Clase 2: Entrenamiento

Clase 1: El arte de enseñar
January 30, 2010
Clase 3: Entrenamiento de pareja
January 30, 2010

Clase 2: Entrenamiento

Clase-2

– “Akane…” – ella seguía con la mirada baja – “Akane, por favor mírame”- de a poco esos hermosos ojos marrones se cruzaron con los azules y el sonrió ampliamente – “Yo te entreno”

Clase 2: Entrenamiento

– “¿QUE QUE?” – Akane se sobresalta ante lo que su prometido acaba de decirle, pero se percata que el ni se inmuto ante su arranque – “Estas loco, no me estarás hablando en serio, seria el colmo”

– “Jamás en mi vida hable tan en serio” – Cabe aclarar que no pudo tener mas razón – “Es como un entrenamiento doble, yo nunca antes había entrenado a nadie y tener que estar probándome directamente con los alumnos no es muy bueno para ellos tampoco” – era obvio que Ranma se había tomado su obligación muy seriamente – “digamos que mientras te entreno a ti, tu los entrenas a ellos y todo salimos ganando, de esa manera lo que tu aprendes lo vas a enseñar y yo podré saber que tanto vas aprendiendo tanto tu, como los estudiantes”

– “Ranma, ¿en serio harías eso por mi?” – La mirada de suplica de Akane era evidente

– “Mira, nos vamos a tener que llevar un poco mejor, no quiero que cada vez que te explique algo me saques volando, ¿esta claro?

Unos ojos soñadores se vieron claramente en la chica y asintió con su hermosa sonrisa. Ranma estaba derretido y sin saber para donde salir.

– “eh… bueno… que te parece si mañana bien temprano por la mañana comenzamos, ¿estará bien para ti?”

– “Yo no soy la que se queda dormida todas las mañanas, señor dormilón”

– “Akane… no empeces” – Aseveró Ranma con una mirada de enojo muy evidente

– “Lo siento, sensei” – Y se inclinó

– “Ehh!! ¡¡¡Eso si que me gusta!!!”

– “No te la creas…”

– “Ranma, Akane, vamos a cenar” – Intervino Kasumi

– “Ya vamos hermana”

Y a la mañana siguiente…

– “¡¡¡Ranma!!! Me dijiste que empezaríamos temprano”

– “¿eh? Ak…a…ne… es… muy… tem…pra… noo….ven… lue…gooo”

– “Nada de luego, Ranma nos vamos, me lo prometiste”

– “Ya Akane, déjame dormir”

– “¡¡Que nos vamos!!” – Y un baldazo de agua helada se escurría sobre la cabeza de Ranma-chan

– “¡Oye! ¿Qué estas haciendo?”

– “Despertándote, vamos, báñate, desayuna que tenemos que empezar”

‘Vaya niña, quien pensaría que se lo iba a tomar tan en serio’ Pensó una encantadora pelirroja mientras iba camino a ducharse

– “Ves, así esta mejor, ¡¡ese es el animo!!” – Responde una risueña Akane, obviamente de sensacional humor.

Luego del desayuno, ambos con sus trajes de combate y con toda la mañana por delante, se disponen en posición. Ranma, ya estado en su forma normal…

– “Akane, esto va a ser complicado, sabes que no me gusta golpear a las mujeres”

– “Ranma, si no lo haces en serio nunca voy a aprender, aparte, esto es entrenamiento, y asumo los riesgos que esto incluye”

– “Igualmente… eh… yo no podría… nunca he podido golpear a una mujer”

– “¡¡Pues vas a tener que hacerlo!! Aparte según tu, soy una marimacho, yo no califico como “mujer”, ¿cierto?”

