Clase 4: Y la vida sigue…

Clase 3: Entrenamiento de pareja
January 30, 2010
Clase 5: Enemigos
January 30, 2010

Clase 4: Y la vida sigue…

Clase-4

 Sus alientos se mezclaron, sus ojos se cerraron y sus labios se unieron definitivamente, a partir de ahora nada ni nadie podrá separarlos, el sol se había puesto y daba lugar a las primeras estrellas, era una noche cálida. El beso continuo unos minutos, ninguno quería romper la mágica unión que habían formado, cuando finalmente se alejaron unos milímetros, sus rostros se veian sonrojados, sus miradas se cruzaron, no hacían falta mas palabras, simplemente se abrazaron.

Clase 4: Y la vida sigue…

Un típico lunes por la mañana en la residencia Tendo, todo era normal, Kasumi estaba llamando a todos para desayunar, Ranma se encontraba entrenando con Genma sobre el estanque, Nabiki con cara de dormida bajando las escaleras, y por ahí también andaba Nodoka ayudando a la mayor de las hermanas Tendo. Akane ya cambiada para ir a la universidad también se suma a la mesa de desayuno, mirando inquisitivamente la pelea que se estaba desarrollando esa mañana frente al comedor. Las miradas se cruzaron levemente, cómplices, nadie más noto este gesto. Al cabo de unos instantes todos estaban en sus respectivos lugares tomando el desayuno, algunos con calma acostumbrada, otros no dando abasto que comer.

Que linda es la vida cotidiana, donde nada cambia. Los más jóvenes de la familia se levantaron al mismo tiempo despidiéndose de la familia, rumbo a los cursos matutinos universitarios. Una vez salidos de la casa, caminando ambos por la cerca, ya a una distancia prudencial, ambos miraron para todos lados, saltaron a la vereda y se besaron.

“Buen día Ranma” – saluda ella con una sonrisa que no podía ocultar aunque quisiera

“Buenos Días Akane” – responde el – “pensé que lo de anoche había sido solo un sueño”

“no seas tonto, solo que si no queremos casarnos dentro de 2 o 3 segundos, vamos a tener que hacerlo así ¿recuerdas?”

“Mejor que en la universidad no se te acerque nadie o ya verán”

“Recuerda que ni siquiera saben del compromiso” – aseveró ella robándole un beso de improvisto al apuesto y atlético muchacho – “aparte, ¿no confías en mi?” – dijo ella con ojitos de cachorrito

“¡Claro que confió en ti!”- grito seguro – “no confio en ellos” – se puso al lado de la muchacha y tomo su cintura en gesto sobre protector – “Recuerda que voy a estar vigilándolos”

“Si Ranma, lo se, tengo al hombre que jamás perdió una pelea cuidándome, quédate tranquilo” – el solo sonrió y su orgullo masculino quedo bien tranquilo ante el comentario.

Unas cuadras antes de llegar estos dos perfectos desconocidos se miraron de manera cómplice, las manos de el volvieron a sus bolsillos y entraron de manera despreocupada por los amplios pasillos que daban a las aulas a las cuales debían asistir. Como siempre por estas horas los pasillos estaban infestados de alumnos corriendo de acá para allá, Akane se junto con sus amigas que estaban esperándola para entrar a clase, le dedicó una última sonrisa a su prometido y se dirigió al salón de clases. El, un poco mas pausado, al cabo de unos instantes siguió su rumbo también al aula que debía asistir esa mañana, y se sentó un tanto alejado, aunque no mucho, por las dudas, de donde habían tomado asiento las chicas, pronto sus amigos lo encontraron y las clases comenzaron normalmente.

Ranma cada tanto desviaba la mirada hacia Akane, alguna que otra vez tuvo la suerte de que sus miradas se cruzaran, era difícil sobrellevar las cosas así, por eso el debía cuidar que nadie se le acercara.

“Oye, Akane, estas muy contenta, ¿paso algo que debamos saber?” – pregunta la chica de cabello castaño en tono cómplice

“No, ¿Cómo dices? Si yo estoy igual que siempre”

“Vamos Akane, no nos conocemos hace mucho pero esa sonrisa no es la de siempre

“Seguro que tuviste una cita con uno de los muchachos”

“Si, seguro que es eso, ¿Quién fue, Saotome tal vez?”

