando a cada una, la de Akane, azul y brillante, la otra, un aura roja resplandeciente que cubría el cuerpo de Ranma. Aun no había llegado a esa parte en el entrenamiento de Akane, así que esto lo estaba haciendo por su cuenta, su mirada llena de orgullo no era al muy fácil de ocultar. Akane era una gran aprendiz, una gran profesora y se esforzaba al máximo por hacerlo bien, ahí estaba su prueba.

Akane, concentrada, cerró los ojos y dejó que su instinto la guiara, los golpes fueron mas certeros y las patadas con mas énfasis y mejor ejecutadas que antes, ella estaba poniendo en práctica todo lo que su, ahora oponente, le había enseñado durante estos meses, vaya que había valido la pena. Ranma por su lado seguía esquivando las cosas, ahora con una gran dificultad, su cuerpo de chica era más pequeño y escurridizo y eso le había salvado el pellejo, Akane concentrada era para dar miedo. Tenia que pensar pronto alguna estrategia para ganar, no quería perder, pero, Akane tampoco.

Ambas contrincantes estaban enredadas en una interesante pelea, el aura de ambas las acompañaba, mezclándose por partes, una de ellas se limitaba a atacar y la otra a defender, los alumnos estaban asombrados por el poder desplegado y la sincronía de los movimientos de sus sensei. Era realmente impresionante, ambas aun con los ojos cerrados no habían errado.

“Me parece que esto queda en un empate” – se escucho la voz en el Dojo y todos los alumnos giraron hacia donde esta provenía, las combatientes solo giraron hacia atrás para establecer su defensa nuevamente y al cabo de unos instantes, abrieron sus ojos, se encontraron y luego al mismo tiempo los dirigieron a la persona que había emitido las palabras – “¿no les parece que ya fue suficiente demostración?”

“Creo te tienes razón” – la pelirroja habló primero – “Dejemos esto en un empate, ¿te parece bien?”

“Si” – Akane le dedico una sonrisa en agradecimiento – “Pero la próxima vez pelea en serio” – había dicho eso en un susurro dirigido expresamente a la pelirroja, la sonrisa de su rostro se borro en cuanto lo dijo y se dirigió al asombrado publico – “Formen parejas, es su turno, uno en defensa, otro en ataque y luego cambian, comiencen”

Nabiki les alcanzó una toalla a su futuro cuñado y a su hermana. No había querido frenar la interesante pelea, ya que mientras mas se extendiera más fotos podría sacar y las ganancias aumentarían, pero tenia cosas mejor que hacer en ese momento con las dos luchadoras.

“Creo que los ingresos del Dojo van bien, ¿no les parece?” – Una Akane algo agitada miró a su hermana con algo de sospecha

“Yo creo que si, son muy dedicados, creo que solo han quedado los mejores” – La pelirroja estaba controlando los distintos combates y corrigiendo a los alumnos para que pudieran hacer las cosas bien así que no estaba presente en esa conversación de hermanas

“Si, las ganancias son estables, fue buena idea que ustedes se encargaran” – Akane se sonrojó levemente, aunque no paso desapercibido para Nabiki – “Me parece que las cosas han mejorado con Ranma ¿no, hermanita?” – definitivamente la cara de Nabiki era negocio, negocio, negocio

“Eh… si, digamos que si” – Akane era un simple y sencillito manojo de nervios

“Tienen ingresos, ahora papa no tiene porque preocuparse, están ambos estudiando y tomando responsabilidades…” – la cara de Akane se tiño nuevamente de un leve color rojo y Nabiki continuo – “creo que pronto mi hermanita será desposada” – Akane estalló en color rojo

“¡¡PERO NABIKI!! ¡¡QUE DIABLOS ESTÁS DICIENDO!!”

“Esto” – y puso a la vista de Akane la misma foto que tenia Kodachi hace un rato atrás, parecen que las noticias vuelan y su hermana era experta en saber todo lo que ocurría. Akane se detuvo en seco. Ranma miró hacia donde estaban ellas sentadas intentando saber porque se había puesto de esa manera Akane, sin encontrarlo, pronto volvió a lo que estaba haciendo.