– “Eso si que es verdad” – Akane estaba decidida a que Ranma la entrenara y había jugado su carta – “pero aunque parezcas mas hombre que mujer, sigues siendo una mujer… no se… no podría”

– “Vamos Ranma, empecemos de una vez, que para cuando te decidas ya van a haber llegado todos los aspirantes”

Ranma toma su posición, la misma kata que ayer Akane había intentado enseñar. Ella imita su posición y espera que el comience. Viendo que está preparada da inicio con los movimientos, no son nada complicados, pero a Akane le cuesta seguir el ritmo. En eso, Ranma se frena…

– “No me sigas, tu solo hazla, no pienses todo lo que vas a hacer, de nuevo”

Akane nuevamente tomo posición y Ranma hizo lo mismo, comenzaron. Los movimientos de Akane eran certeros, al mirar a Ranma no se equivocaba en la secuencia, pero dejaba mucho que desear con respecto a la elegancia y la precisión de los golpes. Ranma era todo un experto y la hacia sin ninguna dificultad, como si estuviera haciendo la cosa mas normal del mundo. Cuando terminaron Ranma la mira nuevamente…

– “Bien, por lo menos no te equivocaste en la secuencia, pero vamos a tener que mejorar tus golpes” – Y le indico que se pusiera en frente de el – “Atácame”

Akane, empezó a atacarlo, poniendo todo su ímpetu en cada golpe, intentando acorralar a Ranma, que se moviera de su lugar. Él estaba quieto bloqueando cada uno de sus golpes, en eso ¡¡PAFF!! Akane cae al piso y mira enfurecida

– “¿Por qué hiciste eso?”

– “Porque no estabas prestando atención, tu defensa deja mucho que desear, tiene agujeros por todos lados, cada vez que efectúas un golpe pierdes el equilibrio, no estas balanceada y no medís con la fuerza que los haces, esto así no va Akane”

– “¿Tan mala soy?”- nuevamente la tristeza se apodera de la chica – “no tengo remedio, ¿cierto?”

– “Digamos que va a ser mas complicado que lo que pensé, pero no te preocupes, ven vamos, sigamos practicando” – Y le tendió su mano para que ella la tomara y se pusiera de pie. Y comenzó nuevamente el entrenamiento.

Ranma corregía cada uno de los errores de Akane, ella exhausta, intentaba entender lo que el explicaba, era demasiado complicado para ella, demasiadas cosas a la vez. Ranma poco a poco en el transcurso de la mañana iba viendo como su prometida se esforzaba al máximo. Sus golpes habían mejorado un poco y su equilibrio no era del todo malo después de un par de caídas, pero esto llevaría tiempo.

– “Ranma, Akane, es hora de almorzar”

– “Si Kasumi, gracias, enseguida vamos” – Indico el chico a Kasumi – “Akane” – Le tendió la mano nuevamente ya que ella había caído nuevamente – “Ven vamos a almorzar, es todo por hoy”

Ella se paro suavemente, y el comenzó a salir del dojo, al llegar a la puerta, Akane le dice:

– “Ranma” – El se gira esperándola – “Gracias” – Y le regalo una de esas hermosas sonrisas que derriten al chico

– “eh… no… no es… nada… Akane…”

– “Vamos a comer, ¿si?”

– “Eh… si… vamos” – incorporándose de tan esplendorosa vista – “me parece que hoy ya vas a poder enseñar tranquila la kata, ¿cierto?”

– “¡Si! Ahora la se perfectamente, y aparte quiero seguir entrenando, ¡¡¡Vamos!!!”

Y ambos se dirigieron a almorzar, por la tarde tendrían que dar las clases a sus aspirantes y seria la prueba para ver que había aprendido Akane. Ella se adelanto hacia el comedor y el se quedo contemplándola ‘Verdaderamente se está esforzando por hacerlo bien, ha mejorado mucho en solo un par de horas’ Ranma salio sonriendo del Dojo sabiendo que las cosas a pesar de todo iban mejorando. ‘Marimacho yo creo que tu puedes, esfuérzate y lo lograras’