“¡NO!” – Akane se paro de pronto ante toda la clase y el profesor la miro intentando averiguar porque su exabrupto – “eh… perdón profesor” – y volvió a tomar su asiento ante la mirada divertida de sus amigas – “ustedes dos me las van a pagar, yo no tengo nada que ver con ese”

“Nooooo… clarooooo… por eso te vas con el todas los días…”

“Ya les dije que el da las clases en el Dojo conmigo, solo por eso me acompaña”

“Si, y por eso lo miras con esa sonrisa boba”

Ranma estaba charlando con sus amigos sin dejar de inspeccionar porque las dos amigas de Akane y ella misma estaban tan revoltosas en los asientos de adelante, realmente no entendía nada, aunque, sin saberlo el se encontraba mas o menos en la misma situación. Sus amigos se estaban encargando de ponerle los pelos de punta.

“Mírala” – Decía un rubio de ojos claros – “desde que ha ingresado no he podido invitarla a tomar nada” – su voz se escuchaba soñadora – “tiene un cuerpo infartante, seguro que se la pasa todo el día en el gimnasio”

“bah, que le vez a esa marimacho”

“¿Cómo podes decir algo así?, si es hermosa” – Defendió un chico de pelo castaño – “¿Acaso no tienes ojos Saotome?”

“Aparte Saotome, tu vas con ella cuando salen de clase, seguro que tu si lograste algo”

“Pues para que sepan yo no quiero saber nada con esa pecho plano” – mintió descaradamente – “solo damos clases en el mismo Dojo, por eso les puedo decir que no es nada atractiva, parece mas un varón que una mujer”

“Pues si tu crees eso, allá tu, yo mejor me adelanto a ver que opina de salir con un chico tan apuesto como yo” – el timbre del receso sonó en ese momento y encaró para el lado donde charlaban las chicas, el castaño también lo siguió a ver que tal le iba a su compañero y para probar suerte. Ranma solo los siguió para que no se pasaran de listos.

“Disculpen preciosas señoritas” – dijo el rubio, acostumbrado a realizar este tipo de invitaciones – “tendría usted el agrado de acompañarme a tomar algo, por supuesto, yo invito”- con gesto de galantería, y expresamente dirigido hacia Akane, obviamente que Ranma no prometía quedarse callado

“Le agradezco su invitación” – responde la aludida con un dejo de ironía en la voz – “mis responsabilidades no me permiten en este momento aceptar su invitación”

Esto ya había tomado un cariz cómico y el rubio le siguió el juego, realmente quería invitarla – “Pues estaré disponible en el momento y lugar que usted desee, señorita” – e hizo una reverencia

“Si me disculpa” – el rubio levanto la vista, los espectadores estaban a punto de largar una carcajada, todos menos uno, por supuesto – “estoy comprometida, le agradezco su invitación

Los ojos del rubio se abrieron, pero sin dar el brazo a torcer – “Disculpe por favor, no sabía que estaba comprometida, pero me gustaría conocer a su futuro esposo, lo reto a duelo por una cita con usted”

Ranma al escuchar esas palabras se atragantó… no pensaba que las cosas iban a ir hasta tan lejos, y miró a Akane como diciéndole con la mirada ‘Yo lo reto y lo mato si es posible’, ella sin embargo continuó con la mirada impasible.

“Me halaga su interés por mi, pero temo decepcionarlo, mi prometido es un artista marcial de renombre” – Ranma miraba sorprendido como sutilmente lo describía, el orgullo le salía por los poros al escuchar a hablar a Akane así de el – “temo que usted no podrá hacerle frente”

“¿Por qué esta tan segura? Yo practico Kendo desde que tengo memoria, bien podría hacerle frente”

Un Kuno de la universidad, lo que me faltaba’ pensaba Ranma

“Oye Saotome” – de pronto Akane le dirigió la mirada y era lógico, quería que le siguiera el juego – “tu conoces a mi prometido y eres casi tan fuerte como él” – recalcó bajito – “porque no tienen el encuentro ustedes así este caballero se entera que no puede hacerle frente”

“¡Ja! Para ser tu prometido debe ser fuerte– espetó el rubio, ya con desgano y algo irritado por el rumbo que había tomado la conversación – “pero es un cobarde si deja que Saotome tome su lugar”

“¡Okey! El encuentro será esta tarde en el Dojo Tendo” – Ranma entró de lleno en la conversación, estaba altamente irritado, no le gustaba que le llamaran cobarde, a el, Ranma Saotome, que jamás había perdido un encuentro, mucho menos cuando Akane era el premio.