“¿Cuánto?” – Al cabo de unos instantes Akane había pensado y había tomado las cosas con calma, era una pregunta que iba a hacer que su bolsillo se resintiera por mucho, mucho tiempo… aunque los costos iban a estar repartidos, OBVIO.

“Oh, hermanita querida, me parece que mas que precio prefiero explicaciones de lo que está ocurriendo” – Nabiki pensaba que de esta manera iba a tener ganancias por mas tiempo que solo sacando esa foto de circulación, Akane por su lado estaba encerrada.

“Cuando terminemos las clases, luego de cenar, explicaremos”- Akane remarco especialmente la palabra en plural, a Ranma le agarró un escalofrío vaya a saber porque – “lo que tu creas necesario, pero… ¿podrías guardar el secreto por favor y hacer que esa foto salga de circulación?”

“Según las explicaciones que reciba querida hermanita” – se levantó de su lugar y dejó a una Akane temblando ante lo que tendría que explicar, había durado demasiado tiempo en secreto, Akane empezó a creer que mas de la cuenta. Ranma se acercó a ella y la observó, intentando descifrar que pasaba en ese momento con su prometida, paso su mano por delante haciendo alguna seña pero nada, ella estaba en shock. Los alumnos ya habían concluido los combates y se retiraron de a poco del dojo haciendo reverencias a su nueva sensei y a una tiesa Akane.

Ranma, viendo que nada podía hacer salió también del lugar en busca de un poco de agua caliente y cuando regresó ahí seguía ella con la mirada perdida.

“Akane” – se sentó en frente de ella intentando llamar la atención de la muchacha – “Akane” – volvió a insistir levantando un tono su voz, viendo que no había respuesta, pensó otra cosa que si despertaría a Akane. Ranma se acomodó y puso dos dedos sobre el hombro de Akane y con la otra mano toco su cintura y la situó sobre el (NdA: Recuerdan en el manga Tomo 3 – Labios Perplejos, cuando Sanzenin había besado a Ranma Chica y Akane se estaba burlando de el en el dojo). Akane pareció despertar, pero Ranma continuó con el plan que tenia en mente y la besó. Ella al principio no respondía pero al darse cuenta correspondió.

“¡¡RANMA SAOTOME!!” – Ambos chicos se separaron en ese instante y miraron al dueño de la voz – “¡¡COMO TE ATREVES!!” – Ryoga estaba furioso – “¡¡SUELTALA AHORA MISMO!!” – Ranma dejó suavemente a Akane a un lado y se paró enfrentando a Ryoga.

“Déjame explicarte”

“¿¿QUÉ DIABLOS LE HICISTE??”

Ranma miró confundido, él no había hecho nada raro.

“La bese”

“ESO YA LO VI TARADO”

“Entonces, ¿Cuál es el problema, P-Chan?” – Ryoga se enfureció aun mas, y Akane miró confundida a los dos hombres, buscando donde estaba su cerdito mascota.

“Akane-san” – Ryoga bajó un poco el tono de voz y se dirigió a la muchacha que aun estaba sentada en el dojo, algo sonrojada por como habían sido descubiertos con su prometido – “¿te encuentras bien? Dime, ¿Qué te ha hecho este hermafrodita?”

“Nada” – respondió Akane con simplicidad, sin comprender el arranque de furia de Ryoga y aun buscando a P-Chan con la mirada – “Yo me encuentro perfectamente, ¿Cómo ha sido tu viaje Ryoga-kun?”

Ranma se acercó y le tendió la mano a Akane, ella se puso de pie y seguidamente Ranma la tomo posesivamente de la cintura estrechándola contra el haciendo que Akane se sonroje ante su muestra de cariño y Ryoga explote de ira, lanzándole un golpe directo al pecho de Ranma, quien, tomando a Akane en brazos lo esquivó tranquilamente.