Por la tarde estaban todos los alumnos presentes, había de todas las edades, gente que buscaba en las artes un entretenimiento, una forma de defensa, calma y disciplina, desde niños pequeños hasta gente bastante mayor, todos esperando por sus dos maestros. Ranma estaba a un lado, esta era la prueba de Akane y ella lo había tomado como tal,  era su hora de demostrar que era lo que había aprendido. Capaz para todos los alumnos que recién comenzaban con los entrenamientos no notaron como la kata de ayer era levemente distinta a la de hoy y realizada con una energía distinta. Ranma si pudo percatarse de eso y miraba orgulloso a una cansada pero feliz Akane. La clase se había dado magistralmente ‘Parece que lo único que le falta a esta niña es un poco de instrucción’ pensaba el chico mientras ella continuaba. Al cabo de realizar todos los ejercicios del día y sus correspondientes estiramientos (N.d.A.: Como para no quedar piedra cuando uno llega a casa) y los alumnos se van retirando uno a uno, contentos por la clase le agradecen a la sensei Akane por sus enseñanzas.

– “Te felicito, lo hiciste muy bien”

– “Gra…Gracias Ranma” – dijo ella ruborizándose, mirando para abajo para que el no notara el leve rubor de sus mejillas.

– “Además… llevo todo el día sin recibir un golpe de tu parte, eso es una excelente noticias, ¿no te parece?”

– “Ranma, no hagas que tu alegría se esfume por el cielo ¿entendiste?” – su aura comenzó a florecer

– “Vamos Akane, es solo una broma, prefiero que estés de buen humor a que estés enojada todo el día” – le dice intentando ser conciliador –“creo que ya te lo dije una vez”- el se acerco nuevamente a ella, le dedico una hermosa sonrisa – “no te queda estar enojada todo el día, sos mas linda cuando sonreís”

Akane abrió los ojos enormemente, pero antes de que pudiera decir nada, Ranma ya se había marchado rumbo al comedor a cenar.

Moviendo la cabeza de lado a lado intentando olvidarse de lo que le acaba de decir Ranma, sale corriendo tras el para ir a comer.

Así continuaron los entrenamientos, Ranma poco a poco iba logrando que Akane mejorara su defensa, tuviese equilibrio y no malgastara su energía en golpes innecesarios. El hasta ahora estaba tranquilo, ya que había logrado enseñarle todo eso sin tener que pelear con ella. Akane estaba cada día más ágil, rápida y sus alumnos poco a poco también notaron las diferencias de su sensei. Ranma siempre se mantenía al margen de las clases, solo incorporando oportunamente sus opiniones. De esto ya… unas dos semanas, el cambio, abismal, Akane era una excelente estudiante y Ranma cada día estaba mas orgulloso de ella y se dedicaba a observarla y a mirar embobado como su prometida marimacho pechos planos tiraba patadas y puños al aire, solo que Ranma no pensaba eso después de las 2 semanas de entrenamiento, en realidad, nunca lo había pensado, simplemente mentía descaradamente para ocultar lo que sentía, pero en estas ultimas dos semanas seria un verdadero crimen decirle alguna ofensa de esas. El cuerpo de Akane gracias al ejercicio correcto había tomado unas peligrosas curvas que su prometido no dejaba centímetro sin mirar, incluso ella estaba mas grácil en todos sus movimientos, era obvio que entrenar correctamente hacían que Akane fuera mas femenina y mucho mas hábil. Ya no era la misma torpe de hace dos semanas atrás. ‘Vaya esta niña cada día está mas hermosa. ¿Pero que estoy diciendo? Oh vamos, estoy hablando solo y ya me pongo loco nomás de pensar’.

Cabe aclarar que Ranma hacia rato que no recibía los golpes de Akane, su relación estaba mas que bien, ahora en vez de insultarla, él había aprendido que era mejor darle una palabra de aliento, y todo resultaba mucho mejor. Y que mejor recompensa a eso que una hermosa sonrisa de Akane, para él era el cielo.

Una vez mejorada la defensa y el ataque de Akane, su equilibrio estaba restablecido y su fuerza controlada Ranma decidió pasar a otro tipo de entrenamiento.

