Clase 3: Entrenamiento de pareja

Clase 2: Entrenamiento
January 30, 2010
Clase 4: Y la vida sigue…
January 30, 2010

Clase 3: Entrenamiento de pareja

Clase-3

Ukyo se quedo en su negocio y Akane volvió a casa, allí encontró a Ranma.

“¿Qué paso que tardaste tanto?” – Increpó ni bien la vio – “¿Estas bien? ¿Por qué se te tendría que haber ocurrido pelear?”

“Ya Ranma, está todo bien, solo tuvimos una charla de chicas” – Akane termina diciendo esto con una de esas sonrisas que derriten al pobre chico.

Las clases se dictaron normalmente por Akane y todo siguió su tranquilo curso…

Clase 3: Entrenamiento de pareja

Los trámites ya estaban arreglados, Ranma y Akane estaban inscriptos en la misma universidad donde harían la carrera de Educación Física. Las clases en el Dojo iban más que bien, Akane iba mejorando cada día con su entrenamiento y Ranma cada día más orgulloso y mas embobado con Akane. Al menos ya no se la pasaba la mitad del tiempo volando por el cielo de Nerima. Luego de las vacaciones de verano, las clases del Dojo eran por la tarde y nuestros dos protagonistas debían cursar por la mañana, así que como siempre encontramos a Akane despertando con sus sutilezas a un muy relajado y dormido Ranma. Desayunan apurados y salen corriendo hacia la universidad, hay cosas que por mas que el tiempo pase, nunca cambian, por suerte.

Ranma caminando por la cerca y Akane, detrás de el, si, iban practicando, ahora como en vez de practicar tenían que ir a clases lo habían decidido así. Debían aprovechar cada tiempo libre porque sino todo el entrenamiento del verano seria totalmente inútil.

“Ranma” – Comenta Akane que venia detrás de su prometido y el la mira prestándole atención – “No digas nada del compromiso en la universidad, aprovechemos que somos nuevos y evitemos los problemas que tuvimos en la secundaria” – Termina diciendo con la cabeza hacia abajo

“Esta bien, si es lo que tu quieres yo no diré nada” – contesta el con un leve tono de enojo en la voz.

“Gracias Ranma, te debo una” – Akane lo pasa de un salto y le sonríe – “Vamos, llegaremos tarde, tampoco quiero que esto pase igual que en la secundaria”

Ambos fueron presentados por el profesor de turno y tomaron asiento, Ranma cerca de unos chicos que le habían hecho señas para que se acerque y lo mismo Akane con un grupo de chicas. Ahora las horas del día apenas alcanzaban para todo lo que hacían estos chicos. Por la mañana cursaban la universidad, por suerte les tocaban todas las clases juntos, aunque se sentaran separados y actuaran como meros conocidos, por la tarde las clases del dojo, y por la noche los entrenamientos, mas los pocos minutos que podían aprovechar del día. Rápidamente se hicieron de su propio grupo de amigos.

“Akane” – le dice una chica de pelo castaño y largo atado en una cola – “Hoy a la tarde cuando salimos, ¿vamos al cine?”

“Lo siento, tengo planes por las tardes, discúlpame”

“¿Y se puede saber que clase de planes?” – Intervino otra chica de pelo negro corto – “Acaso hay algo que no nos has contado, ¿eh Akane?” – esto ultimo lo había dicho en un tomo un poco acusativo y comprometedor

“¡Oigan! Que se piensan. Tengo que dar clases. Mi familia es la dueña de un dojo y yo doy las clases.” – Y un poco mas bajo aclaro – “malpensadas”

“Si… como no… y por eso es que siempre te vas acompañada de Saotome, ¿cierto Akane?” – había dicho en un tono malicioso la primera chica, la castaña

“¿Qué tipo de clases dan en ese Dojo?” – Agrego la morena

“¡¡Hey!!, yo no tengo nada que ver con él, es solo un conocido de la secundaria, eso es todo” – se justifico, y un leve muy leve rubor apareció en sus mejillas, aunque… por muy chiquito que haya sido, sus dos amigas lo notaron de inmediato, a pesar del poco tiempo que se conocían sabían sacarle las mañas a Akane

“Y porque el sonrojo, ¿eh, Akane?”

“Supuestamente no tienen nada que ver, ¿o si?”

“¡¡¡No!!! Claro que no, yo con él no tengo nada que ver”

“Ahh… entonces no te molestará que lo invite a salir, ¿cierto?”

“¡Estas loca! ¿Por qué habría de molestarme, justo a mi?”

“¡¡¡Heee!!! ¡¡¡Akane, vamos!!! ¡¡¡Es tarde!!!” – Indicó Ranma un tanto mas alejado de las chicas

“Claro… y no tienen nada que ver”

“Si hasta parecen novios”

Akane no soportando mas las burlas de sus amigas se fue con una cara que no admitía mucha replica y las miro con profundo enfado. Ellas, aun burlándose le sacaron la lengua en señal de broma, pero solo provocaron que ella se enfadara un poco mas, agradezcamos que no las mandara a volar por ningún lado.

“No deberías interrumpir, dijimos que íbamos a aparentar no conocernos” – porfió ella aun enojada por la conversación de sus amigas y desquitándose con el pobre muchacho

“uhh que mal humor tenemos en el día de hoy, ¿Qué te paso Akane?”

“Nada que te interese, no te metas en mis asuntos”

“Oye oye, yo no te he hecho nada para que me trates así, solo… que… bueno… es que…” – y el balbuceo era obvio, el chico se puso nervioso – “estaba… eh… solo que… bueno… tu sabes…”

“No, yo no se nada, y supuestamente de ti se menos” – contesto ella aun de mala manera

“eh… es que”- y ya hablando muy bajito – “estaba preocupado por ti”

“¿Qué dijiste Ranma?” – Pregunto frenándose en la reja haciendo que el casi se la lleve puesta y caigan los dos al canal, por suerte, nada de eso paso

“Nada, pues no dije nada, es inútil que trate de decirte algo, siempre me lo tomas a mal”

Akane se dio vuelta mirándolo y con una de esas sonrisas que derriten hasta el polo sur, dedicada enteramente al el

“Gracias Ranma por preocuparte” – y bajando la cabeza, su rostro se cubrió con su pelo – “gracias también por haber estado entrenando todos estos meses, no tenias porque hacerlo y sin embargo te has tomado todas esas molestias por mi”

Ranma la mira y se da cuenta que ella no le esta haciendo ningún tipo de broma pesada ni nada por el estilo.

“No… es… nada… Akane… es… es es es es… un… pla… pla… placer”

“Sabes… es mejor hablar contigo que estar peleando…” – Le dice ella mientras comenzaba nuevamente a caminar por la cerca delante de el – “antes nos peleábamos mucho y casi no charlábamos, creo que después de estos años de conocernos, algo hemos crecido, ¿no lo crees así?”

“Yo creo que si nuestros padres nos ven demasiado bien en cualquier momento nos casan” – ya medio recuperado y retomando el paso tras de ella

“Yo preferiría elegir cuando casarme… esto de que me estén obligando e imponiendo cosas, no me siento segura de mi propia vida, todo el mundo decide por ella, yo que tendría que ser la que decide y soy la ultima tomada en cuenta”

“Ahora que lo dices, yo siento algo parecido, tengo los problemas que tengo por el irresponsable de mi viejo” – suspiro profundamente – “preferiría tener una vida mas normal, ahora en la universidad con los chicos y sin nadie molestando es lo mas cercano a eso, aunque siempre alguien se las arregla para presionarme de algo”

“Ukyo ya no está prometida contigo, solo queda Shampoo y la loca de Kodachi”

“En eso tienes razón, no se cual es el motivo por el que Ukyo decidió por ella misma romper el compromiso… a pesar de eso yo aun me siento en deuda con ella, mi viejo le robo el puesto después de todo y no me parece justo”

“En eso tienes razón, yo creo que tarde o temprano vas a encontrar la forma de pagar tu deuda con ella”

“Oye, Akane, ¿Por qué estabas tan enojada?”

Akane se sobresalta un poco ante la pregunta “No es nada, en serio, solo que estábamos charlando con mis amigas y se piensan cada cosa”

“Así que tus amigas también piensan raro”

“¿Cómo que también?”

“Los chicos… también se pensaron cualquier cosa de nosotros, antes de que te fuera a buscar”

“Ah… así que también a ti, pues… ¿Qué piensan ellos?”

“Pues, que te van a invitar a salir un día de estos” – por el tono en que lo dijo se notaba claramente que no le gustaba la idea

“¿Y que hay con eso?” – Pregunto ingenua Akane

“No deberían”

“¿Por qué?”

“Ya Akane, no me parece correcto, eso es todo”

“Pues yo diría que te pusiste celoso” – dijo ella haciéndole burla

El de pronto saltó, la tomó en brazos y brincó hacia lo mas alto del poste de luz que había cerca, era obvio que solo una persona podía estar parada ahí, así que Akane no pudo hacer mucho ademán por salirse o caería directo a la calle, con buena caída o no, era peligroso.