“Esto no te lo pienso perdonar, Ranma” – Ryoga cada vez estaba mas furioso y comenzó a atacar a Ranma quien lo esquivaba fácilmente incluso llevando a Akane con el, solo consiguiendo que Ryoga se enfade más y más. En eso Ranma lo esquiva y el puño de Ryoga va a dar contra una de las paredes del dojo.

“Ryoga, ¿Por qué mejor no te sentás y te explicamos en vez de estar haciendo esto?” – Ranma intentaba ser precavido, sabia bien lo que su amigo sentía por Akane, pero eso no era excusa.

“Yo no quiero hablar con un traidor como vos” – Ryoga estaba realmente fuera de si, y no se dio cuenta por intentar pegarle a Ranma termino tirando un balde de agua fría, que había por si se incendiaba el dojo (NdA: y porque siempre aparece uno en el momento y lugar menos pensado) y este por la fuerza del golpe se balanceó sobre su cabeza cayéndole entero. Ranma se quedó seco, tanto tiempo escondiéndole a Akane el secreto de Ryoga y ahora…

Algo comenzó a sacudirse debajo del balde, la ropa del eterno chico perdido estaba tirada y algo se estaba moviendo debajo del balde.

Akane, sorprendida que el agua fría hubiera hecho algo en Ryoga, tironea un poco la camisa de Ranma y el la baja automáticamente, estaba casi en estado de shock por lo que se les venia encima, tanto a él por no hablar como a Ryoga por ocultarlo. Akane camino con paso tembloroso hasta donde estaba el balde y miró a Ranma como buscando una explicación, los ojos del chico estaban perdidos, mucha respuesta no obtuvo, tomando coraje y sintiendo su corazón oprimirse en un miedo inexplicable que sentía, Akane tomo el balde con ambas manos.

“Fue una promesa, no fue mi intención mentirte, te entenderé” – Las palabras de Ranma llegaron a sus oídos y ella no las comprendió totalmente, sus dudas se iban a disipar cuando levantara el balde. Tomando un último suspiro y lo levanto. Sus ojos se abrieron desmesuradamente y la sorpresa invadió sus pupilas, pronto comprendió las palabras de Ranma que estaba un par de pasos tras de ella.

“P-Chan” – las palabras salieron incrédulas de sus labios, temerosas. Ryoga, ahora hecho un cerdito negro miraba quieto las reacciones de su dueña temiendo seriamente por su vida. Ranma se acercó lentamente a su prometida y solo atinó a rodearla con sus brazos en señal de apoyo.

“Tu… tu… lo… ¿Tu, lo sabias, verdad?” – Ranma solo asintió con un movimiento de cabeza

“Prometí guardar el secreto”

“¿Podrías ir por agua caliente? Creo que debo hablar esto con Ryoga”

“¿Estas segura?” – Akane asintió débilmente y Ranma soltó su abrazo y se dirigió hacia la cocina en busca de lo que su prometida le había pedido. Una vez que lo obtuvo volvió al dojo, era raro que Akane hubiera reaccionado de esa manera, no había habido gritos, ni golpes, ni vuelos por la ciudad, ni siquiera ira o furia, realmente raro, era obvio que la muchacha aun no había entendido el total de la situación o algo se traía entre manos. Entro al dojo y roció agua caliente sobre el cerdo negro, Akane volteó esperando que se pusiera la ropa y luego había tres personas en el centro, había demasiadas cosas por discutir.

Notas de Autora: jeje si lo voy a dejar acá… un poco de lío con los personajes, ¿Akane perdonará a Ryoga? ¿Y a Ranma? ¿La personita algo maniática que hay dando vuelta? Se dieron cuenta quien es… es fácil… ¿La charlita con Nabiki que dejo a Akane sin habla? Uhuhuhuh.

Les cuento que me costo bastante escribir este capitulo, no sabia bien para donde llevarlo. Tengo una idea general del fic pero la mayoría de las cosas se me ocurren. Digamos que me planteo varios objetivos y de ahí como llego, misterio. Espero que les vaya gustando… dejen comentarios…

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *


*