– “Akane, hoy vamos a hacer algo distinto” – Akane empezó a prestar atención a lo Ranma le decía, estaban sentados en el centro del dojo, uno frente al otro – “he notado que cuando nosotros tenemos alguna batalla a ti te cuesta mucho seguirla, siempre vas corriendo, pero muy pocas veces te he visto saltando, ¿hay algún problema con eso?”

– “No, no lo creo así Ranma, solo que ya te dije, antes si podía saltar bien, recuerdas que ni bien llegaste yo lo hacia sin ningún problema, pero luego me deje estar y como que perdí practica, aparte, me costaba mucho hacer esos saltos”

– “¿Te parece bien si intentamos eso hoy?” – Dijo parándose y dirigiéndose hacia fuera, de pronto dejo de estar en la vista de Akane, ya estaba sobre el tejado – “Vamos, ven aquí”

– “Ranma, te he dicho que no llego, voy a buscar la escalera”

– “Nada de escaleras, subes aquí y nada mas”

– “¡¡¡Te dije que no se como hacerlo!!!”

– “Inténtalo Akane, no es difícil, si alguna vez lo habías logrado ¿porque ahora no?”

– “Okey, pero no te burles”

Akane puso toda su fuerza en el salto, pero no consiguió mucho, al cabo de un rato parecía un canguro saltando de acá para allá, pero solo un par de metros, Ranma seguía solo sentado en el tejado.

– “Akane, así no, concentra tu fuerza en el salto” – Ranma seguía dando instrucciones pero no había caso, la chica estaba cansada y encima deprimida y lo peor de todo, sin saltar alto – “Akane, en verdad, ¿quieres que nos casen?, si no haces esto bien sabes que ese es nuestro destino, ¿cierto?”

En eso Akane pega un salto y aterriza al lado de Ranma, con la mala fortuna que se tropieza y él, mas atento y rápido la toma en brazos – “te lo creíste, ¿cierto? Así que si te enojas si saltas alto” – Ranma la deposita en el tejado suavemente y sonríe burlonamente – “Ahora aprenderás lo verdaderamente difícil” – Y la empuja del tejado.

Akane pobre que no sabia como reaccionar, golpearle o festejar porque había podido saltar ya estaba cayendo, rápidamente se intentó acomodar para caer. Pero viendo que no lo lograría.

“Tienes que aprender a ser mas rápida y a pensar rápido, no siempre voy a estar para atraparte” – Le decía un muy serio Ranma a Akane que llevaba en brazos atrapándola de donde el mismo la había hecho caer – “Ha sido un buen intento Akane, debes practicar mas y ya veras como pronto lo logras” – ‘No va a estar siempre para atraparme… me gustaría que no fuese así’

Ranma dejo a la pensativa Akane en el piso y volvió a subir al tejado – “Vamos Akane, de nuevo”

Ella tomo fuerzas nuevamente y salto, y si, logró saltar alto al lado de Ranma, esta vez sin tropezar.
– “Bien Akane, ahora, si me atrapas, invito unas sodas, ¡Sígueme!”

Akane vio como Ranma comenzó a correr por los tejados de la ciudad y ella, miraba para abajo como temiendo caerse, cada vez que ella avanzaba Ranma avanzaba para no dejarla tan atrás, la idea era que practicara no que se suicidara en los techos. Y así, primero un poco lento y fuera de ritmo, para que un par de techos mas tarde todo andara mucho mas fluido, sin embargo Ranma siempre fijándose que nada malo le pasara llegaron hasta el parque donde el chico se había sentado a esperar con un par de sodas mientras veía a Akane terminar su recorrido aterrizando cerca de el. Ella se acerca y el extiende su mano ofreciéndole el refresco y ambos se sientan a descansar.

– “¿Tienes pensado que carrera vas a seguir?” – Akane interrumpe el silencio que se había extendido entre ambos con una pregunta que hizo tragar duro a Ranma

– “Pues no lo había pensado, yo quería entrenar, mas ahora con las clases, hay que estar preparado”

– “Eh… yo estuve pensando en seguir el profesorado de Educación Física, me parece interesante que aparte de saber las cosas de entrenamiento tenga un lado profesional todo esto, aparte hay que estar bien preparada para instruir correctamente a los alumnos.” – Tomo un poco del refresco, intentando calmarse y continuo – “¿No te gustaría a ti también seguir esa carrera?”