. “Y si me puse celoso, ¿Qué?, sos mi prometida al fin y al cabo”

Akane abrió los ojos como platos “¿que… esooooo que que que que tiene que ver?”

Ranma al darse cuenta de lo que había dicho saltó nuevamente sobre la vereda esta vez y la dejó en tierra firme saltando nuevamente a la cerca del costado, pobre Akane, aun no caía en cuenta.

“Vamos Akane, apurémonos o nuestros alumnos van a llegar antes que nosotros”

Y el chico salio corriendo lo más rápido que pudo dejando a una atónita y desconcertada Akane atrás.

Por poco ni llega a cambiarse para dar la clase, quedo en estado de shock varios minutos antes de reaccionar. Al darse cuenta salió corriendo hacia su casa, de verdad se le había hecho tarde, se cambio con su ropa de entrenamiento y se dirigió alDojo donde Ranma ya estaba haciendo el precalentamiento con los alumnos. Ella entró corriendo y Ranma la dejó hacerse cargo como había estado haciendo desde siempre, el solo supervisaba tanto la clase como a Akane, solo que hoy se encontraba bastante perdido.

Porque… ¿Por qué? Le dije eso… si yo no pienso así… yo no me pongo celoso por verla a ella con otros chicos… bueno… si un poco me molesta… AARRGGG no me molesta un poco, me molesta mucho… ella es MI prometida, y de nadie mas… como osan siquiera acercarse. GRGRGR’

Realmente el humor de Ranma iba de mal en peor, y no tuvo mejor suerte que entre sus pensamientos había terminado mirando nuevamente embobado como Akane hacía los ejercicios, que supervisión ni que nada, el estaba súper entretenido mirando como las gotas de sudor caían por el bello rostro de Akane y enmarcaban su fino cutis. Ahora el pelo como lo tenia mas largo podía hacer una cola alta para que no le molestara en su entrenamiento.

En estos meses de verano se habían acercado mucho, nada de viajes por la estratosfera ni nada por el estilo, solo charlas cordiales y de confianza, parecían dos viejos amigos. Era increíble no tener que estar peleando todo el día con ella, y tenía sus ventajas, las sonrisas eran cada vez más frecuentes y los golpes cada vez menos. Los bellos ojos marrones brillaban intensamente, mas de lo que lo hacían cuando estaban en la secundaria, pocas y contadas veces había visto ese brillo en los ojos de Akane, ahora que tomaba en cuenta, eran las pocas veces que el le decía un cumplido o era amable, ahora claro, ambos un poco mas grandes, mas maduros, no tan infantiles, habían dejado atrás las peleas inútiles para convertirlas en charlas amistosas y cumplidos, con razón ahora brillaban de ese modo tan especial. (NdA: Le acercamos un balde para la baba a nuestro protagonista que lo necesita).

¿Cuándo fue el momento en que los sentimientos habían cambiado tanto? El siempre le decía marimacho, pecho plano, ladrillo, ahora todos esos insultos eran como irrelevantes. Desde la primera vez que la vio sonreír supo que era especial, no le dieron tiempo para elegir su prometida, ya que directamente la mandaron a la jaula del león sus dos queridas hermanas, pero que hubiera pasado si le daban oportunidad… si, el lo sabia, después de ver esa hermosa sonrisa y lo amable que había sido, ella era su candidata.

Pero, las cosas no se habían dado así. Al principio les costó llevarse bien, entre insultos y peleas, siempre se estaban ayudando, obviamente sin ser muy evidentes ¿Por qué? Hoy diría que obvio, pero antes, porque no tenían salida. No querían mostrar sus verdaderos sentimientos, y hablo en plural porque no es él solo, sino ambos los que tenían este problema. Con tanta gente alrededor era imposible algo así… entre Shampoo que no sabia si matarlo o amarlo, Ukyo con sus comidas, Kodachi con su risa insoportable, era todo un verdadero descontrol, eso sumado a que el era un inseguro y nunca en su vida se decidió por nada tenemos como resultado: un adolescente indeciso seguido por un montón de prometidas locas. Viéndolo de esta manera hasta suena gracioso, lo que no es gracioso es estar en el medio de todo el lío ese.

Ranma zarandea su cabeza para olvidar todos estos pensamientos que habían ingresado en su mente y al salir del estado de shock se encuentra a Akane a no más de 5 centímetros de su rostro.

“Oye, Ranma, ¿sucede algo? Te han saludado los alumnos, se han retirado, estoy intentando que me mires pero sigues perdido” – Akane levanta suavemente el flequillo de Ranma posando su mano en su frente – “¿Tenés fiebre? ¿Te sentís mal?”

Pobre chico, se despertó con semejante vista y a lo único que atino es a desmayarse. Akane salió corriendo del dojo y cuando volvió traía consigo unos paños fríos, Ranma estaba acostado en el suelo y ella se había encargado de ponerle el paño sobre la frente y se sentó a su lado a esperar que despertara. Ella cada tanto le revisaba si tenía fiebre, aun no entendió que ocurría con su prometido.

En eso Ranma se retuerce en sueños.

“Aka… ne… es… mi… pro… meti… da… no la… ¡toques!” – Se retorció un poco mas y Akane lo miraba enternecida y le acarició suavemente la frente – “Akane…” – y una sonrisa se dibujó en el rostro de Ranma, ya dormía un poco mas tranquilo.

Akane esta cuidándolo como si se tratara de un niño pequeño, estaba acariciando la cabeza para que se sintiera tranquilo y mirándolo como pocas veces en su vida.

Se ve tan tierno así dormido’ Akane tomo la mano de Ranma y comenzó a acariciarla con su mayor paciencia y ternura esperando que el despierte y se encuentre bien, pero el parecía sumido en algún sueño bastante agradable a juzgar por la sonrisa de su rostro.

Cuando dejamos de pelearnos para llegar a ser esto que hoy somos, no se como describirlo, sos la persona en que mas confío, estas ahí cuando algo me sucede y puedo hablar contigo sin tener que mandarte a volar. ¿Cuándo ocurrió esto? Al principio nos llevábamos como perro y gato, pero tanta pelea ha terminado en una relación de amigos, porque, ¿eso es lo que somos, cierto? Yo se perfectamente que no quiero eso para nosotros, pero tu, siempre te encargas de darme mensajes que no comprendo. Te encargas de salvarme, cuidarme y protegerme incluso a costa de tu vida, pero siempre aparece alguien y se va todo igual que como vino, no te haces cargo de nada y no eres capaz de tomar una decisión acerca de a cual de tus prometidas quieres. Creo que ya me he acostumbrado un poco a eso y ahora, bueno, resulto mejor, estoy mas tiempo contigo que cualquiera de ellas y me estas tratando mucho mejor ¿Significare algo para ti? El día que decidiste entrenarme yo te conté lo que mas me oprimía y no te burlaste ni reíste a costa mía como hubieras hecho tiempo atrás, creo que has madurado un poco, y creo que yo también, no tengo ningún reparo ahora en estar cuidándote un poco, tantas veces lo has hecho tu por mi, que una vez que cambiemos los papeles. Aparte, aunque no te lo admita, me siento muy a gusto así, verte sonreír es un verdadero placer, tan tranquilo que estas, ojala cuando estuvieras despierto seas aunque sea un poquito tranquilo y no ese torbellino que se lleva todo por delante, no se porque te desmayaste, solo espero que estés bien y te despiertes pronto así puedo disfrutar de tu compañía’

En eso Ranma se revolvió notablemente, y Akane dejó una mano sobre la del chico la otra se fijo de tomarle la fiebre nuevamente, había estado cambiando los paños, en eso el chico se gira y logra caer sobre una sorprendida Akane, Ranma había logrado que su brazo atrape a Akane y ella había tenido un encuentro cercano con el torso de el.

“mm… Akane” – Se removió un poco mas acurrucando a su sonrojada y petrificada prometida junto a el.

La escena era un ternura total, Ranma dormido, con el paño a su costado tirado, abrazando a una joven de cabellos azulados que estaba muy bien acurrucada en su pecho, altamente sonrojada, pero, admitámoslo, nada incomoda. Poco a poco Akane también fue invadida por el sueño y se quedó plácidamente dormida en los brazos de su prometido. Milagrosamente en la casa Tendo esta joven pareja no había recibido ninguna interrupción.