“Y tu que te metes, ¿Eh, Saotome?” – La mirada de alarma de Akane era evidente, pero Ranma la miro ya mas calmado y algo, poquito, tranquilizó a la muchacha.

“Hoy a las 4 de la tarde en el Dojo Tendo” – sonó el timbre para terminar el receso – “Te espero” – agregó sin mas y se dirigió a su lugar, el profesor entró de inmediato y no quedó otra que tomar sus lugares, la clase daría comienzo. ‘Ranma, ¿porque hiciste eso? Ahora todos lo van a saber’

“Oye Akane, ¿eso quiere decir que Saotome es tu prometido?” – Akane seguía en sus pensamientos, no contesto – “hey, Akane, respóndeme”

El profesor, un viejo malhumorado, le llamo la atención a la joven que estaba haciendo alboroto y continuó la clase.

Akane pensativa por lo que iría a pasar hoy por la tarde, el duelo entre Ranma y el rubio, ahora todos lo sabrían… a ella particularmente no le importaba, pero sabia todos los problemas que eso ocasionaria, pensar que hasta ahora había estado todo tan tranquilo.

Al terminar la clase, salieron del aula como bala, primero Akane escapando de las acosadoras preguntas de sus amigas, y unos instantes después salió Ranma que la alcanzó para volver a casa juntos.

“Creo que las cosas se me fueron un poco de las manos” – admitió de repente Akane – “ahora se van a enterar del compromiso, y todo va a ser un gran lio

“Pues yo no lo creo así, mejor que se enteren de una vez, no quiero que nadie te ande invitando, aparte que no siempre tengo la suerte de estar cerca, por cualquier cosa” – el se escuchaba seguro – “aparte no voy a permitir que te tomen como un juguete para ellos, mucho menos que me llamen cobarde”

“¿Por eso le dijiste lo del duelo, porque te llamaron cobarde?” – pregunto ella un tanto triste

“No, porque habían estado halagando tu cuerpazo y tenia ganas de darle su merecido y encontré la excusa perfecta”

“¿Seguro que no es porque te llamaron cobarde?”

El aflojo su paso, y miró hacia atrás, ella venia un par de pasitos detrás de él sobre la reja que caminaban cada día, se acercó los pocos pasos que había de distancia, la tomó en brazos y saltando de tejado en tejado llegaron a la casa, recién la depositó cuando llegaron al tejado sobre la habitación de la muchacha.

“Seguro” – y aun con la muchacha en brazos la beso tiernamente, era el único lugar en la casa que podían estar juntos sin tener que casarse. Ambos eran inexpertos en el tema, pero poco a poco iban encontrándole gusto a esta nueva faceta de su relación. – “mi pequeña kawaiikune” – susurró el cariñosamente – “ya verás que a la tarde le voy a dar la lección de su vida y nadie volverá a molestarte”

“Baka! Si para mi eres el único” – musito ella – “¿estas seguro de hacer esto?”

“¡Claro que si!” – dijo el con su tono entusiasmado – “aparte yo jamás he perdido una pelea, y menos una donde tu, seas el premio” – el le sonrió tranquilizadoramente y la depositó en el tejado.

“Tengo preparado algo para el entrenamiento de hoy”- cambió bruscamente de tema – “quiero que aprendas la mayor cantidad de técnicas posibles” – dijo con tono altivo, ese que siempre usaba para enseñarle – “Kashii Tenshin Amaguriken” – Akane abrió los ojos – “se que a esta altura tu ya puedes aprenderlo tranquilamente, no te costará nada” – terminó con una sonrisa, mostrándole la confianza que le tenia.