Ranma tenía una cara de espanto como ninguna y Akane notándola, continúa

– “Ya sabes, la universidad no está lejos, es una buena oportunidad y aparte papa y el tío estarían contentos y… y…”

– “Creo que tienes razón. No lo había pensado de esa manera” – Ranma recuperándose del susto inicial recobra su cordura – “Hay que estar bien capacitado para enseñar correctamente y esta seria una excelente manera, ¿no lo crees así?”

– “Claro que si, cuando quieras podríamos ir a averiguar los horarios y los papeles a presentar, papa y Tío Genma van a estar muy contentos”

– “Ya creo que si”

En eso Ranma se sobresalta y protege a Akane, tomándola en brazos, y alejándola de la banca donde hasta hace unos instantes estaban sentados, justamente donde 3 espátulas se clavaron. Ranma mirando de donde provenían pudo ver a una muy enojada Ukyo.

– “¡U-chan! ¿Qué haces? ¿Por que nos atacas?”

– “¡¡Aléjate de él Akane!! Te lo advierto, no permitiré que estés cerca de Ran-chan”

– “¿Acaso quieres pelear, Ukyo?”

– “Akane, déjala, no pelees”

– “Creo que es hora de poner en practica tanto entrenamiento” – Akane se pone en posición de lucha, a la espera que Ukyo la imite. Una vez que ambas estuvieron en posición de lucha, comienza la improvisada batalla. Un par de espátulas salieron en dirección a Akane, que las salto hábilmente y contraatacó con una patada que iba dirigida al estomago de Ukyo, esta antepone su espátula gigante que se tuerce ante el contacto de la chica de cabellos azules.

– “Mira lo que le hiciste a mi espátula, ¡esto me lo pagarás Akane!”

– “¡Ja! Eso quisieras, Vamos Ukyo ¡pelea!”

– “¡¡Akane!!!! ¡¡U-Chan!!! ¡¡Dejen de pelear!!!”

Una espátula y algo que andaba dando vueltas por ahí cayeron en dirección donde estaba Ranma.

– “¡¡Cállate Ranma!! Déjame esto a mi, se lo debo de tantas veces”

– “Tranquilo Ran-chan, prometo que va a ser leve”

– “No te metas” – Gritaron las dos al unisono

En eso Akane salto cerca de Ukyo y le dio un certero golpe en el estomago, ahora si, sin espátula ni nada de por medio, Ukyo se doblo forzosamente, Akane le había sacado el aire y había quedado muy cerca de su oido…

– “La próxima vez… procura no entrometerte entre mi prometido y yo, ¿está claro?” – Le susurró para que nadie mas que ella se enterara de lo que le decía – “Espero que lo hayas entendido y recuerdes esto la próxima vez” – y ahora si hablando fuerte – “Vamos Ukyo que te ayudo…”

La cara de enfado de la cocinera era evidente, pero se dio cuenta de que Akane no era la misma ¿Qué es lo que estaba pasándole a esa chica?

– “U-Chan, ¿te encuentras bien?” – Rápidamente se acercó Ranma a ver a sus dos prometidas – “Akane, ¿Qué le hiciste?”

Akane estaba ayudando a Ukyo, mientras se comían con las miradas – “Nada Ranma, ella acepto la lucha, yo no hice nada que no debería haber hecho”

– “Estoy bien Ran-chan, ya se me va a pasar”

– “¿En serio te encuentras bien, Ukyo?” – Pregunto verdaderamente afligida Akane

– “No me hace falta tu compasión Akane, ¡déjame Ran-Chan!” – Ukyo se levanto dificultosamente y salio caminando fuera del parque, dejando a un atónito Ranma y a una muy afligida Akane.