Ranma poco a poco comenzó a abrir los ojos, se sentía un poco aturdido después del desmayo, pero entre el entrenamiento, la universidad y sus propios pensamientos era algo que lo tenía agotado. En eso se mueve un poco y nota que está algo pesado, mira hacia abajo y solo puede ver una cabellera azul sobre su brazo, y una respiración tranquila sobre su pecho, pobre chico, recibió otro sustito, pero esta vez por suerte no se desmayó. Movió un poco el brazo que se encontraba de “almohada” a la chica y ella se removió un poquito mirando hacia arriba con sus ojos café aun a medio abrir por el sueño. El la miraba con una ternura insólita, sus ojos azules irradiaban calma, paz y si, demasiada felicidad junta, preguntándose aun que hacia su prometida durmiendo tan pacíficamente así con el, estaba claro que se llevaban mejor, ¿pero estos extremos? Ella terminó de abrir sus ojos y se cruzaron con esas piscinas azules que la miraban calmada, pronto un fuerte rubor la cubrió e intentó salirse del lugar pero un fuerte brazo la detuvo, la estaba abrazando por la cintura sin mucha intención de soltarla.

“Ranma ¿Qué haces? Déjame salir”

“Primero debería preguntar ¿Qué haces tu ahí?”

“Eh… bueno… te desmayaste… y mientras estabas dormido termine aquí, ya suéltame Ranma”

“Si te quisieras soltar te hubieras soltado sola, tontita”

Akane no sabia para donde salir, pero no salía para ningún lado, ¿raro no?

“Shhh… no te enfades, no me molesta estar así contigo”

“que, que, que, ¿Qué has… dicho, Ranma?”

“¿A ti te molesta? Pues porque si es así no parece”

“Debo estar soñando, me debo haber golpeado fuerte, tu nunca eres amable conmigo ni te comportas así”

“Cabe decir que tu tampoco eres muy suave conmigo”

“Tu siempre me insultas” – Akane se enfadó un poco y como que hizo ademán de soltarse pero los brazos de el no se movieron de su posición, al contrario, apretaron un poco mas – “siempre eres tu quien me esta diciendo cosas, que cocino mal, que soy una pechos planos, que Ukyo, Shampoo o incluso Kodachi son mejores que yo, ¿Qué pretendes de mi ahora?”

“No pretendo nada, solo quedarme así, estoy muy a gusto sabias ¿tu no?”

“¿eh?, parece que algo en serio te hizo mal”

“Sigues sin responder mi pregunta, Akane”

Akane masculló algo enfadada pero sin poderse mover ahí, tampoco iba a decirle que muy incomoda no se sentía, intento movilizarse nuevamente pero el solo mantenía firme su abrazo. Luego de que los intentos de escape cesaran nuevamente, el sacó su mano de su cómoda posición en la cintura de Akane y le tomo el mentón, haciendo que la chica lo mirara.

“Sabes que nada de lo que te digo es cierto, solo que me gusta hacerte enfadar, es la manera mas fácil de lidiar contigo ¿sabes?”

Aquellos hermosos ojos azules no habían dudado un segundo, se sentía audaz en ese momento y controlando la situación de esa manera, que no debía darse el lujo de perderla así como así. Los ojos café de su prometida no estaban para nada enojados, su aura era tranquila, bueno, tranquila con respecto al enojo, porque su corazón estaba latiendo a mil por hora, y creo que me quedo corta. El notaba todo esto, pero aun no le había sacado nada claro a Akane, lo sabia, lo sabia, pero hasta que ella no diera el brazo a torcer, el tampoco lo haría, solo habían sido un par de indirectas y ¡¡ELLA NO AFLOJABA!! Parece que tantos insultos y tantos maltratos la habían logrado cerrar visiblemente, sus pupilas la delataban, él lo sabía claramente. ‘Por dios niña, envíale esos sentimientos a tu boca’

“Claro… si… seguro…” – afirmo ella desafiante – “¿porque tendría que creerte justo ahora, si desde que nos conocemos has estado insultándome?” – Ella bajo la mirada triste – “seguro que esta es otra de tus tontas bromas”

“Akane” – el volvió a tomar su mentón y hacer que la chica lo mirara – “creo que nunca hable mas en serio, algún día tendría que hacerlo”

Ella solo se limito esta vez a abrazarlo fuertemente por la cintura, pegando su cuerpo al de él, como si no quisiera escapar de este sueño, aun no entendía porque ese juego tonto con ella. El mientras la miraba, totalmente enternecido y colorado, jamás hubiera pensado que palabras así saldrían de su boca así como si nada, era la primera vez que estaba siendo sincero con ella, y ella antes de contestar o nada solo lo abrazo, estaba realmente asustada, temblaba imperceptiblemente, por lo que él solo se limitó a acariciar su sedoso cabello. En eso ella se mueve, suelta su abrazo y se sienta en el suelo del Dojo, con ambas piernas cruzadas, y lo mira con esos ojos marrones llenos de ternura, cariño, comprensión y si, amor.

“Gracias Ranma por haber dicho todo eso, pero no te sientas culpable por nada, los insultos ya pasaron y si ahora nos llevamos bien, es suficiente para mi. No hace falta que fuerces este tipo de cosas, en serio”

Sin esperar respuestas ni nada, tomo el agua y el paño que había traído para curarlo y abandonó el Dojo dejando a su prometido con la boca abierta y sin poder emitir sonido. ‘¡Diablos! Una vez que hablo en serio y se piensa que la estoy cargando, esto es el colmo… aunque… que bien se sentía tenerla en mis brazos, yo se perfectamente que ella dijo una cosa y pensaba otra, de lo contrario se hubiera movido o me hubiera mandado a volar, estoy seguro. Ya vera que lo que le estoy diciendo no es solo una tonta broma, ya veras Akane’

Mientras tanto… la otra personita caminaba directo a darse un baño de agua caliente, estaba necesitando mucho relajarse ese día.

Una vez que se lavo, entro a la bañera que ya había llenado previamente de agua caliente, las clases y el entrenamiento habían sido duros, pero eso no era lo que le preocupaba, sino eran las palabras de él. Ella se pensó que habían sido una broma, pero ¿y si no era así? ¿Había una pequeña posibilidad de que eso no fuera realmente una broma? Pensó nuevamente en lo ocurrido… ‘no se puso nervioso, su expresión no era la de su característica burla, y me abrazó, no se quejo de que haya estado en esa posición, yo tendría que haberme ido inmediatamente, no dejarme estar y haber caído en sus brazos, pero… se sentía tan bien, lo había estado esperando tanto y… ¿lo deje escapar? Bah, seguro cuando se cruce con Shampoo o Kodachi las va a tratar igual que siempre y a mí me va a mandar algún insulto, como siempre… seria todo tan distinto si me demostraras que en verdad te intereso… Ranma…’

Había pasado un largo rato ella metida en la bañera, su cuerpo empezaba a arrugarse por tanto remojo, así que lentamente y dejando atrás sus pensamientos se secó y fue rumbo a su habitación, seguramente su hermana ya estaba pronta a llamar, casi era hora de cenar.

Pasaron unos instantes y Kasumi llamó a toda la familia, cenaron todos tranquilamente, la charla era la acostumbrada pero había dos comensales en la mesa que no emitían palabra, solo estaban concentrados en la cena, se notaba en el ambiente que ambos estaban nerviosos, seguramente algo había pasado pero nadie preguntaba nada. Obviamente Soun y Genma no habían notado el nerviosismo presente, solo las hermanas mayores de Akane, porque si ambos padres lo notaban: “Boda” siempre era lo mismo, cambiaban un poco de actitud y sus padres querían casarlos a toda costa.

Ranma terminó de cenar y se levantó imprevistamente de la mesa, saludó con propiedad y se dirigió al piso superior de la residencia, empezaría a poner en marcha su plan, así que sacó una carta de su remera roja característica y la deslizó bajo la puerta de la habitación de su prometida, hecho esto siguió camino a su habitación. Solo era cuestión de tiempo.

Akane al cabo de unos minutos termino de cenar y se dirigió a su habitación y al entrar encontró un sobre.

“Kasumi, ¿piensas que ocurrió algo entre ellos?”

“No lo se Nabiki, estaban algo raros”

“Hijas ¿hay algo que deseen contarle a su padre y a su tío?”

“No papa, no es nada, si me disculpan” – Kasumi comenzó a levantar la mesa y se dirigió a la cocina a terminar de acomodar todo mientras que Nabiki si había quedado mirando la telenovela. Soun y Genma se miraron extrañados y pronto se pusieron a jugar una partida de shogi.

Akane:

Te espero mañana por la tarde en el parque, al lado de la fuente, tú sabes donde. Voy a estar esperando ansiosamente, atentamente…

Ranma Saotome, tu prometido.

El susto tremendo, la alegría inmensa, la sorpresa, tenia un monton de emociones acumuladas. Akane leyó y releyó la carta de su prometido, entonces ¿no era una broma lo que le dijo? Lo del poste de luz, lo del Dojo, no había sido una broma, porque… esto era lo que ella estaba pensando… ¿¿¿¡¡¡UNA CITA!!!??? Se dejó caer en su cama con una sonrisa de satisfacción en su rostro.