“¿Estas seguro de esto, Ranma? A ti te costó trabajo aprenderla…”

“Si, porque con lo de la lengua de gato no me podía acercar a nada con calor, pero tranquila, como recordaras es mas fácil hacerlo con agua que con fuego, y así es menos peligroso” – le robó un pequeño beso, le guiño seductoramente uno de esos bonitos ojos azules y bajó del tejado, al instante ella comprendió, debían empezar ahora, o entre el duelo y los estudiantes acabarían sin entrenamiento. Saltó abajo y fue para el Dojo, donde hace instantes atrás había entrado su prometido, allí vio como el ya tenia todo preparado, varias peceras con peces dorados, y otra, Akane supuso que para el final, con las pirañas. Tal cual la feria donde Ranma aprendió a realizar este ataque.

“Vamos Akane, tienes que intentarlo, conoces las reglas, debes sacar todos los peces antes de que la redecilla de papel se rompa” – se sentó cómodamente a un lado de las peceras y espero a una temerosa Akane

“¿En realidad piensas que voy a poder?”

“No” – fue su tajante respuesta y la mirada de la joven era una mezcla de te mato y tristeza – “En realidad estoy seguro que lo vas a poder hacer”

Akane comenzó, con un poco de desgano, Ranma miraba impasible a su prometida, intentarlo e intentarlo, y alguna que otra vez le daba indicaciones, él era de la idea mas autodidacta y de la perseverancia, así que no se molestaba mucho mientras miraba a la pobre chica intentar e intentar.

“No puedo” – emitió quedadamente la muchacha

“Si lo haces así, lógico que no hayas podido sacar un solo pececito” – Ranma meditó un segundo la situación y evaluó lo que estaba faltando en el ambiente – “Akane… yo no quiero tener por esposa a una debilucha que se da por vencida así nomás” – El aura de Akane empezó a relucir, estaba a punto de mandarlo a volar – “pero bueno, no me queda otra, estoy comprometido y atado, que mas da” – se levanto de un salto y sin esperar respuesta se marcho.

Cabe aclarar que Akane era una furia andante, solo que esta vez había picado el bichito del orgullo y eso dolía, SI DOLIA, y mucho… mucho…

Miro con furia las peceras que tenía delante y continuó su práctica, esta vez obviamente, para el chico que había ideado el candente plan, tuvo más éxito y consiguió sacar todos los peces de una sola vez. En eso siente una presencia atrás de ella, pero el fue mas rápido.

“Ves, así vas mejorando, te faltaba un poquito de incentivo” – dijo el rodeándole la cintura y atrapándola por completo – “no es complicado, sabia que podías lograrlo” – la aprieta un poco mas contra si haciendo que la furia de la chica descienda y los colores de su cara hagan lo contrario – “vamos tienes que seguir intentando con el resto, ahora que ya viste que si podías debería de resultarte mas sencillo” – le robo un beso y se sentó en su antiguo lugar de espectador.

Akane, sorprendida con la actitud cariñosa de el y ya un poco mas entusiasmada, volvió a intentar su hazaña, no con furia, sino con mera concentración y nuevamente lo logra. Una sonrisa de satisfacción se vislumbra en el rostro de ambos. Intentó varias veces más antes de que Ranma le acercara las pirañas.

“Se que no te harán nada, concéntrate y lo lograrás” – y volvió a su lugar, era la prueba final.

Tomó aire profundamente, se concentró, observó a los pequeños seres que nadaban en el agua, exhaló lentamente y comenzó. Una a una las pirañas salían disparadas de la pecera y las disponía ordenadamente en cada uno de los cuencos que había alrededor de ella misma, a una velocidad realmente asombrosa para un simple mortal, no para los presentes en el amplio recinto. Una vez concluida la proeza, sonrió satisfactoriamente y sin esperar mayor aprobación de su sensei se lanzó a sus brazos.

“Lo has visto, ¡¡Lo logre!!” – ella se abrazó aun mas en los fuertes y protectores brazos de su prometido, el había comprendido que detrás de toda esa Akane orgullosa había como una niña pequeña que debía cuidar con mucho cariño, y eso, le encantaba.

“Te felicito, lo has aprendido muy rápido” – le susurró – “vamos, queda solo una cosa por hacer”

Salieron caminando como quien no quiere la cosa, al fin y al cabo su familia no sabían de los avances de los chicos y salieron para la parte de atrás de la casa, allí había preparada una pequeña fogata, lista para encender, el se adelantó, la prendió y dejo a Akane sentada frente a la fuente de calor.