– “¡Espérame! ¡Yo te ayudo!” – Grito Akane

– “Akane, ¡voy contigo!”

– “Ranma por favor, quédate, quiero hablar con Ukyo, te alcanzo en casa” – Ranma frenó su corrida y se quedó mirando como Akane y Ukyo se alejaban

– “Vete, no te quiero cerca”

– “Discúlpame por favor Ukyo, no quise ser tan ruda” – Akane la sostuvo de un hombro para ayudarla – “Quería ver como había mejorado, eso es todo, discúlpame, sigo aun sin medir mis fuerzas”

– “¿¿Mejorado??”

– “Ranma me estuvo entrenando” – Akane había dicho con su mirada perdida en el suelo y el pelo le cubría las expresiones – “Perdóname Ukyo” – se había adelantado y le estaba ofreciendo unas sinceras disculpas – “Tu no tuviste nada que ver, pero esa manera sorpresiva de atacarnos, ARGGH, me enfurecí, pero no es mi intención lastimarte, tu nunca has tenido verdaderas malas intenciones, por favor, discúlpame”

Ukyo escuchaba sorpresiva lo que Akane le estaba confesando. Y se atrevió a hacer una pregunta que cambiaria todo

– “¿Le amas no?”

Los ojos de Akane se abrieron desmesuradamente y bajo la cabeza, al cabo de unos segundos empezó a hacer ademanes con las manos moviéndolas frenéticamente.

– “¡¡Tus estas loca Ukyo!! el golpe te ha hecho mal, como puedes pensar eso de mi”

‘Lo sabia’ – “Por eso ahora has peleado de esa manera, lo estabas defendiendo, no querías que el peleara conmigo, por eso lo hiciste tu” – Akane estaba callada, había sido descubierta – “no te preocupes Akane, yo en cierta forma ya lo sabia, desde que llegue que lo note, pero…“- lágrimas comenzaron a surcar sus ojos – “tenia… tenia esperanzas”

Akane se acerco y dejo que Ukyo se apoyara en su hombro

– “Lo siento Ukyo, yo se que vas a encontrar alguien que te corresponda, sabes que en mi siempre vas a tener una amiga, eso lo sabes ¿verdad?”

Ukyo siguió sollozando en el hombro de Akane y al cabo de unos minutos, levanta la cabeza y la encara.

– “¡Tienes razón! No voy a desperdiciar mi vida de esta manera” – Ukyo mostró una sonrisa en su rostro surcado de lagrimas

– “Yo te voy a ayudar a que encuentres a alguien, confía en mi” – Le dijo Akane tendiéndole la mano y sonriendo amistosamente – “¿Amigas?”

Ukyo y Akane se abrazaron, dejando las lágrimas en el pasado y teniendo en vista el presente.

Ukyo se quedo en su negocio y Akane volvió a casa, allí encontró a Ranma.

– “¿Qué paso que tardaste tanto?” – Increpó ni bien la vio – “¿Estas bien? ¿Por qué se te tendría que haber ocurrido pelear?”

– “Ya Ranma, está todo bien, solo tuvimos una charla de chicas” – Akane termina diciendo esto con una de esas sonrisas que derriten al pobre chico.

Las clases se dictaron normalmente por Akane y todo siguió su tranquilo curso…


Notas de la autora: ¿Qué les pareció? Espero que les agrade, no lo puse antes pero lo que esta entre ‘’ apostrofes son los pensamientos, y las comillas son las que indican dialogo. Supongo que las cursivas las voy a usar para denotar algo.

Opinen, a ver que me cuentan y a ver que rumbo va a tomar la historia, esta más o menos prefijadito pero esta volátil, aun puede cambiar… Escríbanme a nodoka_carla@hotmail.com estaré gustosa de leerlos, saludos y ¡¡¡hasta el próximo capitulo!!!

1 Comment

  1. Luciana says:

    Me encantooo. Siempre amé la historia de Ranma y Akane y me alegra mucha que tu la sigas. Gracias 🙂

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