El chico no era que no estaba nervioso, había llegado el momento de la verdad, le diría todo a Akane y pondría al resto de las prometidas en su lugar, si, eso tenía que ser. Se había pasado toda su secundaria ocultando lo obvio, ahora el ya era casi un adulto, tenia responsabilidades, bah quien le creía eso, estaba loco por su autentica prometida y no aguantaba mas. Se revolvió en su futón, estaba auténticamente nervioso por el día que le esperaba mañana. Pronto sus pensamientos solo admiraban la hermosa sonrisa de la chica y se quedo profundamente dormido con una mueca feliz en su apuesto rostro.

Luego de los primeros instantes de felicidad extrema, leyó una vez mas la carta, aun estando acostada en su cama con la ropa puesta y nuevamente una sonrisa se extendió en su rostro. Se levantó, abrió su armario y se puso a examinar sus vestidos, buscando el más conveniente para mañana, encontró el adecuado y lo puso sobre su silla de escritorio. Se cambió rápidamente y se puso su pijama, se acostó y luego de dar un par de vueltas en su cama, se quedo profundamente dormida esperando ansiosa la tarde del domingo.

Al día siguiente…

Un joven ni bien término de almorzar, vestido con un traje chino verde y una gorra haciendo juego con una estrella roja al frente salio apurado hacia el centro de la ciudad, obviamente en busca de algo.

Un rato más tarde una hermosa chica de cabello azulado sale con paso firme, y algo nervioso hacia el parque.

Justamente en ese lugar el chico de la trenza estaba esperándola sentado en una de las bancas junto a la fuente, había llegado temprano y estaba repasando mentalmente lo que iban a hacer, no era como la ultima vez que había salido a una cita con el provecho de molestar a Nabiki, esta vez era en serio, estaba aterrado.

Al cabo de unos minutos, se acerca al joven vestido de verde una preciosa señorita, con un vestido blanco que cubría sus tobillos dejando afuera unos zapatos blancos de tacón bajo, una vincha sostenía su pelo dejándolo caer sobre sus hombros, su mirada baja y sus mejillas levemente rosadas, un verdadero ensueño.

Ranma se paró frente a ella, admirándola de pies a cabeza, ya de por si era hermosa, pero verla así de arreglada, un tenue maquillaje, sus ojos emocionados y su sonrisa lo tenían hechizado, cada vez estaba mas seguro de lo que le iba a decir. Tomo el ramo de rosas que había comprado al salir de su casa y se lo entregó con una hermosa sonrisa en su rostro, ella lo acepto felizmente y sonrió en modo de agradecimiento. Luego se acerco a la muchacha y le tendió su brazo, ella comprendió a lo que se refería y le extendió su mano, ambos salieron del parque tomados del brazo, aun sin dirigirse palabras, pero no hacia falta, las miradas lo eran todo.

Caminaron lentamente, Ranma estaba guiando, pronto estaban en el cine mirando una película, al terminar salieron comentándola animadamente, y el chico siguió su camino hacia una heladería. Antes las había visitado con ella pero siempre en forma de chica porque le daba vergüenza, hoy iba a dejar todos los prejuicios atrás e iba a entrar como hombre, así lo hizo, pidieron dos helados, siguieron charlando, sobre el entrenamientos, los alumnos, distintos temas triviales, aun no habían llegado a nada. Cuando salieron de la heladería Ranma pasó su brazo por el hombro de Akane y la trajo contra si. Ella solo se dejó llevar, ya era bastante entrada la tarde y Ranma los dirigió hacia el parque, de pronto la tomó en brazos y saltaron una gran reja, siguió el camino aun con Akane en brazos y en un par de saltos mas estaban en la parte alta de un árbol, con grandes troncos, la depositó en una de sus ramas y se sentó a su lado.

“Espero que te guste el lugar” – indicó el mirando hacia el horizonte, se podía ver toda la ciudad.

“Es hermoso, tiene una vista verdaderamente preciosa” – respondió ella amablemente

El nuevamente paso su brazo por los hombros de Akane y ella se acomodó en su pecho, se sentía muy a gusto y tranquila estando así.

“Sabes Akane” – nuevamente el interrumpió el silencio que se extendía sobre ellos mientras mas luces se encendían en la ciudad, el atardecer se veia en el horizonte, era un momento privilegiado del día y se encontraban solos, no habia muchos momentos tan oportunos como este – “la pase muy bien esta tarde contigo”

“Yo también, gracias por la salida, no me dejaste invitar nada”

“Claro que no, al fin y al cabo yo te invite en primer lugar” – tomó aire, debía darse valor – “¿Akane?”

“mm… dime Ranma”

El se separo un poco de su posición y la miro a los ojos, el momento había llegado, el sol aun no se ocultaba del todo, los destellos dorados iluminaban al rostro de la muchacha haciéndolo parecer angelical, todo el día había pasado como un sueño, nunca hubiera pensado que podía pasarlo tan bien junto a ella, sin embargo se seguía sorprendiendo. La miro profundamente, y se dejó inundar por sus ojos chocolate, poso sus manos en su cintura y la levanto como de una pluma se tratase, la sentó en sus piernas, ella estaba algo sonrojada pero no había hecho nada por soltarse. Estuvo mirándola unos instantes más, ella por temor a caerse se había sostenido de su camisa verde, estrujándola un poco con sus delicadas manos, obviamente el no iba a permitir que se cayese de semejante altura, pero estaba muy a gusto con las manos de la chica sobre su torso.

“Sabes, lamento cada insulto que te dije…” – comenzó el mirando hacia el horizonte, la mirada fija, pensativo – “creo que aun no había comprendido cuan importante y necesaria eras para mi vida” – un leve suspiro, Akane lo miraba expectante, no queriendo interrumpir este magico momento – “cuando casi te pierdo en Jusenkyo comprendí se que luego te lo negué, como siempre, creo que aun no tenia el valor de decírtelo, tu ya conoces el resto de la historia” – dijo el con voz apagada y un leve toque de tristeza, aun así continuo – “creo que a partir de ahí una parte de mi si lo entendió, el resto seguía pensando como un adolescente y comportándose como tal, pero… gracias a que a nuestros padres se les ocurrió la brillante idea de dar clases en el dojo, tendría la posibilidad de compartir mas tiempo contigo y a la vez, tuve y tengo la dicha de entrenarte, ¿sabes que eres una excelente alumna? Aprendes rápido” – ella solo movió la cabeza afirmativamente y siguió en silencio escuchando las palabras de Ranma

“he podido ver que tras esa cara enojada de siempre y nuestras peleas, hay una persona amable que se preocupa por los demás, yo sabia que eras así, solo que antes no lo demostrabas tanto, supongo que por la misma razón que yo, un poco de vergüenza y orgullo” – ahora el dirigió la mirada hacia ella, y paso sus manos alrededor de la chica que tenia sentada en sus piernas – “¿Sabes? Hoy me has demostrado que no valen la pena ni el orgullo ni la vergüenza si estoy contigo, tu misma viste como entre a la heladería sin que nada me importara” – ella sonrió asintiendo y el continuo, era hermoso poder tenerla así

– “Akane… – su voz se dulcificó aun mas, si es que eso era posible, con una de sus manos tomo una de las mejillas de ella y la acarició suavemente, ante el contacto ella se estremeció, jamás había sentido algo así – “Te amo” – ella entro en un estado de ensoñación aun mayor, y el poco a poco se iba acercando a los labios rosados levemente maquillados de su prometida, no queriéndola asustar ni nada por el estilo, ella se recupero a centímetros de los labios de el.

“Ranma…” – el instantáneamente se frenó esperando lo peor, lo había arruinado, sin embargo permaneció quieto esperando que ella continué con la frase

– “Te amo” – y cubrió el resto de distancia que había entre los dos.

Sus alientos se mezclaron, sus ojos se cerraron y sus labios se unieron definitivamente, a partir de ahora nada ni nadie podrá separarlos, el sol se había puesto y daba lugar a las primeras estrellas, era una noche cálida. El beso continuo unos minutos, ninguno quería romper la mágica unión que habían formado, cuando finalmente se alejaron unos milímetros, sus rostros se veian sonrojados, sus miradas se cruzaron, no hacían falta mas palabras, simplemente se abrazaron.

Notas de la autora: Aaarrggg!!! Como me costó esto!!! Espero que les haya gustado como me quedó, me extendí bastante pero no podía dejar nada afuera y ya que era un “entrenamiento de pareja” me pareció justo hacerlo bien completo. ¿Qué se dirán luego de esto? ¿Les dirán a sus familias? ¿Y las prometidas? ¿La universidad? Jajaja ni yo lo se… se que voy a seguir escribiendo… me agarro gustito ahora.

Bueno, estuve todo un día para escribir esto, le puse mucho empeño y me esforcé, quiero saber que opinan!!!

Terminado el día Miércoles 27 de diciembre de 2006.

Mail: nodoka_carla@hotmail.com

Los veo en el próximo!!!