Cuando regreso traía dos bolsas de Castañas dulces de Tientsin, arrojó una al fuego y miró como éste crujía. Se paro frente al fuego, se concentró, una leve aura comenzó a cubrirlo, y comenzó.

“Kashii Tenshin Amaguriken” – sus manos comenzaron a moverse velozmente, retirando una a una las castañas del fuego, una vez que tuvo en ambas manos todas las castañas, sonrió triunfalmente – “Te toca” – y tomo la otra bolsa y la arrojó al fuego.

Ella se acercó, tomo su posición, imitando a Ranma controló lo mas que pudo su aura, ella no tenia mucho control sobre esta, salvo cuando estaba enojada que fluía enfurecida, de ahí a controlarla, otra cosa, pero al menos lo intentó y Ranma se percató del detalle. En eso escucha la melodiosa voz de Akane.

“Kashii Tenshin Amaguriken” – y así como había pasado con el chico, sus manos se movieron a una velocidad alarmante, sacando en cada pasada una castaña hasta que termino con todas y miró triunfante a su prometido, lo había conseguido.

“¡¡¡Akane!!!¡¡¡Ranma!!! ¡¡¡Ya llegaron los alumnos!!!” – indicó Kasumi asomándose donde estaban los jóvenes

“Gracias Kasumi” – dejó las castañas y se dirigió al dojo, tendría que comenzar ella sola mientras el apagaba el fuego y dejaba todo en su lugar

“Buenas Tardes a todos” – saludó con propiedad al grupo de personas que estaba en el dojo formando filas, había menos que la primera vez, tal vez algunos desistieron, otros debían tener obligaciones que cumplir, cada día eran menos, quedaban los buenos nada mas – “prepárense a realizar los ejercicios de calentamiento” – la clase se dio sin ningún problema, al fin y al cabo era un día mas de entrenamiento en el Dojo Tendo.

A la hora señalada un retador apareció en las puertas del Dojo Tendo, Akane salió a su encuentro con su traje de combate, hacia instantes que había terminado de despedir al último alumno y se la notaba realmente cansada.

“Vengo a retar al cobarde que se hace llamar prometido de la señorita Akane Tendo” – inquirió el rubio con molestia en su voz.

Akane le mostró el camino hacia el dojo, allí estaba su padre, junto a sus hermanas y su tío. Ranma en su traje de combate esperando en el centro del lugar con cara de pocos amigos, al ingresar al lugar ella tomó asiento al lado de sus hermanas y espero.

El rubio miró extrañado a su rival y una sonrisa afectada apareció en su rostro, había comprendido muchas actitudes de ambos.

“Así que al final tu si eres el prometido de Akane”

“Exactamente” – tomando la posición de lucha – “comencemos”

“Como tu quieras” – increpo desafiante, Ranma obvio, ni se inmuto

La lucha comenzó, el rubio traía su espada de Kendo pero la había dejado a un lado, viendo a su oponente habia preferido ir de igual a igual. Así que lanzó un puñetazo dirigido al estomago de Ranma y luego otro hacia su costado, este los esquivaba con evidente facilidad. El rubio le propinó una patada que Ranma pudo bloquear y aprovechando la oportunidad lo barrió y este quedo tendido en el suelo.

“¿Te rindes? ¿Eso es todo lo que puedes hacer?” – tomando nuevamente su posición de lucha y dándole con sus dedos a su trenza para que fuera hacia su espalda nuevamente.

“No te creas que te va a resultar tan fácil” – inquirió el rubio y volvió a iniciar el ataque, mas veloz que el anterior, ahora en el rostro apuesto del joven de la trenza se podía ver que estaba disfrutando poco a poco del encuentro ‘Esto va a ser interesante, hace rato que no tengo un combate, pensando sobre eso ¿Dónde andará el cerdo de Ryoga?’ A pesar de estar pensando en la inmortalidad del cangrejo estaba esquivando un buen cóctel de patadas y puñetazos, parecía una forma, por lo sincronizado de los movimientos, el público presente no había emitido sonido ni movimiento alguno, la batalla que se desarrollaba se había puesto interesante.