Ukyo se quedo en su negocio y Akane volvió a casa, allí encontró a Ranma.
“¿Qué paso que tardaste tanto?” – Increpó ni bien la vio – “¿Estas bien? ¿Por qué se te tendría que haber ocurrido pelear?”
“Ya Ranma, está todo bien, solo tuvimos una charla de chicas” – Akane termina diciendo esto con una de esas sonrisas que derriten al pobre chico.
Las clases se dictaron normalmente por Akane y todo siguió su tranquilo curso…Clase 3: Entrenamiento de pareja

Los trámites ya estaban arreglados, Ranma y Akane estaban inscriptos en la misma universidad donde harían la carrera de Educación Física. Las clases en el dojo iban más que bien, Akane iba mejorando cada día con su entrenamiento y Ranma cada día más orgulloso y mas embobado con Akane. Al menos ya no se la pasaba la mitad del tiempo volando por el cielo de Nerima. Luego de las vacaciones de verano, las clases del dojo eran por la tarde y nuestros dos protagonistas debían cursar por la mañana, así que como siempre encontramos a Akane despertando con sus sutilezas a un muy relajado y dormido Ranma. Desayunan apurados y salen corriendo hacia la universidad, hay cosas que por mas que el tiempo pase, nunca cambian, por suerte.
Ranma caminando por la cerca y Akane, detrás de el, si, iban practicando, ahora como en vez de practicar tenían que ir a clases lo habían decidido así. Debían aprovechar cada tiempo libre porque sino todo el entrenamiento del verano seria totalmente inútil.

“Ranma” – Comenta Akane que venia detrás de su prometido y el la mira prestándole atención – “No digas nada del compromiso en la universidad, aprovechemos que somos nuevos y evitemos los problemas que tuvimos en la secundaria” – Termina diciendo con la cabeza hacia abajo
“Esta bien, si es lo que tu quieres yo no diré nada” – contesta el con un leve tono de enojo en la voz.
“Gracias Ranma, te debo una” – Akane lo pasa de un salto y le sonríe – “Vamos, llegaremos tarde, tampoco quiero que esto pase igual que en la secundaria”

Ambos fueron presentados por el profesor de turno y tomaron asiento, Ranma cerca de unos chicos que le habían hecho señas para que se acerque y lo mismo Akane con un grupo de chicas. Ahora las horas del día apenas alcanzaban para todo lo que hacían estos chicos. Por la mañana cursaban la universidad, por suerte les tocaban todas las clases juntos, aunque se sentaran separados y actuaran como meros conocidos, por la tarde las clases del dojo, y por la noche los entrenamientos, mas los pocos minutos que podían aprovechar del día. Rápidamente se hicieron de su propio grupo de amigos.

“Akane” – le dice una chica de pelo castaño y largo atado en una cola – “Hoy a la tarde cuando salimos, ¿vamos al cine?”
“Lo siento, tengo planes por las tardes, discúlpame”
“¿Y se puede saber que clase de planes?” – Intervino otra chica de pelo negro corto – “Acaso hay algo que no nos has contado, ¿eh Akane?” – esto ultimo lo había dicho en un tomo un poco acusativo y comprometedor
“¡Oigan! Que se piensan. Tengo que dar clases. Mi familia es la dueña de un dojo y yo doy las clases.” – Y un poco mas bajo aclaro – “malpensadas”
“Si… como no… y por eso es que siempre te vas acompañada de Saotome, ¿cierto Akane?” – había dicho en un tono malicioso la primera chica, la castaña
“¿Qué tipo de clases dan en ese Dojo?” – Agrego la morena
“¡¡Hey!!, yo no tengo nada que ver con él, es solo un conocido de la secundaria, eso es todo” – se justifico, y un leve muy leve rubor apareció en sus mejillas, aunque… por muy chiquito que haya sido, sus dos amigas lo notaron de inmediato, a pesar del poco tiempo que se conocían sabían sacarle las mañanas a Akane
“Y porque el sonrojo, ¿eh, Akane?”
“Supuestamente no tienen nada que ver, ¿o si?”
“¡¡¡No!!! Claro que no, yo con él no tengo nada que ver”
“Ahh… entonces no te molestará que lo invite a salir, ¿cierto?”
“¡Estas loca! ¿Por qué habría de molestarme, justo a mi?”
“¡¡¡Heee!!! ¡¡¡Akane, vamos!!! ¡¡¡Es tarde!!!” – Indicó Ranma un tanto mas alejado de las chicas
“Claro… y no tienen nada que ver”
“Si hasta parecen novios”

Akane no soportando mas las burlas de sus amigas se fue con una cara que no admitía mucha replica y las miro con profundo enfado. Ellas, aun burlándose le sacaron la lengua en señal de broma, pero solo provocaron que ella se enfadara un poco mas, agradezcamos que no las mandara a volar por ningún lado.

“No deberías interrumpir, dijimos que íbamos a aparentar no conocernos” – porfió ella aun enojada por la conversación de sus amigas y desquitándose con el pobre muchacho
“uhh que mal humor tenemos en el día de hoy, ¿Qué te paso Akane?”
“Nada que te interese, no te metas en mis asuntos”
“Oye oye, yo no te he hecho nada para que me trates así, solo… que… bueno… es que…” – y el balbuceo era obvio, el chico se puso nervioso – “estaba… eh… solo que… bueno… tu sabes…”
“No, yo no se nada, y supuestamente de ti se menos” – contesto ella aun de mala manera
“eh… es que”- y ya hablando muy bajito – “estaba preocupado por ti”
“¿Qué dijiste Ranma?” – Pregunto frenándose en la reja haciendo que el casi se la lleve puesta y caigan los dos al canal, por suerte, nada de eso paso
“Nada, pues no dije nada, es inútil que trate de decirte algo, siempre me lo tomas a mal”

Akane se dio vuelta mirándolo y con una de esas sonrisas que derriten hasta el polo sur, dedicada enteramente al el

“Gracias Ranma por preocuparte” – y bajando la cabeza, su rostro se cubrió con su pelo – “gracias también por haber estado entrenando todos estos meses, no tenias porque hacerlo y sin embargo te has tomado todas esas molestias por mi”
Ranma la mira y se da cuenta que ella no le esta haciendo ningún tipo de broma pesada ni nada por el estilo.
“No… es… nada… Akane… es… es es es es… un… pla… pla… placer”
“Sabes… es mejor hablar contigo que estar peleando…” – Le dice ella mientras comenzaba nuevamente a caminar por la cerca delante de el – “antes nos peleábamos mucho y casi no charlábamos, creo que después de estos años de conocernos, creo que algo hemos crecido, ¿no lo crees así?”
“Yo creo que si nuestros padres nos ven demasiado bien en cualquier momento nos casan” – ya medio recuperado y retomando el paso tras de ella
“Yo preferiría elegir cuando casarme… esto de que me estén obligando e imponiendo cosas, no me siento segura de mi propia vida si todo el mundo decide por ella, yo que tendría que ser la que lo hiciera soy la ultima tomada en cuenta”
“Ahora que lo dices, yo siento algo parecido, tengo los problemas que tengo por el irresponsable de mi viejo” – suspiro profundamente – “preferiría tener una vida mas normal, ahora en la universidad con los chicos y sin nadie molestando es lo mas cercano a eso, aunque siempre alguien se las arregla para presionarme de algo”
“Ukyo ya no está prometida contigo, solo queda Shampoo y la loca de Kodachi”
“En eso tienes razón, no se cual es el motivo por el que Ukyo decidió por ella misma romper el compromiso… a pesar de eso yo aun me siento en deuda con ella, mi viejo le robo el puesto después de todo y no me parece justo”
“En eso tienes razón, yo creo que tarde o temprano vas a encontrar la forma de pagar tu deuda con ella”
“Oye, Akane, ¿Por qué estabas tan enojada?”
Akane se sobresalta un poco ante la pregunta “No es nada, en serio, solo que estábamos charlando con mis amigas y se piensan cada cosa”
“Así que tus amigas también piensan raro”
“¿Cómo que también?”
“Los chicos… también se pensaron cualquier cosa de nosotros, antes de que te fuera a buscar”
“Ah… así que también a ti, pues… ¿Qué piensan ellos?”
“Pues, que te van a invitar a salir un día de estos” – por el tono en que lo dijo se notaba claramente que no le gustaba la idea
“¿Y que hay con eso?” – Pregunto ingenua Akane
“No deberían”
“¿Por qué?”
“Ya Akane, no me parece correcto, eso es todo”
“Pues yo diría que te pusiste celoso” – dijo ella haciéndole burla
El de pronto salto, la tomo en brazos y brinco hacia lo mas alto del poste de luz que había cerca, era obvio que solo una persona podía estar parada ahí, así que Akane no pudo hacer mucho ademán por salirse o caería directo a la calle, con buena caída o no, era peligroso.
“Y si me puse celoso, ¿Qué?, sos mi prometida al fin y al cabo”
Akane abrió los ojos como platos “¿que… esooooo que que que que tiene que ver?”
Ranma al darse cuenta de lo que había dicho brinco nuevamente sobre la vereda esta vez y la dejo en tierra firme saltando nuevamente a la cerca del costado, pobre Akane, aun no caía en cuenta.
“Vamos Akane, apurémonos o nuestros alumnos van a llegar antes que nosotros”
Y el chico salio corriendo lo más rápido que pudo dejando a una atónita y desconcertada Akane atrás. Por poco ni llega a cambiarse para dar la clase, quedo en estado de shock varios minutos antes de reaccionar. Al darse cuenta salio corriendo hacia su casa, de verdad se le había hecho tarde, se cambio con su ropa de entrenamiento y salio hacia el dojo donde Ranma ya estaba haciendo el precalentamiento con los alumnos. Ella entro corriendo y Ranma la dejo hacerse cargo como había estado haciendo desde siempre, el solo supervisaba tanto la clase como a Akane, solo que hoy estaba bastante perdido.
‘Porque… ¿Por qué? Le dije eso… si yo no pienso así… yo no me pongo celoso por verla a ella con otros chicos… bueno… si un poco me molesta… AARRGGG no me molesta un poco, me molesta mucho… ella es MI prometida, y de nadie mas… como osan siquiera acercarse. GRGRGR’
Realmente el humor de Ranma iba de mal en peor, y no tuvo mejor suerte que entre sus pensamientos había terminado mirando nuevamente embobado como Akane hacía los ejercicios, que supervisión ni que nada, el estaba súper entretenido mirando como las gotas de sudor caían por el bello rostro de Akane y enmarcaban su fino cutis. Ahora el pelo como lo tenia mas largo podía hacer una cola alta para que no le molestara en su entrenamiento.
En estos meses de verano se habían acercado mucho, nada de viajes por la estratosfera ni nada por el estilo, solo charlas cordiales y de confianza, parecían dos viejos amigos. Era increíble no tener que estar peleando todo el día con ella, y tenía sus ventajas, las sonrisas eran cada vez más frecuentes y los golpes cada vez menos. Los bellos ojos marrones brillaban intensamente, mas de lo que lo hacían cuando estaban en la secundaria, pocas y contadas veces había visto ese brillo en los ojos de Akane, ahora que tomaba en cuenta, eran las pocas veces que el le decía un cumplido o era amable, ahora claro, ambos un poco mas grandes, mas maduros, no tan infantiles, habían dejado atrás las peleas inútiles para convertirlas en charlas amistosas y cumplidos, con razón ahora brillaban de ese modo tan especial. (NdA: Le acercamos un balde para la baba a nuestro protagonista que lo necesita). ¿Cuándo fue el momento en que los sentimientos habían cambiado tanto? El siempre le decía marimacho, pecho plano, ladrillo, ahora todos esos insultos eran como irrelevantes. Desde la primera vez que la vio sonreír supo que era especial, no le dieron tiempo para elegir su prometida, ya que directamente la mandaron a la jaula del león sus dos queridas hermanas, pero que hubiera pasado si le daban oportunidad… si, el lo sabia, después de ver esa hermosa sonrisa y lo amable que había sido, ella era su candidata. Pero bueno, las cosas no se habían dado así. Al principio les costó llevarse bien, entre insultos y peleas, siempre se estaban ayudando, obviamente sin ser muy evidentes ¿Por qué? Hoy diría que obvio, pero antes, porque no tenían salida. No querían mostrar sus verdaderos sentimientos, y hablo en plural porque no es el solo, sino ambos los que tenían este problema. Con tanta gente alrededor era imposible algo así… entre Shampoo que no sabia si matarlo o amarlo, Ukyo con sus comidas, Kodachi con su risa insoportable, era todo un verdadero descontrol, eso sumado a que el era un inseguro y nunca en su vida se decidió por nada tenemos como resultado: un adolescente indeciso seguido por un montón de prometidas locas. Viéndolo de esta manera hasta suena gracioso, lo que no es gracioso es estar en el medio de todo el lío ese.
Ranma zarandea su cabeza para olvidar todos estos pensamientos que habían ingresado en su mente y al salir del estado de shock se encuentra a Akane a no más de 5 centímetros de su rostro.
“Oye, Ranma, ¿sucede algo? Te han saludado los alumnos, se han retirado, estoy intentando que me mires pero sigues perdido” – Akane levanta suavemente el flequillo de Ranma posando su mano en su frente – “¿Tenés fiebre? ¿Te sentís mal?”
Pobre chico, se despertó con semejante vista y a lo único que atino es a desmayarse. Akane salio corriendo del dojo y cuando volvió traía consigo unos paños fríos, Ranma estaba acostado en el suelo del dojo y ella se había encargado de ponerle el paño sobre la frente y se sentó a su lado a esperar que despertara. Ella cada tanto le revisaba si tenía fiebre, aun no entendí que ocurría con su prometido. En eso Ranma se retuerce en sueños.
“Aka… ne… es… mi… pro… meti… da… no la… ¡toques!” – Se retorció un poco mas y Akane lo miraba enternecida y le acarició suavemente la frente – “Akane…” – y una sonrisa se dibujo en el rostro de Ranma, ya dormía un poco mas tranquilo.
Akane esta cuidándolo como si se tratara de un niño pequeño, estaba acariciando la cabeza para que se sintiera tranquilo y mirándolo como pocas veces en su vida.
‘Se ve tan tierno así dormido’ Akane tomo la mano de Ranma y comenzó a acariciarla con su mayor paciencia y ternura esperando que el despierte y se encuentre bien, pero el parecía sumido en algún sueño bastante agradable a juzgar por la sonrisa de su rostro.
‘Cuando dejamos de pelearnos para llegar a ser esto que hoy somos, no se como describirlo, sos la persona en que mas confío, estas ahí cuando algo me sucede y puedo hablar contigo sin tener que mandarte a volar. ¿Cuándo ocurrió esto? Al principio nos llevábamos como perro y gato, pero tanta pelea ha terminado en una relación de amigos, porque, ¿eso es lo que somos, cierto? Yo se perfectamente que no quiero eso para nosotros, pero tu, siempre te encargas de darme mensajes que no comprendo. Te encargas de salvarme, cuidarme y protegerme incluso a costa de tu vida, pero siempre aparece alguien y se va todo igual que como vino, no te haces cargo de nada y no eres capaz de tomar una decisión acerca de a cual de tus prometidas quieres. Creo que ya me he acostumbrado un poco a eso y ahora, bueno, resulto mejor, estoy mas tiempo contigo que cualquiera de ellas y me estas tratando mucho mejor ¿Significare algo para ti? El día que decidiste entrenarme yo te conté lo que mas me oprimía y no te burlaste ni reíste a costa mía como hubieras hecho tiempo atrás, creo que has madurado un poco, y creo que yo también, no tengo ningún reparo ahora en estar cuidándote un poco, tantas veces lo has hecho tu por mi, que una vez que cambiemos los papeles. Aparte, aunque no te lo admita, me siento muy a gusto así, verte sonreír es un verdadero placer, tan tranquilo que estas, ojala cuando estuvieras despierto seas aunque sea un poquito tranquilo y no ese torbellino que se lleva todo por delante, no se cuanto tiempo llevas desmayado ni porque te desmayaste, solo espero que estés bien y te despiertes pronto así puedo disfrutar de tu compañía’
En eso Ranma se revolvió notablemente, y Akane dejo una mano sobre la del chico la otra se fijo de tomarle la fiebre nuevamente, había estado cambiando los paños, en eso el chico se gira y logra caer sobre una sorprendida Akane, Ranma había logrado que su brazo atrape a Akane y ella había tenido un encuentro cercano con el torso de el.
“mm… Akane”- Se removió un poco mas acurrucando a su sonrojada y petrificada prometida junto a el.
La escena era un ternura total, Ranma dormido como el mejor, con el paño a su costado tirado, abrazando a una joven de cabellos azulados que estaba muy bien acurrucada en su pecho, altamente sonrojada, pero, admitámoslo, nada incomoda. Poco a poco Akane también fue invadida por el sueño y se quedo placidamente dormida en los brazos de su prometido. Milagrosamente en la casa Tendo esta joven pareja no había recibido ninguna interrupción, todo un acontecimiento.
Ranma poco a poco comenzó a abrir los ojos, se sentía un poco aturdido después del desmayo, pero entre el entrenamiento, la universidad y sus propios pensamientos era algo que lo tenía agotado. En eso se mueve un poco y nota que está algo pesado, mira hacia abajo y solo puede ver una cabellera azul sobre su brazo, y una respiración tranquila sobre su pecho, pobre chico, recibió otro sustito, pero esta vez por suerte no se desmayo. Movió un poco el brazo que se encontraba de “almohada” a la chica y ella se removió un poquito mirando hacia arriba con sus ojos café aun a medio abrir por el sueño. El la miraba con una ternura insólita, sus ojos azules irradiaban calma, paz y si, demasiada felicidad junta, preguntándose aun que hacia su prometida durmiendo tan pacíficamente así con el, estaba claro que se llevaban mejor, ¿pero estos extremos?. Ella termino de abrir sus ojos y se cruzaron con esas piscinas azules que la miraban calmada, pronto un fuerte rubor la cubrió e intentó salirse del lugar pero un fuerte brazo la detuvo, la estaba abrazando por la cintura sin mucha intención de soltarla.
“Ranma ¿Qué haces? Déjame salir”
“Primero debería preguntar ¿Qué haces tu ahí?”
“Eh… bueno… te desmayaste… y mientras estabas dormido termine aquí, ya suéltame Ranma”
“Si te quisieras soltar te hubieras soltado sola, tontita”
Akane no sabia para donde salir, pero no salía para ningún lado, ¿raro no?
“Shhh… no te enfades, no me molesta estar así contigo”
“que, que, que, ¿Qué has… dicho, Ranma?”
“¿A ti te molesta? Pues porque si es así no parece”
“Debo estar soñando, me debo haber golpeado fuerte, tu nunca eres amable conmigo ni te comportas así”
“Cabe decir que tu tampoco eres muy suave conmigo”
“Tu siempre me insultas” – Akane se enfado un poco y como que hizo ademán de soltarse pero los brazos de el no se movieron de su posición, al contrario, apretaron un poco mas – “siempre eres tu quien me esta diciendo cosas, que cocino mal, que soy una pechos planos, que Ukyo, Shampoo o incluso Kodachi son mejores que yo, ¿Qué pretendes de mi ahora?”
“No pretendo nada, solo quedarme así, estoy muy a gusto sabias ¿tu no?”
“¿eh?, parece que algo en serio te hizo mal”
“Sigues sin responder mi pregunta, Akane”
Akane mascullo algo enfadada pero sin poderse mover ahí, tampoco iba a decirle que muy incomoda no se sentía, intento movilizarse nuevamente pero el solo mantenía firme su abrazo. Luego de que los intentos de escape cesaran nuevamente, el saco su mano de su cómoda posición en la cintura de Akane y le tomo el mentón, haciendo que la chica lo mirara.
“Sabes que nada de lo que te digo es cierto, solo que me gusta hacerte enfadar, es la manera mas fácil de lidiar contigo ¿sabes?”
Aquellos hermosos ojos azules no habían dudado un segundo, se sentía audaz en ese momento y controlando esa situación de esa manera, que no debía darse el lujo de perderla así como así. Los ojos café de su prometida no estaban para nada enojados, su aura era tranquila, bueno, tranquila con respecto al enojo, pero su corazón estaba latiendo a mil por hora, y creo que me quedo corta. El notaba todo esto, pero aun no le había sacado nada claro a Akane, lo sabia, lo sabia, pero hasta que ella no diera el brazo a torcer, el tampoco lo haría, solo habían sido un par de indirectas y ¡¡ELLA NO AFLOJABA!! Parece que tantos insultos y tantos maltratos la habían logrado cerrar visiblemente, sus pupilas la delataban, él lo sabía claramente. ‘Por dios niña, envíale esos sentimientos a tu boca’
“Claro… si… seguro…” – afirmo ella desafiante – “¿porque tendría que creerte justo ahora, si desde que nos conocemos has estado insultándome?” – Ella bajo la mirada triste – “seguro que esta es otra de tus tontas bromas”
“Akane” – el volvió a tomar su mentón y hacer que la chica lo mirara – “creo que nunca hable mas en serio, algún día tendría que hacerlo”
Ella solo se limito esta vez a abrazarlo fuertemente por la cintura, pegando su cuerpo al de el, como si no quisiera escapar de este sueño, aun no entendía porque ese juego tonto con ella. El mientras la miraba, totalmente enternecido y colorado, jamás hubiera pensado que palabras así saldrían de su boca así como si nada, era la primera vez que estaba siendo sincero con ella, y ella antes de contestar o nada solo lo abrazo, estaba realmente asustada, temblaba imperceptiblemente, por lo que el solo se limito a acariciar su sedoso cabello. En eso ella se mueve, suelta su abrazo y se sienta en el suelo del dojo, con ambas piernas cruzadas, y lo mira con esos ojos marrones llenos de ternura, cariño, comprensión y si, amor.
“Gracias Ranma por haber dicho todo eso, pero no te sientas culpable por nada, los insultos ya pasaron y si ahora nos llevamos bien, es suficiente para mi. No hace falta que fuerces este tipo de cosas, en serio”
Sin esperar respuestas ni nada, tomo el agua y el paño que había traído para curarlo y abandono el dojo dejando a su prometido con la boca abierta y sin poder emitir sonido. ‘¡Diablos! Una vez que hablo en serio y se piensa que la estoy cargando, esto es el colmo… aunque… que bien se sentía tenerla en mis brazos, yo se perfectamente que ella dijo una cosa y pensaba otra, de lo contrario se hubiera movido o me hubiera mandado a volar, estoy seguro. Ya vera que lo que le estoy diciendo no es solo una tonta broma, ya veras Akane’
Mientras tanto… la otra personita caminaba directo a darse un baño de agua caliente, estaba necesitando mucho relajarse ese día.
Una vez que se lavo, entro a la bañera que ya había llenado previamente de agua caliente, las clases y el entrenamiento habían sido duros, pero eso no era lo que le preocupaba, sino eran las palabras de él. Ella se pensó que habían sido una broma, pero ¿y si no era así? ¿Había una pequeña posibilidad de que eso no fuera realmente una broma? Pensó nuevamente en lo ocurrido… ‘no se puso nervioso, su expresión no era la de su característica burla, y me abrazo, no se quejo de que haya estado en esa posición, yo tendría que haberme ido inmediatamente, no dejarme estar y haber caído en sus brazos, pero… se sentía tan bien, lo había estado esperando tanto y… ¿lo deje escapar? Bah, seguro cuando se cruce con Shampoo o Kodachi las va a tratar igual que siempre y a mí me va a mandar algún insulto, como siempre… seria todo tan distinto si me demostraras que en verdad te intereso… Ranma…’
Había pasado un largo rato ella metida en la bañera, su cuerpo empezaba a arrugarse por tanto remojo, así que lentamente dejando atrás sus pensamientos se seco y fue rumbo a su habitación, seguramente su hermana ya estaba pronta a llamar, casi era hora de cenar.
Pasaron unos instantes y Kasumi llamo a toda la familia, cenaron todos tranquilamente, la charla era la acostumbrada pero había dos comensales en la mesa que no emitían palabra, solo estaban concentrados en la cena, se notaba en el ambiente que ambos estaban nerviosos, seguramente algo había pasado pero nadie preguntaba nada. Obviamente Soun y Genma no habían notado el nerviosismo presente, solo las hermanas mayores de Akane, porque si ambos padres lo notaban: “Boda” siempre era lo mismo, cambiaban un poco de actitud y sus padres querían casarlos a toda costa.
Ranma termino de cenar y se levanto imprevistamente de la mesa, saludó con propiedad y se dirigió al piso superior de la residencia, empezaría a poner en marcha su plan, así que saco una carta de su remera roja característica y la deslizo bajo la puerta de la habitación de su prometida, hecho esto siguió camino a su habitación. Solo era cuestión de tiempo.
Akane al cabo de unos minutos termino de cenar y se dirigió a su habitación y al entrar encontró un sobre.
“Kasumi, ¿piensas que ocurrió algo entre ellos?”
“No lo se Nabiki, estaban algo raros”
“Hijas ¿hay algo que deseen contarle a su padre y a su tío?”
“No papa, no es nada, si me disculpan” – Kasumi comenzó a levantar la mesa y se dirigió a la cocina a terminar de acomodar todo mientras que Nabiki si había quedado mirando la telenovela. Soun y Genma se miraron extrañados y pronto se pusieron a jugar una partida de shogi.