Un salto aquí, una patada allá, unas vueltas en el aire, bloqueos, patadas, la lucha era una mezcla de golpes y saltos dignos de admirar, se notaba entretenimiento y placer en las caras de los afectados.

Ranma le propinó un golpe en la parte baja del abdomen y logró alcanzarlo, le había quitado el aire, el rubio se recuperó prontamente y se abalanzó nuevamente con una patada directo a la cabeza de su contraparte, este lo esquivo y como respuesta lanzo varios puños que el rubio bloqueo sin prisa, siguieron intercambiando golpes, ambos sabían que su oponente no había mostrado aun sus mejores cartas, era un leve calentamiento para ambos… al propinarse fuertes patadas y bloquearlas al mismo tiempo ambos emitieron un salto que los dejo en sus posiciones iniciales, sus miradas desafiantes ninguno estaba dispuesto a perder. El rubio camino lentamente y tomo su bokutou (NdA: es la espada de madera, como la de Kuno, ¿recuerdan?), había decidido que el calentamiento daba por finalizado.

Tomó la clásica pose de defensa del Kendo y miro escudriñando a Ranma, el había adoptado nuevamente la posición de defensa, sin ninguna arma.

“¿Piensas seguir peleando a manos vacías?”

“No suelo usar armas en el combate, comencemos”

Ahora el rubio se encargaba de atacar usando su espada, los golpes eran rápidos y certeros, Ranma los esquivaba y emitía golpes, pero su oponente también los esquivaba. Ambos ya estaban cansados de tantas vueltas, en eso, el chico de la trenza salta alto y cae de picado contra el rubio.

“Kashii Tenshin Amaguriken” – grito, y empezó a dar cientos de golpes por segundo a su oponente, que no se esperaba un ataque de esta naturaleza. Al cabo de unos instantes Ranma giro un par de vueltas en el aire y adopto nuevamente su posición de defensa, esperando la reacción del rubio. Unos instantes después el bokutou se rompió en miles de trocitos de madera, los ojos claros se abrieron desmesuradamente y luego cayó pesadamente al piso.

“Espero que te haya quedado claro” – Ranma se acercó y le tendió su mano, a pesar de todo era su compañero de universidad.

“Has sido un buen rival” – admitió el rubio parándose gracias a la ayuda de su compañero -“hacia rato que no tenia una pelea tan interesante, seguiré practicando. Quiero una revancha”

“Como quieras, aquí estaré”

“Ranma, ¿crees que él le dirá a todos sobre nuestro compromiso?”

“No lo se Akane” – ambos estaban pensativos sobre el tejado, tenían unos minutos antes de que Kasumi los llamara a cenar, estaban abrazados y disfrutando de los pocos momentos que podían estar así.

“Gracias” – le dice mientras se acurruca en su pecho

“¿uh? ¿Y eso por que?”

“Por haberme defendido hoy, y por haberme enseñado una de tus técnicas”- dijo ella, aun con los ojos cerrados y apoyada contra el – “y lo más importante” – su voz se había vuelto un susurro – “por estar así conmigo”

“Eso no me lo tienes que agradecer, haría cualquier cosa por ti y por estar contigo, eso ya lo sabes” – El se levantó, aun con ella abrazada y la miro desde su altura, ella se separo un poco y elevó la vista para cruzarse con la mirada de el, se estaban besando bajo la luz de la luna que empezaba a aparecer en el horizonte de la ciudad, nada podía ser mas perfecto.

Mientras tanto en otro lugar…

“¿¡QUE HAS VISTO QUE!?” – grito una joven desesperada

“Mire señorita, acá están las pruebas” – el pequeño hombre le acerco a la dama unas fotos, se podía ver una joven pareja abrazada, él, un chico alto, apuesto, atlético, su pelo estaba arreglado en una simple trenza y ella, una mujer con el pelo sobre los hombros del color azul como la noche.

“¡¡NO PUEDE SER!!”

Notas de Autora: Bueno, lo dejo acá, creo que es hora de incorporar un poco de problemas a estos dos tortolitos que no dejan un momento sin aprovechar, bien merecido lo tienen. Espero que les este gustado. Saludos y nos vemos en el próximo!!!

3 Comments

  1. Faby says:

    Nodoka disculpa mi ignorancia que significa “kawaiikune”????…….

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *


*