El susto tremendo, la alegría inmensa, la sorpresa demasiada, Akane leyó y releyó la carta de su prometido, entonces ¿no era una broma lo que le dijo? Lo del poste de luz, lo del dojo, no había sido una broma, porque… esto era lo que ella estaba pensando… ¿¿¿¡¡¡UNA CITA!!!??? Se dejó caer en su cama con una sonrisa de satisfacción en su rostro.
El chico no era que no estaba nervioso, había llegado el momento de la verdad, le diría todo a Akane y pondría al resto de las prometidas en su lugar, si, eso tenía que ser. Se había pasado toda su secundaria ocultando lo obvio, ahora el ya era una persona mayor, casi un adulto, tenia responsabilidades, bah quien le creía eso, estaba loco por tu autentica prometida y no aguantaba mas. Se revolvió en su futón y daba vueltas y vueltas, estaba auténticamente nervioso por el día que le esperaba mañana. Pronto sus pensamientos solo admiraban la hermosa sonrisa de la chica y se quedo profundamente dormido con una sonrisa en su apuesto rostro.
Luego de los primeros instantes de felicidad extrema, leyó una vez mas la carta, aun estando acostada en su cama con la ropa puesta y nuevamente una sonrisa se extendió en su rostro. Se levantó, abrió su armario y se puso a examinar sus vestidos, buscando el más conveniente para mañana, encontró el adecuado y lo puso sobre su silla de escritorio. Se cambió rápidamente y se puso su pijama, se acostó y luego de dar un par de vueltas en su cama, se quedo profundamente dormida esperando ansiosa la tarde del domingo.

Al día siguiente…

Un joven ni bien término de almorzar, vestido con un traje chino verde y una gorra haciendo juego con una estrella roja al frente salio apurado hacia el centro de la ciudad, obviamente en busca de algo.
Un rato más tarde una hermosa chica de cabello azulado sale con paso firme, y algo nervioso hacia el parque.
Justamente en ese lugar el chico de la trenza estaba esperándola sentado en una de las bancas junto a la fuente, había llegado temprano y estaba repasando mentalmente lo que iban a hacer, no era como la ultima vez que había salido a una cita con el provecho de molestar a Nabiki, esta vez era en serio, esta aterrado.
Al cabo de unos minutos, se acerca al joven vestido de verde una preciosa señorita, con un vestido blanco que cubría sus tobillos dejando afuera unos zapatos blancos de tacón bajo, una vincha sostenía su pelo dejándolo caer sobre sus hombros, su mirada baja y sus mejillas levemente rosadas, un verdadero ensueño.
Ranma se paró frente a ella, admirándola de pies a cabeza, ya de por si era hermosa, pero verla así de arreglada, un tenue maquillaje, sus ojos emocionados y su sonrisa lo tenían hechizado, cada vez estaba mas seguro de lo que le iba a decir. Tomo el ramo de rosas que había comprado al salir de su casa y se lo entregó con una hermosa sonrisa en su rostro, ella lo acepto felizmente y sonrió en modo de agradecimiento. Luego se acerco a la muchacha y le tendió su brazo, ella comprendió a lo que se refería y le extendió su mano, ambos salieron del parque tomados del brazo, aun sin dirigirse palabras, pero no hacia falta, las miradas lo eran todo.
Caminaron lentamente, Ranma estaba guiando, pronto estaban en el cine mirando una película, al terminar salieron comentándola animadamente, y el chico siguió su camino hacia una heladería. Antes las había visitado con ella pero siempre en forma de chica porque le daba vergüenza, hoy iba a dejar todos los prejuicios atrás e iba a entrar como hombre, así lo hizo, pidieron dos helados, siguieron charlando, sobre el entrenamientos, los alumnos, distintos temas triviales, aun no habían llegado a nada. Cuando salieron de la heladería Ranma pasó su brazo por el hombro de Akane y la trajo contra si. Ella solo se dejó llevar, ya era bastante entrada la tarde y Ranma los dirigió hacia el parque, de pronto la toma en brazos y saltan una gran reja, sigue el camino aun con Akane en brazos y en un par de saltos mas estaban en la parte alta de un árbol, con grandes troncos, la deposito en una de sus ramas y se sentó a su lado.
“Espero que te guste el lugar” – indicó el mirando hacia el horizonte, se podía ver toda la ciudad.
“Es hermoso, tiene una vista verdaderamente preciosa” – respondió ella amablemente
El nuevamente paso su brazo por los hombros de Akane y ella se acomodó en su pecho, se sentía muy a gusto y tranquila estando así.
“Sabes Akane” – nuevamente el interrumpió el silencio que se extendía sobre ellos mientras mas luces se encendían en la ciudad, el atardecer se extendía por el horizonte, era un momento privilegiado del día y se encontraban solos, todo un lujo – “la pase muy bien esta tarde contigo”
“Yo también, gracias por la salida, no me dejaste invitar nada”
“Claro que no, al fin y al cabo yo te invite en primer lugar”
“¿Akane?”
“mm… dime Ranma”
El se separo un poco de su posición y la miro a los ojos, el momento había llegado, el sol aun no se ocultaba del todo, los destellos dorados iluminaban al rostro de la muchacha haciéndolo parecer angelical, todo el día había pasado como de ensueño, nunca hubiera pensado que podía pasarlo tan bien junto a ella, sin embargo se seguía sorprendiendo. La miro profundamente y poso sus manos en su cintura y la levanto como de una pluma se tratase y la sentó en sus piernas, ella estaba algo sonrojada pero no había hecho mucho por soltarse. Estuvo mirándola unos instantes más, ella por temor a caerse se había sostenido de su camisa verde, estrujándola un poco con sus delicadas manos, obviamente el no iba a permitir que se cayese de semejante altura, pero estaba muy a gusto con las manos de la chica sobre su torso.
“Sabes, lamento cada insulto que te dije…” – comenzó el mirando hacia el horizonte, la mirada fija, pensativo – “creo que aun no había comprendido cuan importante y necesaria eras para mi vida” – un leve suspiro, Akane lo miraba expectante, no queriéndolo interrumpir – “cuando casi te pierdo en Jusenkyo comprendí, se que luego te lo negué, como siempre, creo que aun no tenia el valor de decírtelo, tu ya conoces el resto de la historia” – dijo el con voz apagada y un leve toque de triste, aun así continuo – “creo que a partir de ahí una parte de mi si lo entendió, el resto seguía pensando como un adolescente y comportándose como tal, pero… gracias a que a nuestros padres se les ocurrió la brillante idea de dar clases en el dojo, tendría la posibilidad de compartir mas tiempo contigo y a la vez, tuve y tengo la dicha de entrenarte, ¿sabes que eres una excelente alumna? Aprendes rápido” – ella solo movió la cabeza afirmativamente y siguió en silencio escuchando las palabras de Ranma – “he podido ver que tras esa cara enojada de siempre y nuestras peleas, hay una persona amable que se preocupa por los demás, yo sabia que eras así, solo que antes no lo demostrabas tanto, supongo que por la misma razón que yo, un poco de vergüenza y orgullo” – ahora el dirigió la mirada hacia ella, y paso sus manos alrededor de la chica que tenia sentada en sus piernas – “¿Sabes? Hoy me has demostrado que no valen la pena ni el orgullo ni la vergüenza si estoy contigo, tu misma viste como entre a la heladería sin que nada me importara” – ella sonrió asintiendo y el continuo, era hermoso poder tenerla así – “Akane… “– su voz se dulcificó aun mas, si es que eso era posible, con una de sus manos tomo una de las mejillas de ella y la acarició suavemente, ante el contacto ella se estremeció, jamás había sentido algo así – “Te amo” – ella entro en un estado de ensoñación aun mayor, y el poco a poco se iba acercando a los labios rosados levemente maquillados de su prometida, no queriéndola asustar ni nada por el estilo, ella se recupero a centímetros de los labios de el.
“Ranma…” – el instantáneamente se frenó esperando lo peor, lo había arruinado, sin embargo permaneció quieto esperando que ella continué con la frase – “Te amo” – y cubrió el resto de distancia que había entre los dos. Sus alientos se mezclaron, sus ojos se cerraron y sus labios se unieron definitivamente, a partir de ahora nada ni nadie podrá separarlos, el sol se había puesto y daba lugar a las primeras estrellas, era una noche cálida. El beso continuo unos minutos, ninguno quería romper la mágica unión que habían formado, cuando finalmente se alejaron unos milímetros para tomar aire, sus rostros sonrojados, sus miradas se cruzaron, no hacían falta mas palabras, simplemente se abrazaron.

Notas de la autora: Aaarrggg!!! Como me costó esto!!! Espero que les haya gustado como me quedó, me extendí bastante pero no podía dejar nada afuera y ya que era un “entrenamiento de pareja” me pareció justo hacerlo bien completo. ¿Qué se dirán luego de esto? ¿Les dirán a sus familias? ¿Y las prometidas? ¿La universidad? Jajaja ni yo lo se… se que voy a seguir escribiendo… me agarro gustito ahora.
Bueno, estuve todo un día para escribir esto, le puse mucho empeño y me esforcé, quiero saber que opinan!!!
Terminado el día Miércoles 27 de diciembre de 2006.
Mail: nodoka_carla@hotmail.com
Los veo en el próximo!!!

4 Comments

  1. Gisella says:

    que hermoso¡¡¡ me encanto ^^ estaba embobada con este capi ahh la declaracion fue hermosa, el beso magico, la escena bellisima ^^ en resumen un excelente capi te felicito ^^ al fin esos dos se dieron un beso ^^

  2. Astrid says:

    wiiiiiiiiiiiii, al fin se dieron un beso bravooooooooooooooooooo, soy feliz, ademas el capitulo quedo super hermoso, sigue asi

  3. Faby says:

    ayyyyy así o mas hermosoooooooo!!!!! ahora mismo me veo como la pequeña “Tomoyo”cuando le encantaba grabar a la hermosa “Sakura” y sus ojos brillaban de emoción convirtiéndose en estrellas, gracias Nodoka no paro de sonreír jejeje espero no me vean raro en el trabajo.

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